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El City de Maresca inicia la Premier League contra Bournemouth

El Etihad abre la Premier League con una sensación extraña: por primera vez en una década, el banquillo de Manchester City no lo ocupa Pep Guardiola. Enzo Maresca dirige este domingo su primer partido de liga al mando del campeón, ante Bournemouth, con la obligación de empezar a escribir su propia historia… y de borrar cuanto antes el mal sabor de boca de la derrota en la Community Shield frente a Arsenal.

Diez años, seis títulos de liga, una Champions League y un estilo que marcó época. Ese es el peso que hereda Maresca. El tropiezo en Wembley fue un aviso de que el cambio no será indoloro. El duelo de este domingo (14:00, hora británica) es el primer examen serio de su City competitivo, ya sin red y con puntos en juego.

Bajas sensibles y un once con matices nuevos

Las primeras decisiones de Maresca llegan condicionadas. Jeremy Doku no estará. El extremo belga sufrió una recaída en el gemelo durante la Community Shield y se perderá entre dos y tres semanas de competición. Un golpe duro para un equipo que vive de la amplitud y el desborde.

Savinho tampoco entra en los planes: su salida hacia Tottenham Hotspur está encaminada. Algo similar sucede con Omar Marmoush, que se espera en la misma situación si se termina de cerrar su traspaso al norte de Londres a tiempo. Tres piezas de ataque fuera del tablero en pleno arranque de temporada.

La buena noticia para el técnico italiano aparece atrás. Matheus Nunes, ausente en la Community Shield por un problema muscular menor, vuelve a estar disponible y apunta a una misión poco habitual: ocupar el lateral derecho en lugar de Abdukodir Khusanov. Una apuesta valiente, muy en la línea de los laterales reconvertidos que tanto han marcado la era reciente del club.

Sin Doku, el foco se desplaza a Jack Grealish. El inglés, que ya ocupó la banda izquierda tras salir desde el banquillo en Wembley, se perfila como titular en ese costado. Por la derecha, Antoine Semenyo, fichado en enero precisamente desde Bournemouth, ofrece profundidad y trabajo sin balón. Entre ambos, un City algo distinto por fuera, pero igual de agresivo en campo rival.

Por dentro, pocas concesiones al experimento. Phil Foden se mantiene en la mediapunta, por detrás de Erling Haaland, como generador principal entre líneas. En la sala de máquinas, Elliot Anderson, uno de los grandes fichajes del verano, vuelve a compartir doble pivote con Mateo Kovačić. El club quiere que el joven centrocampista se asiente rápido; Maresca también. No hay mejor forma que darle galones desde el primer día.

Haaland, garantía en agosto

Con todo el ruido alrededor del banquillo y del mercado, hay un punto fijo que sostiene al campeón: Erling Haaland. Sus números en los inicios de liga son casi una amenaza programada. El noruego suma siete goles en sus últimos cuatro estrenos de Premier League y 22 tantos en solo 14 partidos disputados en el mes de agosto a lo largo de su carrera.

Con esa carta sobre la mesa, el City sabe que, pese a la agitación del verano, mantiene un faro ofensivo capaz de decidir partidos por pura insistencia. Para Maresca, es un seguro mientras termina de ajustar mecanismos y automatismos.

Detrás del noruego, la estructura también ofrece novedades y certezas. Gianluigi Donnarumma seguirá bajo palos, protegido por una zaga que mezcla jerarquía y músculo: Rúben Dias y Joško Gvardiol en el eje, con el ya mencionado Nunes a la derecha y Nico O’Reilly en el lateral izquierdo. Un cuarteto que combina salida limpia, juego aéreo y agresividad en campo propio.

El posible once del City

Todo apunta a un 4-2-3-1 muy reconocible, con matices de posesión larga y laterales involucrados en la construcción:

Donnarumma; Nunes, Dias, Gvardiol, O’Reilly; Anderson, Kovačić; Semenyo, Foden, Grealish; Haaland.

El escenario está claro: un campeón en transición, un técnico debutante en la élite inglesa y un rival, Bournemouth, dispuesto a aguar la fiesta en el Etihad. La pregunta es si el City de Maresca será continuista, rupturista… o algo incómodo de clasificar mientras busca su propia identidad bajo los focos de la Premier League.