Logotipo completo Cancha Firme

Ben Arthurs regresa tras sanción para su novena temporada en Bangor

El delantero de Bangor, Ben Arthurs, ha dejado atrás una de las etapas más delicadas de su carrera. Tras cumplir una sanción de tres meses por un positivo en un control antidopaje, el atacante de 28 años vuelve a estar disponible justo a tiempo para el inicio de la nueva temporada en la Irish Premiership.

Todo se desencadenó después del partido ante Glentoran, disputado el 10 de marzo, cuando Arthurs fue sometido a un control antidopaje. El análisis de la muestra, según confirmó este jueves UK Anti-Doping (UKAD), arrojó un resultado adverso por benzoylecgonina, metabolito de la cocaína.

El club de County Down lo había suspendido de forma provisional en abril, en un momento en el que Bangor se limitó a comunicar que no podía ofrecer “más detalles” mientras se desarrollaba la investigación. La explicación llegó ahora, con el cierre del caso.

UKAD recordó que su normativa permite reducir la sanción a tres meses si el deportista demuestra que el consumo se produjo fuera de competición y sin relación con el rendimiento deportivo. Arthurs admitió haber ingerido cocaína “con fines recreativos en un entorno social”, y un experto independiente concluyó que lo más probable es que el consumo se produjera antes del día del encuentro que Glentoran ganó por 4-0.

La suspensión provisional entró en vigor el 7 de abril. Desde entonces, el reloj ha corrido a su favor: la sanción ya está completamente cumplida. Arthurs se ha reincorporado a la pretemporada y está en condiciones de jugar el 15 de agosto en Clandeboye Park, cuando el equipo de Lee Feeney reciba a Cliftonville en el arranque de la campaña 2026-27.

Será su novena temporada con el club. Nueve años, una cifra que habla de continuidad y de peso en el vestuario. Arthurs es, además, el segundo máximo goleador en la historia de Bangor, un estatus que ahora deberá refrendar en el césped tras un episodio que lo ha dejado expuesto y bajo la lupa.

La pregunta ya no es qué ocurrió en marzo. La cuestión, para Bangor y para su delantero, es cómo responderá cuando vuelva a sonar el silbato inicial en Clandeboye Park.