Arsenal busca romper maldición en la Carabao Cup
Arsenal vuelve a la Carabao Cup con una vieja cuenta pendiente. Campeón vigente de la Premier League, pero sin tocar este trofeo desde 1993, el equipo de Mikel Arteta abre su campaña copera el martes en un escenario incómodo: Portman Road, casa de un Ipswich Town recién ascendido y en plena ebullición.
Un campeón sin Copa desde 1993
Han pasado más de tres décadas desde aquella final en la que Paul Merson y Steve Morrow guiaron a Arsenal al título ante Sheffield Wednesday. Desde entonces, cuatro finales perdidas, la última la temporada pasada frente a Manchester City. El vacío en las vitrinas duele más cuando todo lo demás funciona.
Ahora el reto empieza lejos de casa, ante un Ipswich que ha regresado a la élite sin complejo alguno. Arsenal llega lanzado: seis victorias consecutivas en todas las competiciones, cinco porterías a cero en seis partidos y la sensación de que el campeón no ha levantado el pie desde agosto. Si gana, encadenará siete triunfos seguidos para iniciar la temporada —incluida Community Shield— por primera vez desde la 2004-05.
Portman Road, sin embargo, no promete una noche plácida.
Ipswich, descaro de recién ascendido
El equipo de Gary O'Neil se ha adaptado a la Premier League con una rapidez que sorprende menos cuando se mira su carácter. Victoria en el debut ante Sunderland, clasificación copera contra Leicester y una remontada dramática frente a Crystal Palace, culminada con un gol de Zian Flemming en el minuto 90 tras la expulsión en la primera parte de Axel Disasi.
El problema está atrás. Ninguna portería a cero y nueve goles encajados en los últimos tres encuentros. El ritmo ofensivo engancha, pero la fragilidad defensiva amenaza con pasar factura ante un rival que castiga cada error.
El duelo tiene además un matiz sentimental: Chuba Akpom, delantero formado en la cantera de Arsenal, podría enfrentarse por primera vez al club de su infancia. Un detalle que añade filo a una noche que ya venía cargada.
Bajas, dudas y rotaciones
La cita será el martes 15 de septiembre de 2026, a las 20:00 (BST), en Portman Road, con Peter Bankes como árbitro y sin VAR. El último precedente entre ambos, en abril de 2025, acabó con un contundente 4-0 de Arsenal en Premier League. El contexto ahora es distinto: eliminatoria copera, rotaciones y un Ipswich mucho más crecido.
En el cuadro local, las novedades médicas son limitadas pero claras. Jack Taylor (rodilla) y Azor Matusiwa (muslo) siguen fuera y aún no han debutado esta temporada. Emersonn se retiró con molestias en el cuádriceps ante Crystal Palace, aunque O'Neil ya dejó caer que probablemente habría descansado de todas formas. Todo apunta a que Zian Flemming, habilitado para jugar con Ipswich pese a haber participado antes en la competición con Burnley, ocupará su lugar en el once.
En Arsenal, la enfermería condiciona pero no desborda. William Saliba continúa de baja por la espalda y no se le espera hasta dentro de un par de meses. Ben White se suma a la lista tras retirarse cojeando por un problema en la ingle ante Sunderland. Cristhian Mosquera también es duda. Arteta prepara una revolución: se esperan cerca de nueve cambios respecto al último once de Premier League.
Kepa Arrizabalaga seguirá como portero de las copas, mientras que Viktor Gyokeres apunta a ser la referencia ofensiva. Una mezcla de titulares habituales y secundarios de lujo que mantiene el nivel, pero cambia el tono del equipo.
Dinámicas opuestas, mismo objetivo
La forma de llegar de ambos marca el contraste del duelo.
Ipswich vive de la inercia emocional. Tres victorias seguidas —dos en liga, una en copa—, goles sobre la bocina, partidos locos y un estadio que ha vuelto a creer. El peaje: una defensa que concede demasiado y una estructura que todavía busca equilibrio.
Arsenal se mueve en el extremo opuesto. Control, solidez, madurez. En Sunderland, Bruno Guimaraes y Bukayo Saka decidieron el 2-0 tras el descanso, con David Raya deteniendo un penalti polémico. El campeón sabe sufrir, sabe bajar el ritmo y sabe cuándo acelerar.
La Carabao Cup, eso sí, suele ser territorio de oportunidades y sorpresas. Rotaciones, jóvenes, jugadores con menos minutos que ven aquí su escaparate. Ahí es donde Ipswich puede encontrar su opción.
Posibles onces
O'Neil podría repetir su dibujo habitual, un 4-2-3-1 ofensivo y vertical:
Ipswich Town (4-2-3-1 previsto): Walton; O'Shea, Diop, Greaves, Davis; Palacios, Nunez; Philogene, Enciso, Maeda; Flemming.
Arteta, por su parte, también mantendría el 4-2-3-1, pero con una alineación muy renovada:
Arsenal (4-2-3-1 previsto): Kepa; Timber, Konsa, Gabriel, Hincapie; Zubimendi, Guimaraes; Madueke, Merino, Eze; Gyokeres.
Dos pizarras similares, intenciones distintas. Uno busca consolidarse, el otro romper una maldición que se arrastra desde 1993.
Sin VAR, con un estadio encendido y un campeón obligado a respetar cada balón dividido, la Carabao Cup le ofrece a Arsenal algo más que una simple eliminatoria. Es una oportunidad para marcar territorio en todas las competiciones. Y para Ipswich, quizá, la noche perfecta para anunciar que ha vuelto a la élite para quedarse.






