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Cesc Fàbregas no descarta dirigir al Real Madrid

Cesc Fàbregas habla como entrenador con la misma calma con la que jugaba bajo presión. Desde el banquillo de Como, donde ha firmado una gesta histórica con la primera clasificación europea del club, el técnico catalán dejó un mensaje que resonará en Madrid y Barcelona por igual: no descarta dirigir algún día al Real Madrid.

Formado en La Masia, exjugador del Barça durante tres temporadas en el primer equipo y con una relación emocional evidente con el club azulgrana, Fàbregas no se escudó en su pasado para cerrar puertas. Todo lo contrario. Durante una entrevista en Cadena Cope, respondió con naturalidad a la posibilidad de sentarse algún día en el banquillo del Santiago Bernabéu.

Comprometido con Como… pero sin candado al futuro

El presente de Fàbregas está en Italia. Y no es una frase hecha. Es accionista de Como, pieza central del proyecto y responsable directo de la planificación deportiva.

“Soy accionista del club, vi un proyecto para empezar a entrenar, tengo contrato y estoy muy tranquilo… Estoy en un sitio que me ayuda a crecer y estoy muy feliz. Yo soy quien hace los fichajes”, explicó, subrayando que no tiene prisa por dar el salto a un gigante europeo pese al ruido que llega desde arriba.

Su trabajo en Serie A no ha pasado desapercibido. Se habla de interés de grandes clubes, entre ellos el Chelsea en el que triunfó como futbolista y el propio Real Madrid. Él, sin embargo, baja el volumen de la rumorología: su prioridad inmediata es seguir construyendo en Como.

Sin línea roja con el Real Madrid

Cuando la conversación giró hacia sus referentes en los banquillos, Fàbregas señaló a Luis Enrique como uno de los entrenadores que más le han impresionado en los últimos dos años. Pero si hubiera podido elegir un técnico para ser dirigido como jugador, se habría quedado con Carlo Ancelotti, al que destacó por su lado humano.

En ese contexto llegó la pregunta inevitable: ¿se ve algún día entrenando al Real Madrid?

La respuesta fue tan directa como reveladora.

“No tengo una línea roja. Una línea roja, y he sido muy claro con esto desde el principio, es que no querría ser asistente… por ejemplo. Tengo claro que quiero ser primer entrenador. Lo otro (la posibilidad del Real Madrid)? Ni lo he pensado ni lo he considerado. No he tenido tiempo para nada”.

No hay promesas, no hay guiños, pero tampoco un “nunca”. Fàbregas marca su único límite: no renunciar a ser el líder del proyecto. Todo lo demás, incluido el banquillo blanco, queda como una posibilidad abierta en un futuro que hoy domina Como.

Lección de vestuario: el caso Vinicius–Xabi Alonso

El excentrocampista también dejó claro cómo entiende el manejo de egos y conflictos en un vestuario grande. Le preguntaron por el episodio entre Xabi Alonso y Vinicius Junior en un Clásico, señalado por algunos como el inicio de una temporada desastrosa para el Real Madrid.

Su respuesta fue la de alguien que ha vivido todos los códigos del fútbol de élite desde dentro.

“Lo que pasó con Xabi Alonso y Vinicius… es un momento en el que tienes que estar preparado para tomar una buena decisión y, sobre todo, lo que te hace mejor entrenador es que tienes que pensar primero en el equipo. Nadie es mejor que el equipo, nadie es más fuerte que el equipo y nadie está por encima del equipo”.

Fàbregas fue más allá, definiendo el tipo de grupo que quiere construir.

“Si tienes un grupo unido y fuerte, quien quiera fastidiar puede hacer lo que quiera, tendrás el respeto del grupo y siempre te irá mejor a la larga”.

No habló de castigos ni de gestos de autoridad vacíos. Habló de estructura, de jerarquías claras y de una idea innegociable: el colectivo por encima de cualquier estrella.

Desde Como, con un proyecto propio, acciones en el club y poder de decisión en los fichajes, Fàbregas está diseñando su identidad como entrenador. Hoy su escenario es la Serie A y la aventura europea de un club modesto. Mañana, quién sabe. Si no hay líneas rojas para el banquillo del Real Madrid, la próxima gran decisión puede no depender solo de él.