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Arsenal acelera por Kone tras el frenazo del PSG

Arsenal ha olido sangre en el mercado y se ha lanzado con decisión. El club del norte de Londres ha dado un paso importante en su intento de cerrar el fichaje de Kone, internacional francés muy cotizado, después de que el interés de Paris Saint-Germain se quedara en nada.

Según informa Corriere della Sera, el centrocampista había priorizado inicialmente un traspaso millonario al PSG y llegó a rechazar el acercamiento de Atletico Madrid. El plan parecía claro: volver a casa como gran fichaje del campeón francés. Pero el gigante parisino nunca pasó de las intenciones. No hubo oferta formal. Y ese vacío lo ha ocupado Arsenal.

El club inglés ha aprovechado la indecisión del PSG para negociar directamente con el entorno del jugador un acuerdo de cara a su desembarco en el Emirates. No es todavía un trato cerrado, pero el marco está trazado: el futbolista ve con buenos ojos el proyecto de Mikel Arteta y su círculo presiona para que la operación se resuelva pronto.

La urgencia económica de la Serie A abre la puerta

En Italia, la situación juega claramente a favor de Arsenal. El club propietario de Kone, una de las sensaciones de la Serie A bajo la dirección de Gian Piero Gasperini, se encuentra bajo una presión enorme para vender antes del 30 de junio y cumplir con las exigencias del Fair Play Financiero.

La entidad italiana fijó en un primer momento un precio firme de 50 millones de euros por su mediocentro estrella. Una cifra alta, pero acorde con su rendimiento y su impacto en el sistema de Gasperini. Sin embargo, la necesidad de cuadrar cuentas antes de final de mes ha cambiado el escenario. Especialistas en mercado consideran que un paquete cercano a los 45 millones podría ser suficiente para desbloquear la operación.

Ahí entra Arsenal, que ve una oportunidad de mercado difícil de repetir: un jugador en plena madurez, con proyección internacional y con un club vendedor obligado por la contabilidad.

Arteta busca liberar a Declan Rice

Detrás del movimiento hay una idea táctica muy concreta. Arteta considera a Kone, de 25 años, como la pieza ideal para aliviar la carga defensiva que soporta Declan Rice en el centro del campo. El técnico quiere que el inglés tenga más libertad para llegar arriba, presionar más alto y aparecer en zonas de finalización sin quedar tan atado a la base de la jugada.

El perfil de Kone encaja en ese plan. Potente, agresivo en el duelo y con una notable capacidad para acelerar la circulación hacia delante, puede darle a la medular del Arsenal un punto extra de velocidad y verticalidad con balón. Su forma de romper líneas, tanto en conducción como en el pase, ofrece un matiz distinto a otras opciones que el club ha manejado.

Ese contraste se nota especialmente respecto a Martin Zubimendi, otro nombre muy vinculado al proyecto de Arteta. El español, más pausado y posicional, ha empezado a verse como un encaje menos natural en un sistema que pide fluidez, cambios de ritmo y mucha agresividad con y sin balón. Kone representa justo el otro extremo del espectro: intensidad, metros ganados y juego hacia adelante.

Carrera contra el calendario

Mientras tanto, el jugador cambia de escenario. Ahora su foco inmediato se desplaza a la selección: Francia arranca su andadura mundialista con un estreno exigente ante Senegal, y Kone quiere llegar a la cita con el futuro resuelto o, al menos, bien encaminado.

Su entorno, consciente de la ventana que marca el 30 de junio, aprieta para que el traspaso se cierre cuanto antes. Cada día cuenta. El club italiano necesita vender, el jugador quiere claridad y Arsenal ve la ocasión de asegurarse un fichaje de peso antes de que otros grandes europeos vuelvan a la carga.

La clave está ya en los detalles: el momento exacto de la primera oferta formal, la estructura del pago, los posibles bonus y el margen de maniobra que deje el calendario competitivo del propio Kone con Francia.

Si en Londres mueven ficha con precisión, el Emirates podría sumar en cuestión de semanas a un mediocentro pensado para cambiarle el pulso al equipo. La pregunta es simple y, a la vez, decisiva: ¿se atreverá Arsenal a cerrar ahora un fichaje de este calibre y marcar el tono de todo su verano?