Enzo Maresca debuta con remontada en el Manchester City
El primer día de Enzo Maresca en la Premier League con el Manchester City no fue un simple estreno. Fue un carrusel. Gol en contra, frustración, cambios tácticos, remontada en el descuento y un banquillo desatado en el Etihad Stadium. Todo en 90 y pocos minutos.
Bournemouth golpeó primero en la primera parte. Hasta ese momento, el City mandaba, generaba y no sufría. Maresca lo resumió sin rodeos en Sky Sports: antes del tanto encajado, su equipo no había permitido ni un solo disparo y había tenido “tres o cuatro ocasiones claras” para adelantarse. Encajaron y el partido se enredó, pero el técnico italiano insistió en que el triunfo fue merecido.
La reacción llegó tarde, pero llegó. Marc Guehi empató cerca del final y Josko Gvardiol, en el minuto 91, desató el delirio con el 2-1. Maresca y su cuerpo técnico explotaron en la banda, conscientes del peso simbólico de ese gol en su primer partido liguero al mando.
Maresca, entre la pizarra y el resultado
El italiano no escondió que el City tuvo que tirar de paciencia. Bournemouth bajó físicamente tras el descanso, castigado por una primera parte en la que el City monopolizó la posesión. Maresca lo vio claro: el rival “bajó un poco” y su equipo siguió empujando hasta romper el muro. Para él, no era un duelo que “hubiera que ganar en el minuto 90”, sino uno que el City ya había hecho méritos para resolver antes.
El nuevo técnico vive estos primeros partidos como un laboratorio en plena competición. Lo admitió varias veces: está “buscando soluciones”. Y no solo en teoría. Lo demostró con una de las decisiones más llamativas de la tarde: Marc Guehi como mediocentro.
Conocedor del jugador desde su etapa en Crystal Palace, Maresca se atrevió a moverlo del eje de la zaga al corazón del campo. Durante la semana probó dos variantes: primero como central con salida agresiva, luego directamente como centrocampista. Ante Bournemouth se decidió por la segunda. El veredicto del entrenador fue claro: “Creo que puede ser centrocampista también… y hoy ha estado bien”. Y, sobre todo, le abre al City una vía nueva: más soluciones para el futuro cuando falten piezas en el medio.
La comparación con el partido ante Arsenal de la semana anterior también pasó por el centro del campo. Maresca insistió en la idea de un equipo “dinámico”, capaz de cambiar registros y sorprender al rival. Hoy fue Guehi en el medio; mañana, quizá otra cosa. No suena a experimento puntual, sino a línea de trabajo.
Un City a medio gas físico, pero igual de peligroso
No todo el once del City está a tono. Maresca lo dejó claro: tiene “cuatro o cinco jugadores” todavía lejos del cien por cien, condicionados por su regreso tardío tras el Mundial. Entre los señalados por el técnico, nombres clave: Nico O’Reilly, Elliot, Erling Haaland y alguno más que el italiano ni siquiera recordó en directo.
Aun así, el City encontró amenazas. Maresca destacó el partido de Antoine Semenyo, “bastante bueno” según su análisis. Sobre Haaland, fue sincero: todavía no está al máximo, pero incluso así “sigue siendo peligroso”. La prioridad, mientras tanto, es sobrevivir y sumar puntos mientras las piernas se ponen al día.
Cuando le preguntaron qué es lo esencial en esta búsqueda constante de soluciones, Maresca redujo todo a una sola palabra: ganar. El cuerpo técnico visualiza variantes, las prueba, ajusta… pero el marcador manda. Y el propio entrenador reconoció que este domingo hubo también un punto de fortuna.
Foden, Cherki y un mercado aún abierto
El susto con Phil Foden quedó en nada. El inglés se marchó directo al túnel al ser sustituido, lo que disparó las alarmas. Maresca las apagó con una sonrisa: aseguró que Foden estaba “bien” y que fue “uno de los que celebraba en el vestuario”. Incluso bromeó con que quizá solo necesitaba ir al baño.
En la mediapunta, el foco estuvo en el rol del número 10. Nico O’Reilly arrancó de inicio en esa zona, pero la entrada de Rayan Cherki en la segunda parte cambió la textura del ataque. Maresca no escatimó elogios: lo calificó de “fantástico jugador” y confesó que le encantan futbolistas de ese perfil. Ve en Cherki a alguien que “va a ser muy, muy bueno” para el equipo.
Por fuera, las opciones son más cortas. La ausencia de Savinho deja algo desnudas las bandas y Maresca no lo disimuló: queda “una semana” de mercado y el club decidirá si se mueve antes del cierre. Sobre los informes que apuntan a un acuerdo por Ayyoub Bouaddi, el técnico fue tajante: “Todavía no”. Dijo que nadie le había comunicado nada y que lo preguntaría.
Gvardiol, héroe y voz del vestuario
El gol de Josko Gvardiol en el 91’ no solo valió tres puntos. Sirvió como declaración de intenciones de un grupo que ha cambiado piezas importantes este verano y necesitaba una señal en el primer día de liga.
El croata habló de orgullo. Orgullo por el momento, por ser el partido inaugural y por el contexto: “sabemos lo importante que es”, recordó, subrayando las “muchas cambios” que ha vivido el equipo en las últimas semanas. Para él, el City debía disfrutar de este triunfo. Se lo habían ganado.
Gvardiol no se quedó en la épica del final. Puso el foco en lo que viene: cada partido cuenta en una temporada que incluye Premier League, dos copas y Champions League. El mensaje fue claro: lo “más importante” hoy era ganar, pero en cinco días espera otro examen, Crystal Palace a domicilio, un reto “difícil también”. Toca recuperar, preparar bien y estar listos.
La primera montaña ya la han subido. Con Maresca probando piezas, con jugadores a medio tono y con un gol agónico en el Etihad, el City arranca con victoria. La pregunta es evidente: ¿cuánto más puede crecer este equipo cuando todo encaje de verdad?






