El ascenso de Lammens en Old Trafford
En Old Trafford ya tienen nuevo guardián. Y no ha necesitado ni una temporada completa para imponer su ley bajo los palos.
El ascenso silencioso de Lammens
Lammens llegó desde Antwerp sobre la bocina del mercado estival, un fichaje de último día que apenas levantó ruido fuera de Manchester. Tenía 23 años, un contrato largo y el reto de competir en una portería donde el margen de error siempre es mínimo.
En octubre, apenas unas semanas después de aterrizar, dejó de ser “el nuevo” para convertirse en titular. Desde entonces no se ha movido del once: 31 partidos en todas las competiciones y la sensación de que el arco de Manchester United ya tiene dueño para rato.
Su actuación más reciente, en el 0-0 ante Sunderland, resumió bien el porqué. Dos intervenciones clave, una ante Noah Sadiki y otra frente a Brian Brobbey, sostuvieron al equipo en un partido espeso, de esos en los que un solo despiste condena. Lammens no pestañeó. Y su reputación de último muro fiable dio otro paso adelante.
El respaldo de Rio Ferdinand
El impacto del belga no ha pasado desapercibido para una voz autorizada en Old Trafford. En su podcast, “Rio Ferdinand Presents”, el ex capitán del United se deshizo en elogios hacia el joven guardameta, subrayando tanto su fortaleza mental como su regularidad técnica.
“La calma que ha traído, la cantidad de paradas que ha hecho y la diferencia que ha marcado en este equipo, no creo que se pueda cuantificar. Ha estado soberbio y es joven. Eso es lo que me encanta de él, es joven, seguirá acumulando experiencias y solo va a mejorar a partir de ahora”, destacó Ferdinand.
Los números acompañan al discurso: siete porterías a cero y 75 paradas en lo que va de curso. Suficiente para justificar la apuesta del club, que le firmó hasta junio de 2030 con la idea de construir desde atrás. Para Ferdinand, el verdadero valor de Lammens está en su carácter.
“No creo que importe si juega bien o mal, creo que se mantendrá igual: muy equilibrado y no se va a salir de su sitio por nada. Creo que es uno para los próximos 10 años en Manchester United, va a ser el número uno. Es alguien que tiene una base fantástica para empezar a construir a partir de lo que ha mostrado esta temporada”, añadió el ex central.
Seguridad ahora, exigencia inmediata
La estabilidad contractual y el respaldo público no ocultan la realidad del equipo: hay trabajo por hacer. United ya tiene asegurada su presencia en la próxima Champions League, pero la defensa no ha estado a la altura del resto del proyecto. Con Lammens en la portería, el equipo ha encajado 37 goles en 30 partidos de Premier League. Demasiado para un aspirante a codearse con la élite europea.
Ahí entra la siguiente prueba para el belga. El calendario le coloca un cierre de curso sin margen para la relajación: primero Nottingham Forest este domingo en Old Trafford; después, el viaje a Brighton para bajar el telón de la temporada una semana más tarde.
Dos encuentros, nada de trámite. Son la oportunidad perfecta para ajustar cuentas con esos números defensivos, para transformar buenas sensaciones en autoridad estadística. Lammens llega a este tramo final con crédito, con elogios y con un contrato que le proyecta como solución a largo plazo.
Ahora le toca algo distinto: demostrar que también puede ser la diferencia cuando el club vuelva a mirar de frente a la Champions League. Porque el futuro de la portería del United parece resuelto. La cuestión es hasta dónde puede llevarlos el belga en los próximos diez años.






