Éder Militao regresa a los entrenamientos tras 195 días
El Real Madrid recupera, por fin, la zancada de Éder Militao sobre el césped de Valdebebas. Este lunes, el central brasileño se ha reincorporado a los entrenamientos colectivos, un paso enorme después de pasar 195 días entre camillas, gimnasio y trabajo individual por una persistente lesión muscular que le había dejado fuera desde abril y le había borrado del inicio de la temporada.
El club lo ha hecho oficial con una imagen muy sencilla, pero cargada de mensaje: Militao, 28 años, corriendo en el campo de entrenamiento. Nada de grandes discursos. Una foto, unas zancadas y un suspiro de alivio en la ciudad deportiva. El ex de FC Porto vuelve a sentirse futbolista.
Un cuerpo castigado al límite
La alegría, sin embargo, llega acompañada de una enorme cautela. En los despachos y en el cuerpo técnico del Madrid nadie olvida el vía crucis físico del brasileño en los últimos tres años. Militao ha encadenado lesiones que habrían puesto a prueba la cabeza y el físico de cualquier jugador.
Dos roturas de ligamento cruzado en ese tramo de tiempo lo han tenido apartado durante meses y meses: de agosto de 2023 a marzo de 2024, y de nuevo de noviembre de 2024 a junio de 2025. Cuando empezaba a reconstruir su condición, cuando el ritmo volvía a su juego, otra piedra en el camino: una recaída muscular el pasado abril que lo frenó en seco.
El resultado es demoledor: más de medio año sin disputar un solo minuto oficial. Demasiado tiempo lejos de la competición para un defensa que se había instalado entre la élite mundial en su puesto. Y ahí asoma la gran duda que sobrevuela el vestuario y la grada: ¿podrá volver a ser el Militao dominante de antes?
Prudencia total con Mourinho al mando
La respuesta, de momento, se cocinará a fuego lento. Según informa Mundo Deportivo, en el Real Madrid no se va a correr ni el más mínimo riesgo. José Mourinho y su equipo médico han diseñado un plan de regreso marcado por la prudencia absoluta. Cada carga, cada sprint, cada giro del brasileño será observado con lupa.
El club sabe que acelerar los plazos podría tener consecuencias devastadoras. Nadie quiere otro frenazo, otro parte médico, otro año mirando desde la grada. Por eso su integración en la dinámica completa del primer equipo será progresiva, muy medida, con días de grupo y días de trabajo específico según respondan sus músculos.
La idea es clara: proteger al jugador por encima de cualquier urgencia deportiva. Un Militao plenamente sano necesita tiempo, paciencia y un calendario inteligente. No se trata solo de que vuelva; se trata de que se quede.
Un refuerzo silencioso para una Liga apretada
Mientras tanto, la competición no espera. El Real Madrid regresa a la acción liguera el sábado 10 de octubre, en el Santiago Bernabéu, ante el Villarreal, en la jornada 8 de Liga. El equipo de Mourinho ocupa la cuarta plaza, seis puntos por detrás del líder, el Barcelona. La persecución ya ha comenzado y cada detalle cuenta.
Militao no tiene por qué aparecer de inmediato en el once. Ni siquiera es seguro que entre en la convocatoria a corto plazo. Pero su mera presencia en el grupo ya actúa como un refuerzo silencioso para la zaga. El vestuario sabe que, si el plan se cumple y el físico responde, el brasileño puede volver a ser una pieza capital en la pelea por el título.
El Madrid ha recuperado hoy una imagen que llevaba meses esperando: Militao corriendo con sus compañeros. El resto, su verdadero regreso a los grandes escenarios, dependerá de si su cuerpo aguanta la última batalla que le queda por ganar.






