Logotipo completo Cancha Firme

Curtis Jones elige Inter: Cambio de Liverpool a Serie A

Curtis Jones todavía entrena en Liverpool, pero su cabeza ya está en Milán. El centrocampista inglés de 25 años ha asumido que su etapa en Anfield se acaba y ha dado el visto bueno a un cambio de vida y de fútbol en el vigente campeón de la Serie A.

Las conversaciones entre Inter y Liverpool avanzan, chocan, se reanudan. No hay acuerdo todavía, pero sí una certeza clave: el jugador ha decidido que su siguiente paso debe ser el Giuseppe Meazza.

Un inglés que mira a Italia

Durante meses, clubes de la Premier League han rondado a Jones. Aston Villa, Newcastle United y Nottingham Forest han seguido de cerca su situación, han preguntado, han tomado la temperatura al entorno del jugador.

La respuesta, sin embargo, ha sido siempre la misma: su prioridad es Inter. Quiere salir de su zona de confort, probarse en otro contexto, en otra cultura futbolística. Vivir su primera experiencia en el extranjero y hacerlo, además, en un equipo que pelea por títulos y que domina la Serie A.

Ese deseo del jugador ha colocado a los dos clubes frente a frente, obligados a entenderse.

La brecha económica

Inter ya se ha movido con una oferta clara: unos 25 millones de euros, cifra que en Inglaterra se traduce en alrededor de 21 millones de libras. Liverpool, en cambio, marca la línea en los 30 millones de euros, unos 25 millones de libras, y considera que esa cantidad refleja el valor real de un futbolista formado en casa, con experiencia en la élite y todavía con margen de crecimiento.

El problema está en el calendario. Jones entra en su último año de contrato, un detalle que condiciona de forma decisiva la postura del club italiano. Desde Milán entienden que la situación contractual debilita la posición de Liverpool en la mesa de negociación y se resisten a hacer un esfuerzo mucho mayor al ya planteado.

En Anfield, la lectura es distinta. El club viene de perder a Ibrahima Konaté y Trent Alexander-Arnold a coste cero en los últimos doce meses y no quiere repetir un escenario similar con otro activo importante de la plantilla. Esa experiencia reciente endurece la postura: si Jones sale, debe hacerlo por una cifra cercana a la tasación interna, aunque haya que ceder algo en el tramo final para desbloquear el acuerdo.

La influencia de Federico Chiesa

En el trasfondo de la operación aparece un nombre propio: Federico Chiesa. El ex de Juventus, ahora compañero de Jones en Liverpool, ha ejercido de embajador oficioso de la Serie A y de la vida en Italia.

En declaraciones a Gazzetta dello Sport, Chiesa explicó que Jones le preguntó directamente cómo es vivir en Italia. La respuesta fue clara: le habló bien del país, del día a día, del clima, “mejor que en Liverpool”, sin dejar de subrayar que el club inglés es “un lugar especial”. Y fue más allá: describió a Jones como un futbolista “muy fuerte técnicamente” y respaldó la idea de que Inter acierte al pensar en él.

Ese testimonio refuerza la sensación, cada vez más extendida, de que el futuro inmediato del centrocampista pasa por San Siro.

Liverpool se prepara para la despedida

En los despachos de Anfield, la salida de Jones ya no se ve como un golpe inesperado, sino como parte de una reconfiguración más amplia. El club admite internamente que el jugador busca un nuevo reto y que su ciclo en el equipo se acerca al final.

Con Andoni Iraola al mando, la planificación del centro del campo está muy avanzada. Liverpool analiza refuerzos y encaja las piezas de una reconstrucción de plantilla que va más allá de un solo movimiento. En ese puzle, la venta de Jones puede convertirse en una vía para financiar llegadas y ajustar el vestuario a la idea del nuevo técnico.

Las conversaciones con Inter continúan y desde ambas partes se percibe un cierto optimismo: la sensación de que, con tiempo y algo de flexibilidad, el punto medio aparecerá.

Mientras tanto, Jones aguarda el desenlace. Sabe que el cambio significaría dejar Merseyside por Milán, cambiar la Premier League por la Serie A y unirse a la lista creciente de futbolistas ingleses que han decidido salir de la isla para medir su fútbol en otro escenario.

La decisión deportiva ya está tomada. Falta que los números acompañen. Y ahí se juega ahora el verdadero partido.