Barry Ferguson reconoce a Dan Neil como líder de Rangers
Barry Ferguson sabe reconocer a un líder cuando lo ve. El ex capitán e interino de Rangers, una de las voces más respetadas en Ibrox, no duda en situar a Dan Neil en esa categoría tras sus últimas actuaciones con la camiseta azul.
El mediocampista de 24 años, fichado desde Sunderland, se ha convertido en una figura clave en el centro del campo, especialmente en los dos triunfos consecutivos ante Celtic que han cambiado el tono de la temporada en Glasgow. En esos partidos, Neil no solo cumplió: mandó, ordenó y se hizo cargo de los momentos de mayor tensión.
Ferguson, ahora embajador de Rangers y próximo técnico del equipo en el Tennent's Sixes, recordó cómo fue el primer contacto con el jugador y su entorno cuando el club lo tenía en la mira.
“Tuve una buena charla con él y con su padre cuando Rangers estaba interesado”, explicó. De esa reunión salió con una impresión clara. “Me fui muy impresionado. Tenía muchísimas ganas de venir a Rangers. Sé que había varios clubes detrás de él, y Rangers estuvo brillante para conseguirlo”.
La llegada de Neil no fue un aterrizaje suave. El equipo no arrancó bien y el propio jugador tuvo que lidiar con la exigencia feroz que rodea a Ibrox. Ese contexto habría encogido a más de uno. A Neil, lo templó.
“Siempre es difícil cuando no tienes un buen comienzo”, admitió Ferguson. “Pero eso te muestra lo fuerte que es su carácter. Ha superado ese periodo y, en las últimas semanas, creo que se ha convertido en un verdadero líder para el equipo de Rangers”.
No son palabras menores viniendo de alguien que llevó el brazalete en los años más intensos del club. Cuando Ferguson habla de liderazgo, no se refiere solo a gritos o gestos grandilocuentes. Habla de personalidad para pedir la pelota, de asumir responsabilidades cuando el partido se tuerce, de marcar el ritmo cuando el estadio ruge y los nervios amenazan con traicionar a cualquiera.
Neil, todavía en la fase inicial de su etapa en Glasgow, ya empieza a encajar en ese molde. Si mantiene esta línea, la pregunta no será si puede liderar a Rangers, sino hasta dónde puede arrastrar al club en los próximos años.






