Daniel Farke reflexiona sobre el partido ante Chelsea y la situación de Okafor
Daniel Farke aún tiene fresca en la memoria la locura de Stamford Bridge. El 6-3 ante Chelsea en la Carabao Cup dolió, pero el técnico prefiere mirarlo como un peaje necesario en un calendario que no perdona.
“Fue un partido loco. A veces pasa, sobre todo en las primeras rondas de copa cuando hay muchos cambios”, recordó el entrenador, que subrayó que, pese al marcador, “las estadísticas fueron muy igualadas”.
El golpe anímico fue evidente: “Fue duro de aceptar porque queríamos pasar de ronda”. Pero Farke no se arrepiente del plan. Lo asumió como parte de la gestión de plantilla: algunos necesitaban descanso, otros minutos. “Era un riesgo que teníamos que correr”, admitió. La página, asegura, ya está pasada: “Hemos trazado una línea y tenemos partidos más grandes por delante”.
Okafor, centrado en el club
En medio de ese contexto, el técnico también abordó la decisión de Noah Okafor de dar un paso atrás en el fútbol de selecciones. No hubo reproches, al contrario. “Vino a informarme y valoro que hablara conmigo. Es decisión de Noah y él sabe qué es lo mejor para su carrera”, explicó.
Farke quiere que el delantero sienta el club como refugio y plataforma. “Aquí tiene una casa donde se le aprecia. A veces es beneficioso para una carrera. Nosotros sacaremos lo mejor de esta situación y nos aseguraremos de que se concentre aún más en el club y pueda usar los parones internacionales para recargar energías”.
El técnico no escatima elogios cuando se trata del impacto del suizo. “Noah fue un jugador clave para nosotros, especialmente al final de la temporada pasada. Tiene ese factor X, puede encarar con una velocidad increíble y además tiene calidad en el último toque”.
Eso sí, pide paciencia. Su verano no fue sencillo y la gasolina todavía no le da para todo. “Ha tenido una pretemporada difícil y no puede jugar 90 minutos cada partido. A veces, después de 60 o 70 minutos, tenemos que cuidarle”, detalló. Farke, sin embargo, ve el vaso lleno: “Hay más por venir de él y estoy deseando tenerle al 100%”.
Elland Road, intocable
Otro asunto clave para el técnico pasa por las gradas. En plena ampliación del estadio, la continuidad del West Stand abierto esta temporada se tomó como una decisión “obvia” y “buena”. Farke fue claro: el equipo no puede permitirse perder ese empuje.
“Apenas estamos en el segundo año después del ascenso, necesitamos el apoyo de nuestros aficionados en casa”, remarcó. Para el alemán, Elland Road no es solo un escenario, es un arma. “El estadio juega un papel enorme en por qué tenemos un registro en casa increíble y lo necesitamos otra vez”.
El argumento no es solo emocional. También económico. “Por razones financieras también es beneficioso para el club”, añadió, subrayando que mantener la grada abierta encaja con la ambición deportiva y la estabilidad del proyecto.
Bahoya, un diamante en preparación
Entre las caras nuevas, el nombre de Jean-Matteo Bahoya despierta curiosidad. El extremo de 21 años llegó sobre la bocina del mercado y aún no ha debutado. Farke rebaja la ansiedad y traza un plan a medio plazo.
“Es muy joven y tenemos que prepararle físicamente para el nivel de la Premier League”, explicó. El talento, insiste, no se discute. “Tiene una habilidad increíble y mucha velocidad. Puede hacer daño a los rivales, pero debemos asegurarnos de que su juego global esté preparado para el máximo nivel”.
El cuerpo técnico le está exigiendo y el jugador responde. “Estamos trabajando duro con él. Es un chico top y se esfuerza muchísimo en los entrenamientos”. El salto no es menor: “El fútbol en Alemania y Francia es diferente; aquí es más físico e intenso”.
Farke mira a su vestuario y ve margen de crecimiento por todas partes: en un Okafor al que quiere desatado, en un Bahoya al que aún moldea y en un Elland Road que seguirá rugiendo. La temporada aprieta. Y el entrenador ha dejado claro dónde y cómo piensa librar sus batallas.






