El derbi de Londres: Millwall y West Ham empatan 2-2
El 2-2 entre Millwall y West Ham United aún resuena en el sur de Londres. No solo por la remontada de los visitantes tras ir 2-0 abajo al descanso, sino por la montaña rusa emocional que dejó en ambas aficiones. Orgullo y frustración a partes iguales. Y muchas miradas dirigidas al banquillo.
Millwall: orgullo, lesiones y un cambio que lo cambió todo
Entre los hinchas de Millwall domina una idea clara: el equipo, con todo en contra, estuvo a la altura.
Siddie lo resumió con calma de día siguiente: pese a la plaga de lesiones, el equipo dio la cara. Destacó a Sturge y Arconte como dos amenazas constantes y subrayó que el resto también estuvo “realmente bien”. La sensación, para él, es que Millwall no se cayó por fútbol, sino por gasolina: se quedaron sin energía. Aun así, ve “muchos aspectos positivos” y pide seguir en la misma línea.
Andy se queda con el esfuerzo brutal del equipo. “Trabajaron como animales”, viene a decir, y para él el 2-0 al descanso fue totalmente merecido. El problema, según su lectura, llegó cuando se tocó lo que estaba funcionando.
Y ahí entra el punto más repetido: la decisión táctica. Sturge, que había secado a Jarrod Bowen durante buena parte del partido, fue desplazado al centro del campo. Millwall pasó a una defensa de tres, con Baggot encargado de Bowen. A ojos de Andy, los dos goles de West Ham no son errores individuales, sino la consecuencia directa de ese giro táctico. Un experimento que, confía, servirá de lección.
Dave va todavía más lejos y pone el foco directamente en Alex Neil. Según él, el técnico ya ha costado nueve puntos esta temporada por insistir en la defensa de tres en las segundas partes cuando el equipo está dominando. Para este sector de la grada, el problema no es de actitud ni de calidad, sino de insistir en un plan que rompe el control que Millwall sí muestra durante muchos tramos.
El resumen en The Den: orgullo por el carácter, enfado por el tablero.
West Ham: reacción desde el banquillo y dudas que no se despejan
En el lado de West Ham, el punto sabe a alivio. Y a advertencia.
Chris no se engaña: el equipo empezó mal pese a saber perfectamente “lo que se venía” en un derbi así. Demasiados pases fallados, ritmo bajo con el balón y serios problemas para salir ante la presión alta de Millwall. Lo que cambia el partido, para él, llega desde la banda: los cambios de Nuno Espírito Santo.
La entrada de Kante —al que describe como una presencia física enorme— fue clave, y deja caer que quizá debió ser titular. Pablo, fuerte y seguro con el balón, también ayudó a sacar al equipo del apuro. Al final, lo llama lo que muchos piensan: una “escapada afortunada”.
Simon va en la misma línea crítica. Habla de una primera parte “muy pobre”, con pases imprecisos y un equipo incapaz de manejar la presión, algo que ya había quedado expuesto en el duelo anterior ante Fulham. Para él, la zaga no tiene la calidad suficiente para salir jugando ni para encontrar el pase adecuado bajo acoso.
Le molestó, además, la falta de intensidad en un contexto que lo exige todo: un derbi. No vio la pasión esperada y apunta directamente a Jarrod Bowen, al que no considera a la altura del brazalete en la primera mitad, ni en trabajo ni en liderazgo. Y lanza una advertencia seria: uno o incluso dos posibles partidos de sanción podrían condicionar el avance del equipo en las próximas semanas.
Malcolm completa el diagnóstico. Habla de un West Ham “superado físicamente”, con pases descuidados y un ritmo “muy peatonal”, sobre todo antes del descanso. La defensa, dice, “por todas partes”, un problema que se repite y que ya se ha convertido en una preocupación mayor. Señala también un dato llamativo: ni un solo centro desde la banda izquierda.
Todo, para él, “muy previsible”. Lo que mejora el panorama en la segunda parte no es un cambio radical de West Ham, sino el desgaste evidente de Millwall. El punto final es un aviso claro: queda muchísimo trabajo por delante.
El derbi dejó un empate en el marcador, pero una pregunta abierta en el aire: ¿quién aprenderá más rápido de sus errores, el Millwall que se cae al tocar lo que funciona o el West Ham que solo reacciona cuando ya está contra las cuerdas?





