Logotipo completo Cancha Firme

Arsenal en vilo: Saka podría perderse hasta dos meses por lesión

Arsenal contiene la respiración. Bukayo Saka podría perderse hasta ocho semanas de competición por la lesión de cuádriceps que sufrió en el empate 2-2 ante Bayern Munich en la Champions League, un golpe que llega en pleno tramo decisivo de la temporada.

El atacante, de 25 años, se someterá este viernes por la tarde a una resonancia magnética que debe aclarar el verdadero alcance del problema que le obligó a abandonar el césped del Allianz Arena. No pudo continuar. Apenas podía caminar sin dolor. Y en el cuerpo técnico nadie se engaña: la preocupación es seria.

Los médicos del club se han encontrado con un obstáculo añadido. La presencia de bastante líquido alrededor del músculo afectado está dificultando un diagnóstico preciso. Aun así, las primeras exploraciones internas ya manejan una horquilla inquietante: un mínimo de seis semanas de baja… con el riesgo real de que el periodo se alargue hasta los dos meses.

Si esos temores se confirman, Arsenal perderá a uno de sus futbolistas capitales para una batería de partidos clave en la lucha por la Premier League, y Gareth Southgate se quedará sin él para los próximos duelos de la selección inglesa en la Uefa Nations League frente a Croacia y España.

Mikel Arteta no escondió la inquietud.

“Necesitamos algunas pruebas más y opiniones de los especialistas”, explicó el técnico de Arsenal. “Cuando un jugador tiene que salir del campo, le cuesta caminar sin dolor y tiene restringido el movimiento, no es buena señal. Seamos un poco pacientes para poder dar una valoración definitiva”.

El entrenador detalló, además, el motivo de tanta cautela: “Tiene otra resonancia porque había bastante líquido en la zona y era complicado entender el alcance real de la lesión. Mañana sabremos más”.

Lo único seguro a estas horas es que Saka no estará el sábado en el Emirates, en el duelo de Premier League ante Everton. Un partido en el que el segundo clasificado necesita recortar los tres puntos que le separan del líder, Manchester City, sin uno de sus grandes agitadores ofensivos.

No es el primer sobresalto físico reciente para el canterano de Arsenal. En los últimos meses su disponibilidad ha estado bajo la lupa y el club ha tenido que dosificarlo. Ya a finales de la pasada temporada, y también con la selección en el Mundial, se gestionó con cuidado su carga de minutos por una lesión en el tendón de Aquiles sufrida en marzo.

Aquel problema le dejó fuera del parón internacional de marzo y le hizo perderse siete partidos con Arsenal. Regresó a tiempo para el tramo final y fue pieza importante en la conquista del título de la Premier League, el primero del club en 22 años. De héroe agotado a campeón renacido en pocas semanas.

Su relación con los grandes escenarios europeos tampoco ha sido sencilla en los últimos meses. Saka fue titular en la final de la Champions League perdida ante Paris St-Germain, pero Arteta se vio obligado a sustituirlo en el minuto 54. También con Inglaterra su participación se vio condicionada: solo arrancó de inicio en tres de los ocho encuentros del Mundial, aunque dejó su sello con un hat-trick en el 6-4 del partido por el tercer puesto ante Francia.

El cuerpo del delantero viene pasando factura a un calendario implacable. En diciembre de 2024 tuvo que pasar por el quirófano para operarse de una lesión de isquiotibiales que le mantuvo 101 días fuera durante la campaña 2024-25. Otra ausencia larga, otro parón obligado en plena escalada hacia la élite absoluta.

Ahora, Arsenal se asoma de nuevo al mismo abismo: cómo sostener su ambición sin el futbolista que mejor simboliza la nueva era del club. La resonancia dirá cuánto tiempo estará lejos de los focos. La pregunta es otra: ¿cuántas veces más podrá Saka seguir levantándose al mismo ritmo que exige el fútbol moderno?