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Calendario internacional y retos de Irlanda del Norte

El nuevo calendario internacional ha cambiado las reglas del juego para Irlanda del Norte. A estas alturas de septiembre, en temporadas anteriores, ya habrían disputado dos partidos. Esta vez, Michael O'Neill está a punto de anunciar una convocatoria para algo mucho más exigente: una ventana de cuatro encuentros comprimidos en apenas once días.

Del 25 de septiembre al 5 de octubre, el equipo se enfrentará dos veces a Georgia —primero fuera, luego en casa—, con un duelo ante Hungría en Belfast y otro frente a Ucrania en Eslovaquia entre medias. Un maratón competitivo para una selección que no puede permitirse demasiadas bajas.

Un calendario implacable y un plan roto por las lesiones

No es territorio totalmente desconocido. En el verano de 2022, Irlanda del Norte ya sobrevivió a cuatro partidos de Nations League en 11 días. Pero la exigencia de una serie así golpea con más fuerza a países con un fondo de armario limitado. Y O'Neill lo sabe.

El problema es que el plan ya llega tocado. La gran estrella, Conor Bradley, no juega ni con su club ni con su selección desde que pasó por el quirófano en enero por una lesión de rodilla. O'Neill ya avisó en declaraciones a BBC Sport NI este mes: siempre sospechó que la recuperación “iba a llevar más tiempo de lo que algunos pensaban” y llegó a admitir que sería un “bonus” verlo de verde antes de marzo de 2027.

Bradley, con solo 23 años, ya se ha perdido seis de los últimos 14 partidos de Irlanda del Norte por problemas físicos, además de otro por sanción. Cada ausencia suya se nota. Y mucho. No es solo un lateral de Liverpool: con la selección actúa más adelantado, en el carril derecho de un 3-5-2, donde combina agresividad ofensiva con una lectura defensiva poco común. O'Neill tiene alternativas naturales para la banda, pero ninguna con ese mismo paquete completo.

Y no es el único dolor de cabeza.

Ali McCann se lesionó el isquiotibial en la derrota por 4-0 de Preston ante Everton en la Carabao Cup el mes pasado. Su entrenador, Paul Heckingbottom, ya advirtió que su capitán estaría fuera “meses”. O'Neill ha explicado más de una vez que McCann es de esos futbolistas cuya verdadera importancia se entiende cuando no está. Su ausencia deja un hueco evidente junto a Shea Charles en el doble pivote preferido del seleccionador.

Fichajes, nuevas piezas y un mediocampo en reconstrucción

El verano ha traído movimiento para muchos internacionales norirlandeses, entre traspasos y cesiones. Y en ese vaivén, O'Neill también ha encontrado nuevas soluciones.

Justin Devenny ha irrumpido con fuerza en Stoke: doblete en su primera titularidad tras llegar desde Crystal Palace. Zurdo natural, desde su debut en junio de 2025 ha dado equilibrio a Irlanda del Norte como carrilero izquierdo. Con su club, sin embargo, está jugando como centrocampista interior, un detalle nada menor de cara a esta ventana. Ya ocupó el hueco de McCann en la derrota del play-off mundialista ante Italia en marzo. Podría volver a hacerlo.

Si Devenny se mueve por dentro, el siguiente efecto dominó apunta a Brodie Spencer, de Oxford United. Si no es necesario que cubra la banda derecha ante la ausencia de Bradley, se convierte en una opción clara para el carril izquierdo.

Otra variante pasa por retrasar a Ethan Galbraith, compañero de Devenny en Stoke, a una posición más profunda en el mediocampo. Eso permitiría que el exjugador de Swansea City tenga más balón, algo que siempre agradece el juego de Irlanda del Norte.

Con Isaac Price prácticamente fijo en uno de los puestos de mediapunta, colocar a Galbraith más atrás abriría una incógnita nueva: ¿quién acompaña al hombre de West Brom en esa zona avanzada?

Juventud, gol y la tentación de arriesgar

En ataque, Jamie Donley parece intocable ahora mismo como referencia. Ha sido titular como nueve en los últimos cinco partidos, y ya ha marcado ante Luxemburgo y Gales desde que O'Neill lo ubicó en esa posición. Todo indica que el seleccionador no querrá moverlo a un rol más retrasado en plena racha.

Detrás de él, las opciones se multiplican, pero ninguna está consolidada. Patrick Kelly y Callum Marshall están en la lista de candidatos, aunque la gran pregunta es otra: ¿se atreverá O'Neill a lanzar al agua, sin flotador, a uno de los talentos ofensivos más jóvenes?

Kieran Morrison, propiedad de Liverpool y cedido esta temporada a Sheffield Wednesday, Ceadach O'Neill de Arsenal y Braiden Graham de Everton ya estuvieron en la convocatoria de junio. Morrison y O'Neill debutaron entonces en la victoria amistosa ante Guinea, y el jugador de Arsenal volvió a tener minutos cuatro días después frente a Francia. Llegan con poco recorrido en la élite, pero con un potencial que seduce.

O'Neill nunca ha escondido su predisposición a dar oportunidades a los jóvenes antes de que se consoliden en sus clubes. Esta ventana, con cuatro partidos en fila, podría ser el escenario perfecto —o el más cruel— para esa apuesta.

El recuerdo amargo de 2022 y la prueba real de la profundidad

La última vez que Irlanda del Norte se vio atrapada en un calendario tan comprimido, el recuerdo fue amargo. En junio de 2022, en pleno impacto del calendario alterado por la pandemia de Covid-19, la selección encadenó cuatro partidos en esa ventana: derrotas ante Grecia y Kosovo, y dos empates contra Chipre. Si no llega a ser por un gol de Jonny Evans en el tiempo añadido en Windsor Park ante los chipriotas, el balance habría sido todavía peor.

Ese tipo de ventana expone sin piedad a las selecciones con menos recursos. Cada lesión pesa el doble, cada sanción se siente como una catástrofe.

En la última Nations League, con casi todos disponibles, daba la sensación de que O'Neill había encontrado por fin un once tipo. Pero los amistosos de este año le han abierto el abanico: en los cuatro partidos de 2026 ha utilizado a 27 futbolistas, incluidos 21 en el duelo ante Guinea. Un experimento a gran escala.

La enfermería tampoco ayuda. Como Bradley, Daniel Ballard, de Sunderland, aún no ha jugado con la selección en lo que va de año por lesión. Otros nombres habituales, como Dion Charles, Bailey Peacock-Farrell y Jamal Lewis, no entran en una convocatoria desde noviembre de 2025.

Se acerca el cuarto aniversario del regreso de Michael O'Neill al banquillo. Ahora le espera su primer bloque de cuatro partidos en una sola ventana. Entre la teoría de la “profundidad de plantilla” y la realidad de un calendario despiadado, está a punto de descubrir si el grupo que ha ido construyendo durante este año está preparado para aguantar el golpe. O si esta serie revelará, de forma implacable, hasta dónde llega realmente el techo de Irlanda del Norte.