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Desailly compara a Yamal y Olise: ¿quién es mejor?

En el próximo gran torneo en Norteamérica, dos bandas concentrarán buena parte de las miradas: la derecha de Francia y la derecha de España. En una, Michael Olise. En la otra, Lamine Yamal. Dos extremos llamados a marcar una época, dos selecciones que sueñan con el título, dos formas distintas de llegar a la élite.

Francia y España parten entre las grandes favoritas para pelear por la gloria mundial. Y no es casualidad. Su creatividad por fuera, su capacidad para desbordar y decidir partidos desde la línea de cal, sostiene buena parte de ese optimismo. Didier Deschamps y Luis de la Fuente saben que ahí tienen oro puro.

Los números delatan el calibre de ambos. En su segunda temporada con el Bayern, ya campeón de la Bundesliga, Olise firmó una campaña descomunal: 20 goles y 26 asistencias en 2025-26. Una producción digna de un líder ofensivo consolidado. Al mismo tiempo, Yamal empujó al Barça hacia el título de Liga con 24 goles y 18 pases de gol. A los 18 años. Una irrupción tan fulgurante como poco habitual a ese nivel.

Las trayectorias no pueden ser más distintas. Yamal, precoz, instalado en la élite casi sin transición. Olise, con 24 años, ha recorrido un camino más largo y sinuoso hasta asentarse en la cumbre, desde Londres hasta convertirse en internacional francés y pieza de un gigante europeo.

Sobre el papel, cuesta encontrar diferencias claras en cuanto a productividad pura. Goles, asistencias, influencia en el último tercio… ambos entregan cifras de superestrella. Sin embargo, para Marcel Desailly, campeón del mundo con Francia en 1998, el matiz está en otro lado: en la lectura del juego bajo máxima presión.

En declaraciones a GOAL, el excentral francés fue tajante al comparar el nivel actual de ambos extremos. A su juicio, en la intensidad de los partidos de mayor exigencia, Olise todavía se queda “un escalón por debajo” de Yamal. No cuestiona su talento, pero sí el punto de madurez competitiva.

Desailly pone un ejemplo muy concreto: el duelo entre Paris Saint-Germain y Bayern Munich. Ahí, según su análisis, se vio a un Olise desbordado por la presión del rival, sin terminar de manejar las trampas tácticas ni el ritmo abrasivo del encuentro. El francés insiste en que el jugador del Bayern aún debe “crecer dentro del sistema” y aprender a sostener su rendimiento cuando el partido se vuelve asfixiante.

Lo llamativo, subraya, es que quien muestra mayor lucidez en ese contexto es el más joven. Yamal, pese a tener menos años y menos kilómetros en la élite, entiende mejor dónde están las trampas, cuándo acelerar, cuándo guardar fuerzas y cómo repetir esfuerzos al máximo nivel sin caerse del partido. Para Desailly, ahí se vio una caída clara en el rendimiento de Olise, un bajón que le dejó “un poco decepcionado”.

No se trata de restar mérito al curso espectacular de Olise. Sus cifras hablan por él y le colocan, sin discusión, en la primera línea de los grandes extremos del momento. Pero a ojos de una voz autorizada como Desailly, la “margen de progresión” del jugador del Bayern sigue siendo amplia si quiere alcanzar la consideración que hoy ya despierta Yamal.

La gran pregunta, de cara al torneo en Norteamérica, es sencilla y brutal: ¿quién gestionará mejor la tormenta cuando lleguen las noches grandes, el ruido ensordecedor y los partidos que definen carreras? Ahí, por ahora, Desailly ve a Yamal un paso por delante. Y será el césped, bajo los focos, quien dicte si Olise acorta esa distancia o si la nueva joya española se escapa definitivamente en la carrera por el trono de la banda derecha mundial.