Logotipo completo Cancha Firme

Ben White se pierde el final de temporada y el Mundial

El sueño doble del Arsenal, pelear hasta el último día por la Premier League y levantar la Champions League, acaba de recibir un mazazo. Ben White no volverá a jugar esta temporada. Ni en la liga. Ni en la final europea. Ni, salvo giro inesperado, en el próximo Mundial.

El defensa, pieza clave en el engranaje de Mikel Arteta, sufrió una lesión grave en la rodilla derecha durante la victoria por 0-1 ante el West Ham en el London Stadium. Se marchó en la primera parte, con gesto serio y una férula sujetándole la articulación. Las imágenes ya encendieron las alarmas. Las pruebas han confirmado el peor escenario.

“Significativa lesión del ligamento medial de la rodilla”, detalla el comunicado del Arsenal. Traducido al lenguaje del vestuario: temporada terminada.

El club ha confirmado que el central reconvertido a lateral se perderá los dos últimos partidos de Premier y la final de Champions ante Paris Saint-Germain del 30 de mayo.

Arteta ya lo intuía nada más acabar el encuentro. “No tenía buena pinta en absoluto”, admitió entonces. Ahora ya no hay lugar para las dudas. El técnico pierde a uno de sus hombres más fiables en el tramo más delicado del curso.

Un vacío en la banda derecha

La baja de White abre un agujero evidente en el costado derecho de la zaga. No es solo un lateral. Es salida limpia de balón, agresividad en la presión, equilibrio táctico y una conexión constante con el interior y el extremo. Un engranaje que el Arsenal ha pulido durante meses y que ahora debe reinventar a contrarreloj.

Para complicar el panorama, Jurrien Timber también sigue fuera de combate por un problema en la ingle que ya se alarga dos meses. No hay garantías de que pueda reaparecer a tiempo para los últimos choques. Arteta se queda sin sus dos opciones naturales para ese carril justo cuando llegan los duelos decisivos ante Burnley, Crystal Palace y, sobre todo, PSG.

Todas las miradas apuntan ahora a Cristhian Mosquera, llamado a asumir el rol de titular en estos partidos de máxima tensión. El joven defensa tendrá que responder en un contexto sin red, con el título en juego y una final continental en el horizonte. Otra alternativa ya probada por Arteta es desplazar a Declan Rice al lateral como solución de emergencia, un parche que le obliga a desarmar el centro del campo para tapar la banda.

La pizarra del técnico se complica. Cada movimiento para suplir a White desencadena otro ajuste en cadena.

Del regreso con Inglaterra al jarro de agua fría

La lesión llega, además, en un momento especialmente cruel para el propio White. A sus 28 años, el defensor había roto hace poco un exilio internacional de cuatro años con Inglaterra, regresando a la selección y sumando minutos en los últimos encuentros ante Uruguay y Japón.

Ese regreso abría de nuevo la puerta del Mundial para un futbolista que se había ganado a pulso el reconocimiento a base de regularidad y rendimiento en el Arsenal. Ahora, ese horizonte se difumina. El club asume que esta lesión prácticamente le saca de la carrera por una plaza en la lista definitiva.

El comunicado de la entidad londinense intenta mirar hacia adelante: el cuerpo médico ya gestiona el plan de recuperación con un objetivo claro, tener a White listo para el inicio de la pretemporada. Esa es la meta interna. Pero no consuela en el corto plazo a un jugador que se pierde el desenlace de una campaña que podía marcar su carrera.

El Arsenal, que ha vivido gran parte del curso rozando la perfección competitiva, afronta ahora el sprint final sin uno de sus pilares. El desafío es mayúsculo: sostener la ambición por el doblete mientras recompone una defensa que ha sido su columna vertebral. La pregunta ya no es solo si el equipo llegará con fuerzas a la meta, sino cómo responderá sin Ben White cuando los títulos se decidan por detalles.