Dybala brilla en el primer amistoso de la Roma
El primer aviso de la Roma de Gasperini lleva la firma de Dybala
La Roma abrió el verano con un ejercicio sencillo en el marcador pero cargado de mensajes internos: 6-0 al equipo Primavera en un amistoso a puerta cerrada, con Paulo Dybala como protagonista absoluto y primera gran noticia para Gian Piero Gasperini.
El argentino reapareció con el mismo brillo con el que sostuvo al equipo en las últimas semanas de la temporada pasada. Según informó TuttoMercatoWeb, dejó destellos de esa calidad que rompe partidos, firmó dos goles, repartió una asistencia y, sobre todo, se mostró en una condición física llamativamente buena para tratarse del inicio de la pretemporada.
Gasperini lo ha repetido sin rodeos desde su llegada: una versión sana de Dybala cambia el techo competitivo de la Roma. Su historial físico obliga a la prudencia, pero el primer test ofreció justo lo que el técnico quería ver. Toques finos entre líneas, determinación en el área y esa sensación de que cada vez que recibe puede ocurrir algo distinto al guion.
Dovbyk reaparece y se juega su sitio
No fue el único foco de optimismo. Artem Dovbyk también aprovechó la cita para enviar un mensaje claro. El delantero, lastrado en el tramo final del curso por un problema de tendón que le llevó al quirófano y le dejó fuera de buena parte del esprint final, volvió con hambre.
Marcó dos goles y pudo irse con algún tanto más. Se movió con soltura, atacó bien los espacios y, lo más importante para el cuerpo técnico, no dejó rastro visible de la lesión que condicionó su cierre de temporada.
Su caso tiene un matiz extra. En las últimas semanas, su nombre ha aparecido ligado a una posible salida, una venta que podría abrir margen económico para nuevas incorporaciones. Cada minuto de esta pretemporada cuenta para él. Necesita convencer a Gasperini de que todavía encaja en el proyecto, de que merece ser pieza y no moneda de cambio.
Mientras el club trabaja en el mercado y mantiene vivo el interés por perfiles como el de Summerville, el césped empieza a dictar sentencia. Dybala y Dovbyk han sido los primeros en levantar la mano. Ahora le toca a Gasperini decidir cuánto peso tendrán en la Roma que viene.






