Desiree Ellis presenta lista final para WAFCON 2026
La campeona de África ya tiene su grupo de batalla. Desiree Ellis confirmó una lista final de 26 jugadoras para la Copa Africana de Naciones Femenina 2026 (WAFCON), un torneo que este año vale mucho más que un trofeo: en Marruecos, del 26 de julio al 16 de agosto, se reparten plazas directas para el Mundial de 2027 en Brasil.
Las cuatro semifinalistas irán directamente a la cita mundialista. Dos selecciones más pelearán su vida en los repechajes intercontinentales. El margen de error es mínimo. Y Banyana Banyana lo sabe.
Columna vertebral mundialista y regresos emotivos
Ellis no improvisa. En la convocatoria aparecen nombres que ya cargan en la espalda la experiencia del Mundial: la goleadora Thembi Kgatlana, las cerebrales Linda Motlhalo y Refiloe Jane en la sala de máquinas, las sólidas Lebohang Ramalepe y Bambanani Mbane en la zaga, y bajo palos el dúo fiable Kaylin Swart – Andile Dlamini.
La lista también tiene una historia humana poderosa. Robyn Moodaly-Salgado vuelve después de haberse retirado del fútbol. Regresa para compartir vestuario y torneo con su esposa, Gabriela Moodaly-Salgado, quien sufrió una durísima fractura de pierna en la pasada WAFCON. De la camilla al regreso a la élite, el recorrido de Gabriela y la vuelta de Robyn añaden una capa emocional a un grupo que ya vive con intensidad cada concentración.
Arriba, otro nombre propio: Hildah Magaia. Sin club en este momento, pero imposible de ignorar. Fue ella quien marcó los dos goles en la final de 2022 ante Marruecos, los tantos que dieron a Sudáfrica su primer y único título continental. Esa final todavía resuena. Y Magaia vuelve a estar en el centro de la escena.
Un grupo exigente en Casablanca
El sorteo llevó a Banyana Banyana al Grupo B. Debutará el 27 de julio en Casablanca frente a Tanzania. Un estreno que marcará el tono del torneo. Cuatro días después espera Costa de Marfil. El 4 de agosto, Burkina Faso cerrará la fase de grupos.
Los dos mejores de cada grupo avanzan a cuartos de final. No hay red de seguridad: un tropiezo temprano puede complicar el camino a las semifinales y, por tanto, al Mundial. La presión llega pronto, casi desde el primer silbatazo.
Refiloe Jane, del susto físico a la revancha deportiva
La capitana Refiloe Jane no esconde el peso de lo que se juega Sudáfrica. Viene de superar una lesión y reconoce que el aplazamiento del torneo le cambió el panorama: le dio tiempo para recuperarse, sumar minutos con su club y llegar a Marruecos en mejores condiciones.
Para ella, esta WAFCON es una oportunidad doble. Por un lado, borrar el mal sabor de boca de la edición anterior, en la que el equipo “no estuvo bien”, como asume la propia mediocampista. Por otro, asegurar el objetivo que manda sobre todos: la clasificación al Mundial. El plan es claro: primero el billete a Brasil, luego pensar en revalidar la corona africana.
Jane subraya también un vacío difícil de llenar: la retirada de la veterana Jermaine Seoposenwe. Su influencia, insiste, se sentía dentro y fuera del campo. Cuando una líder así se marcha, el vestuario se reconfigura. Ahora la responsabilidad se reparte entre las que se quedan y las más jóvenes, que han tenido tiempo para aprender de ella. El reto es que esa transición no se note cuando la pelota empiece a rodar.
Una lista con equilibrio y competencia interna
En la portería, Ellis apuesta por continuidad: Kaylin Swart (JVW FC), Andile Dlamini (Mamelodi Sundowns FC) y Kebotseng Moletsane (University of Fort Hare FC) se disputarán el arco en un torneo donde un error bajo palos puede costar un Mundial.
La defensa mezcla experiencia y proyección. Junto a Ramalepe y Mbane, aparecen Lonathemba Mhlongo, Karabo Dhlamini, Asanda Hadebe, Antonia Maponya, Khutso Pila y Fikile Magama, muchas de ellas formadas en estructuras universitarias como The University of the Western Cape FC o en el dominante Mamelodi Sundowns FC. Un bloque acostumbrado a ganar en casa, ahora obligado a trasladar esa autoridad al escenario continental.
En el centro del campo, el abanico es amplio: Bongeka Gamede (FC Nordjaelland, Dinamarca), Noxolo Cesane, Gabriela Moodaly-Salgado, Linda Motlhalo (Glasgow City, Escocia), Nonhlanhla Mathandi, la propia Jane (TS Galaxy Queens FC), Sibulele Holweni, Isabella Ludwig y Amogelang Motau (Club Tijuana, México). Fútbol repartido por tres continentes, ritmos distintos, pero una misma idea: controlar el juego y alimentar a las delanteras.
En ataque, además de Magaia y Kgatlana (Tigres UANL, México), Ellis llama a Ronnel Donnelly, Nthabiseng Majiya y Zoe October. Velocidad, potencia y gol para un equipo que, cuando se suelta, castiga cada espacio.
Entre la obligación y el sueño
Sudáfrica viaja a Marruecos con dos responsabilidades claras: defender el título de campeona africana y no fallar en la carrera hacia Brasil 2027. No hay margen para la autocomplacencia. La etiqueta de campeona pesa, pero también intimida a los rivales.
La pregunta es directa: ¿podrá este grupo, mezcla de mundialistas consolidadas, regresos emotivos y jóvenes hambrientas, soportar esa presión y volver a colocar a Banyana Banyana en la cima del continente… con el pasaje al Mundial en el bolsillo? La respuesta empezará a escribirse en Casablanca.






