Cesc Fàbregas elogia la paciencia del Arsenal en tiempos difíciles
Cesc Fàbregas volvió al Emirates Stadium y no solo para disfrutar del juego. El excentrocampista, 303 partidos a la espalda con la camiseta del Arsenal, aprovechó su visita para poner en valor algo que en la élite escasea: paciencia y coherencia.
Tras el encuentro, el español subrayó cómo la directiva gunner se aferró a su idea incluso cuando el proyecto de Mikel Arteta tambaleaba en sus inicios. Nada de volantazos. Nada de pánico.
“Enhorabuena al club en general desde hace siete, ocho años, cuando empezaron con este proyecto”, recordó Fàbregas, destacando la visión a largo plazo que hoy sostiene al vigente campeón de la Premier League. Para él, lo que hizo el Arsenal en los momentos más oscuros es casi una rareza en el fútbol moderno, donde los proyectos se deshacen a la primera mala racha.
Tres años fuera de Europa… y cero dudas
Fàbregas repasó con detalle ese tramo incómodo que hoy se ve de otra manera. Tres temporadas seguidas terminando octavos en la Premier, lejos de Europa, con el ruido exterior pidiendo cambios y con la sensación de que el plan se había encallado.
Aun así, el club no se movió un centímetro.
El español explicó cómo, en una visita anterior al Emirates para un partido de Champions League, ya felicitó en persona a Edu y a Andrea Berta por esa convicción: paciencia, unión, fidelidad al plan. Recordó también aquella campaña en la que el Arsenal rozó la clasificación para la Champions, vio cómo el Tottenham le arrebataba la plaza y tuvo que conformarse con el quinto puesto. Otro golpe. Pero la estructura no se resquebrajó.
Había un objetivo. Había una hoja de ruta. Y el club decidió seguir caminando hacia delante.
Un modelo en extinción
Para Fàbregas, lo que ha hecho el Arsenal choca frontalmente con la dinámica dominante en el fútbol actual. Lo dijo sin rodeos: se pierden tres partidos y se cambia de entrenador, se pasa de un estilo a otro sin transición, se rompe cualquier continuidad.
Él no cree en eso. Y por eso mira al Arsenal como un ejemplo a imitar.
El exinternacional español, ahora inmerso en su propio desafío en el banquillo del Como, reconoció que se siente afortunado por poder construir algo parecido, aunque a otra escala. Habló de niveles distintos, de historias incomparables, pero dejó claro que la inspiración es la misma: estabilidad, valores claros, una cultura reconocible.
En Como intenta replicar esa base: un entorno que proteja el proyecto, que no se deje arrastrar por el resultado inmediato y que permita crecer con una identidad firme.
El sello de Arteta y un vestuario “enganchado al plan”
Fàbregas no escatimó elogios hacia el trabajo de Mikel Arteta. Definió su labor como “tremenda” y puso el foco en algo que se percibe desde fuera, pero que él confirma desde dentro: la sintonía del vestuario con la idea del entrenador.
Según el exjugador, el grupo actual del Arsenal está formado por futbolistas que quieren jugar bien al fútbol, que respetan el entorno y que se aferran al plan del cuerpo técnico en todo momento. No se desvían. No improvisan por desesperación. Siguen la línea marcada.
Fàbregas confesó que regresar al Emirates y “oler” de nuevo esa sensación de unión y de claridad de proyecto le produce una enorme satisfacción. No hablaba solo como exjugador, sino como técnico que intenta trasladar esas mismas convicciones a su día a día.
Cardiff, Coventry… y un ojo en Como
Mientras el discurso de Fàbregas resonaba en el Emirates, el calendario no se detiene. El Arsenal tiene ya marcada en rojo su próxima cita: el duelo ante el Manchester City en la Community Shield, el domingo 16 de agosto en Cardiff. Un título en juego y una primera prueba de fuerza antes de iniciar la defensa del campeonato liguero.
Seis días después, los de Arteta estrenarán su nueva Premier League ante el recién ascendido Coventry City, un arranque que pondrá a prueba la capacidad del campeón para mantener el nivel que le llevó a la cima.
Ese mismo domingo en el que Arsenal y City se medirán por el primer trofeo del curso, el Como de Fàbregas afrontará un doble amistoso de alto perfil ante el Liverpool. Un primer partido a puerta cerrada y un segundo con público marcarán el tramo final de la preparación antes del debut en la Serie A frente al Udinese, previsto para el sábado siguiente.
Dos proyectos en fases muy distintas. Un mismo hilo conductor: creer en una idea y resistir cuando el viento sopla en contra. La pregunta, ahora, es quién será capaz de mantener esa fe cuando lleguen los próximos golpes de la temporada.






