Logotipo completo Cancha Firme

Aimar Munoz acorta vacaciones para unirse al Liverpool

El calendario le daba permiso para descansar. La ambición no. Aimar Munoz, flamante campeón del mundo con España en Estados Unidos, ha renunciado a parte de sus vacaciones obligatorias para ponerse ya a las órdenes de Andoni Iraola en el Liverpool.

El extremo, fichado desde Osasuna tras el pago de su cláusula de 34,5 millones de libras, apenas ha tenido tiempo de digerir un verano que lo ha cambiado todo. Formó parte de la selección que levantó su segundo Mundial el mes pasado, aunque una lesión le impidió disputar un solo minuto en el torneo. Aun así, como el resto de internacionales, tenía derecho a tres semanas completas de descanso antes de incorporarse a su nuevo club.

Podía haber apurado el calendario y aterrizar en Anfield más avanzado agosto. Decidió lo contrario.

“En cuanto terminó la competición, lo principal en mi agenda era venir aquí, entrenar y conocer a mis compañeros”, explicó en su primera entrevista con los medios oficiales del Liverpool.

No jugaba con España, arrastraba molestias y veía cómo la pretemporada avanzaba sin él. El mensaje era evidente: cuanto antes, mejor.

Primer día, primer impacto

Munoz se entrenó por primera vez con el Liverpool el miércoles, ya liberado de esos problemas físicos que lo lastraron en el Mundial. No ha querido perder ni un día más. Sabe que cambiar de club y de país exige un periodo de adaptación, y ha decidido comprimirlo al máximo.

“Necesitas tiempo para adaptarte cuando te mudas a un nuevo club y a un nuevo país, así que para mí se trataba de empezar lo antes posible”, subrayó.

Es la decisión de un futbolista de 23 años que llega sin red, sin red de compatriotas en el vestuario y sin margen de error en un gigante europeo que, de momento, solo ha incorporado su nombre en este mercado.

Porque Munoz es, a día de hoy, el único fichaje del verano en el Liverpool. Su llegada, cerrada en junio tras un sorprendente movimiento que activó su cláusula en Osasuna y frustró el interés insistente del Newcastle, se ha convertido en el gran foco de atención de la pretemporada red.

Iraola, prudencia con hambre

El contexto no ayuda al nuevo técnico. Iraola ha trabajado estas semanas con una plantilla corta, condicionada por las lesiones, la ausencia de refuerzos y las vacaciones prolongadas de otros campeones del mundo. Todo invita a la cautela con Munoz. Y, sin embargo, el jugador ya levanta la mano.

“Creo que estoy listo”, lanzó sin rodeos. “Si el míster lo dice después de los entrenamientos y me pide salir en el once inicial, estaré ahí. Tengo muchas ganas y no puedo esperar para empezar. ¿Contra Monaco? ¿Por qué no?”.

El escenario no puede ser más simbólico: el primer partido de Iraola en Anfield, este domingo, frente a Monaco. Un estreno en casa que llega con la herida aún abierta de la gira por Estados Unidos, cerrada con una dolorosa derrota por 4-2 ante Leeds tras un hundimiento total en la segunda parte. Cuatro goles encajados después del descanso y un aviso serio de lo que aún falta por ajustar.

El ambiente pedirá reacción. Intensidad. Carácter. Y ahí aparece Munoz, dispuesto a ofrecer energía fresca en la banda y un punto de imprevisibilidad en un equipo que, por momentos, ha parecido falto de chispa en verano.

Convicción total en el paso dado

El navarro no duda del salto que ha dado. “Estoy seguro de que es el paso correcto para mí”, afirmó. No es solo una sensación personal: también es el mensaje que le transmitió Iraola antes de cerrar la operación.

“El entrenador, Andoni, me dijo que iba a poner mucha confianza en mí. Señaló con razón que soy un jugador bastante joven, que vengo como profesional y que me va a ayudar. Me va a ayudar a desarrollarme, y a desarrollarme dentro y para este gran club y en este estadio mítico, Anfield”.

Ahí está el núcleo del proyecto: un técnico español, un extremo español, un club que busca una nueva identidad tras un cambio de ciclo en el banquillo. Munoz llega sin la carga de haber sido protagonista en el Mundial, pero con el aval de pertenecer a una generación campeona y la etiqueta de apuesta fuerte en un mercado hasta ahora silencioso en Merseyside.

La pregunta ya no es si tendrá minutos pronto. La cuestión es cuánta responsabilidad está dispuesto a darle Iraola desde el primer día a un futbolista que ni siquiera ha completado su periodo de vacaciones para empezar a escribir su historia en Anfield.