El City rompe el mercado con Ayyoub Bouaddi
El proyecto de reconstrucción del centro del campo de Manchester City ya tiene su pieza más cara y, quizá, más arriesgada: Ayyoub Bouaddi. El club inglés ha alcanzado un acuerdo con Lille para el fichaje del centrocampista marroquí por 95 millones de euros fijos, más 5 millones en variables. Un total potencial de 100 millones por un jugador de 18 años.
No es una apuesta menor. Es una declaración.
Bouaddi firmará hasta 2031 con opción de un año adicional. Un contrato largo, casi de era, que encaja con la idea de City de blindar a uno de los mediocentros más prometedores del fútbol europeo justo cuando su sala de máquinas entra en una nueva etapa.
Un fichaje que cambia el dibujo del centro del campo
La llegada del marroquí se produce justo después de una salida que lo cambia todo: Rodri se marchó a Barcelona por 60 millones de euros. Con él se fue el ancla del equipo, el futbolista que dio equilibrio a la era más dominante del club.
No fue la única pérdida. Bernardo Silva dejó el club al finalizar su contrato, mientras Tijjani Reijnders puso rumbo a Al Qadsiah. The Athletic informó además de que Newcastle United negocia por Nico Gonzalez. El corazón del equipo campeón se ha vaciado en cuestión de semanas.
La respuesta del City ha sido agresiva. Elliot Anderson ya se había incorporado este verano desde Nottingham Forest por 116 millones de libras, una operación que marcaba el tono del mercado. Ahora, con Bouaddi, el club eleva todavía más el listón económico y la exigencia deportiva.
Del récord con Lille al salto definitivo
Bouaddi no llega de la nada. A los 16 años y tres días se convirtió en el jugador más joven en debutar con Lille, en un partido de Conference League en septiembre de 2023, tras formarse en la academia del club francés. Lo llevó allí Luis Carlos, hoy asesor de fútbol de Paris Saint-Germain, en 2021, cuando el centrocampista apenas empezaba a asomar en categorías inferiores.
En la temporada 2025-26, su tercera campaña completa en la élite, Bouaddi disputó 42 partidos en todas las competiciones. Solo dio una asistencia, pero su impacto no se midió en cifras ofensivas. Fue pieza clave en un Lille que terminó tercero en la Ligue 1 y se clasificó para la Champions League, consolidándose como titular en un equipo que compitió hasta el final en la parte alta de la tabla.
El Mundial que lo cambió todo
El gran escaparate llegó este verano. Con la camiseta de Marruecos, Bouaddi se adueñó del centro del campo en el Mundial. Fue titular en cinco de los seis partidos de su selección camino de los cuartos de final, mostrando una madurez impropia de su edad.
Ante Brasil, en la fase de grupos, firmó una de esas actuaciones que cambian carreras: ningún compañero tocó más veces el balón que él en el empate 1-1. En un escenario de máxima presión, pidió la pelota, marcó el ritmo y confirmó que estaba listo para un salto mayor.
Su historia internacional tiene un giro clave: debutó con la absoluta de Marruecos en mayo, después de cambiar de federación tras haber jugado con Francia desde la sub-16 hasta la sub-21. Un giro de identidad deportiva que ahora se cruza con el momento más ambicioso de su carrera.
Un City diferente, un rol gigantesco
El contexto que encuentra en el Etihad Stadium es muy distinto al de hace apenas un año. Sin Rodri ni Bernardo Silva, con Reijnders fuera y varios movimientos en marcha, el peso del centro del campo se redistribuye. City no solo ficha talento: ficha responsabilidad.
Bouaddi llega para ocupar un espacio enorme, tanto en el césped como en el relato del club. Con contrato hasta 2031 y una inversión que roza los 100 millones de euros, no aterriza como promesa discreta, sino como pilar de un nuevo ciclo.
La pregunta ya no es si tiene calidad. Eso lo vio todo el mundo en Lille y en el Mundial. La cuestión es otra: ¿cuánto tardará en convertir ese potencial en autoridad en el centro del campo del City?






