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Bélgica y Francia: Un Clásico Europeo en la UEFA Nations League

El King Baudouin Stadium de Bruselas se prepara para una noche grande. Bélgica y Francia se cruzan este lunes en la UEFA Nations League, en un duelo que llega con aroma de estreno… y de examen. Mark van Bommel y Zinedine Zidane ya superaron la primera prueba el viernes. Ahora llega la segunda, mucho más seria.

Bélgica llega lanzada y con chispa

La selección belga aterriza en casa con confianza. Ganó 2-0 a Italia en el Stadio Olimpico de Roma y, sobre todo, dejó la sensación de equipo afinado, con ideas claras y piernas frescas tras el verano en el que alcanzó los cuartos de final del Mundial y se consolidó en el octavo puesto del ranking FIFA.

El gran foco en Roma fue Mika Godts. El joven atacante firmó su primer gol con la absoluta con una acción de las que se quedan en la memoria: encaró, dejó atrás a tres defensores italianos y definió con autoridad. Una jugada que no solo abrió el marcador, también encendió el debate sobre el relevo generacional en los Red Devils.

La sentencia llegó en la segunda parte. Dodi Lukebakio, saliendo desde el banquillo, puso el 2-0 mediado el segundo tiempo y confirmó la superioridad belga. Van Bommel, recién llegado al cargo, encontró desequilibrio por fuera, agresividad en la presión y una línea ofensiva que no perdona cuando huele sangre. Para recibir a Francia, el escenario es ideal: equipo en forma, público a favor y una identidad que empieza a asomar.

Francia gana, pero paga un precio alto

El estreno de Zidane con Les Bleus fue menos cómodo. Francia tuvo que sudar en Turquía para asegurar un 1-0 que, pese al marcador corto, vale mucho en lo simbólico: victoria fuera de casa, portería a cero y el sello de siempre en el gol decisivo, el de Kylian Mbappé.

El delantero del Real Madrid apareció cuando más lo necesitaba su selección. Gol y alivio. Pero la alegría duró poco. Poco después de marcar, Mbappé tuvo que abandonar el campo lesionado. El diagnóstico fue lo bastante serio como para enviarlo de vuelta a Madrid y descartarlo para el resto de la ventana internacional.

Para Zidane, la noticia es un golpe directo al plan de partido en Bruselas. No solo pierde a su estrella más desequilibrante, también a la pieza que condiciona a cualquier defensa rival. Sin Mbappé, Francia deberá reordenar su frente de ataque, redistribuir responsabilidades y encontrar soluciones en un contexto de máxima exigencia.

Un duelo sin favorito claro

La sensación que dejó la jornada del viernes es nítida: Bélgica está más fina, más suelta, con automatismos que empiezan a funcionar. Francia, en cambio, suma tres puntos, pero llega tocada por la ausencia de su gran figura.

El King Baudouin promete un encuentro cerrado, de detalles. Los belgas, empujados por su público y por el impulso del triunfo en Roma, intentarán imponer ritmo alto y agresividad. Francia, con el sello competitivo que la caracteriza, tratará de controlar los tiempos y protegerse mientras reajusta su ataque sin Mbappé.

Las cuotas reflejan la incertidumbre. No hay un candidato evidente. El momento de Bélgica y la baja del astro francés equilibran un duelo que, en otras circunstancias, podría inclinarse hacia Les Bleus.

La previsión apunta a un choque tenso, con margen mínimo para el error y más batalla táctica que intercambio de golpes. Un gol puede decidirlo. O ninguno.

Pronóstico: Bélgica 1, Francia 1. Un empate con sabor a declaración de intenciones… y con la promesa de que este cruce, tarde o temprano, se repetirá con algo mucho más grande en juego.