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Eddie Howe considera el regreso de Sandro Tonali para el cierre de temporada

Newcastle llega al último capítulo de su Premier League con una duda que lo condiciona todo: Sandro Tonali. El centrocampista italiano se retiró con problemas en los isquiotibiales en la victoria ante West Ham, pero Eddie Howe se resiste a descartarlo para la visita a Fulham del domingo.

“Sandro, potencialmente, estará disponible”, explicó el técnico. “Lo volveremos a evaluar hoy. No creemos que sea nada serio”. Un mensaje prudente, pero optimista, que encaja con el momento anímico del equipo.

Tonali, entre el susto y la esperanza

La lesión encendió las alarmas en St James’ Park. Tonali se había asentado en el once y su salida prematura ante West Ham dejó la sensación de que el golpe podía ser mayor. Sin embargo, los primeros diagnósticos tranquilizan al club.

Howe no quiere correr riesgos innecesarios, aunque sabe lo que gana con el italiano en el campo: pausa, personalidad y una salida limpia de balón que ha sido clave en el repunte del juego con posesión al que alude el propio entrenador.

Osula, el golpe de efecto inesperado

Si la preocupación se llama Tonali, el impulso lleva nombre propio: Osula. El delantero firmó un doblete en el 3-1 frente a un West Ham amenazado por el descenso y se ha ganado algo más que elogios.

“Está en una edad realmente buena”, subrayó Howe. “Tiene muchas cosas en las que seguir trabajando, hay muchas áreas sin explotar que podemos desarrollar. El techo en su desarrollo es realmente alto. Tiene los ingredientes en bruto, también el perfil físico”.

El técnico ve en él un proyecto de delantero completo. Potencia, zancada, margen de mejora. Y, sobre todo, la capacidad de aparecer en un momento clave: el último partido en casa, con la necesidad de cerrar la temporada ante su afición con una victoria. “Fue genial ganar nuestro último partido en casa. Eso nos dejó a todos con una gran sensación. Queremos terminar la temporada muy arriba”.

Un Newcastle transformado

Hace apenas un mes, el discurso era otro. La última derrota liguera llegó ante el campeón, Arsenal, en abril. Desde entonces, Newcastle ha dado la vuelta a su dinámica. Más agresivo sin balón, más fluido con él. Howe lo resume en una idea: continuidad.

“Esperamos continuar la mejoría en nuestros recientes rendimientos, la mejoría en nuestro juego con balón; queremos acabar la temporada arriba, es un partido importante para nosotros”, insistió.

No es solo una cuestión de orgullo. El cierre ante Fulham puede marcar el tono con el que el equipo entre en el verano: con la sensación de haber reaccionado a tiempo o con la incómoda duda de haber dejado escapar algo más.

Con Tonali entre algodones, Osula en plena ebullición y un equipo que por fin se reconoce en el espejo, Newcastle se juega algo más que tres puntos en Londres: se juega la forma en la que será recordada su temporada.