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Enzo Maresca afina el plan para Oporto: dudas con Doku y guiño a Haaland

El Manchester City abre su defensa de la Champions League en un escenario que nunca concede tregua. Oporto espera, y Enzo Maresca ya ha dejado claro que el vigente campeón viaja con respeto, ambición y algún contratiempo físico que gestionar.

El técnico italiano y Matheus Nunes pasaron por la sala de prensa en la víspera del estreno europeo para dibujar el estado de ánimo del vestuario, aclarar el parte médico y explicar cómo quiere que su City suene, literalmente, esta temporada.

O'Reilly apunta al derbi, Doku se retrasa

La primera noticia llegó con nombres propios. Nico O'Reilly y Jeremy Doku no se subieron al avión rumbo a Portugal. Ninguno de los dos se entrenó el lunes y ambos se quedaron en Manchester.

O'Reilly se lesionó en el calentamiento previo a la victoria frente al Coventry, pero Maresca se mantiene optimista: el problema “no es serio” y el técnico confía en poder recuperarlo para el derbi de Mánchester ante el United el domingo. El plan pasa por no forzarle en Europa para tenerlo disponible en la Premier League.

El caso de Doku es más preocupante. El belga se dañó en la Community Shield y, aunque inicialmente se esperaba que estuviera fuera solo un par de semanas, ya se asume que se perderá al menos los cinco primeros partidos del curso. Maresca insistió en que el extremo “ya está de vuelta”, pero admitió que todavía no sabe cuándo podrá contar con él. Para Oporto, descartado. Para el fin de semana, “no todavía”.

Haaland, de goleador a referencia total

Entre parte médico y análisis tácticos, Maresca se detuvo en la figura de Erling Haaland. El noruego ha dado un paso más dentro del vestuario.

“Es el segundo capitán. Es una figura. Lo ha ganado todo con el club. Es un tipo top y estoy contento de que su liderazgo siga creciendo porque se lo merece”, subrayó el italiano, que ve a Haaland ya en otra dimensión: “Es un hombre ahora, un padre. Cuando llegó aquí no lo era. Su vida cambió completamente cuando tuvo un hijo. Es un jugador top, un tipo top, pero ahora está completo. Es un hombre de familia”.

El técnico también habló de la fatiga mental que arrastran futbolistas como él, sometidos a un calendario incesante con club y selección. Para Maresca, la clave es saber frenar a tiempo: cuando detecta cansancio, no duda en dar descanso, sea un partido o una semana, siempre con una idea fija: once futbolistas al cien por cien.

Nunes, lateral por encargo, centrocampista de alma

La segunda parte de la rueda de prensa la protagonizó Matheus Nunes, uno de los jugadores que mejor simboliza la versatilidad que exige Maresca.

El portugués ha actuado como lateral derecho, pero no renuncia a su esencia: “Sigo viéndome como centrocampista. Ir hacia adelante para atacar es algo a lo que estoy acostumbrado. Cuando juego, intento hacer lo mejor posible. Cuando el míster decide que juegue en una posición, ahí es donde voy a jugar”. Y remató con una frase que encaja a la perfección con el nuevo City: “Puedo jugar en cualquier posición. Me siento feliz en el lateral derecho”.

Nunes, ya recuperado de un problema en el tobillo tras una entrada en un entrenamiento antes del duelo con el Arsenal, aseguró estar “al cien por cien” para el estreno europeo.

Sobre su papel bajo las órdenes de Maresca, no espera grandes revoluciones, sí matices: su rol “será el mismo”, con momentos para ocupar otras posiciones en función de lo que pida cada partido.

Un Oporto distinto, igual de incómodo

El rival, Oporto, fue otro de los grandes temas del día. Nunes conoce bien al conjunto portugués y no dudó en elogiar su evolución.

“Va a ser duro. Todos los equipos tienen grandes jugadores. Sé que Pepe es un gran delantero, juega muy bien con las dos piernas. Va a ser un duelo bonito”, avisó el centrocampista, que no quiso entrar en comparaciones sobre si es el cruce más complicado del inicio de temporada: “Arsenal fue complicado, Palace fue complicado. Nos enfrentamos a uno de los mejores equipos de Portugal. Seguro que será difícil. Tenemos que estar a nuestro mejor nivel”.

Nunes sí marcó una diferencia clara respecto al Oporto que él se encontraba en su etapa en Portugal: “Por lo que he visto, ahora disfrutan mucho jugando, disfrutan controlando el juego. Es una gran diferencia. Cuando yo jugaba allí era fútbol de transición. Forma parte de su ADN ser luchadores. Si son mejores o peores, eso ya es cosa de los demás”.

Maresca coincidió en el diagnóstico general: “Muy, muy buen equipo. Tienen muy buenos jugadores. El equipo tiene muy claro cómo juega. Tienen un estilo claro, así que felicitaciones para ellos”. Y lanzó una advertencia táctica: el balón parado. “Sé que Oporto es bueno a balón parado. Se ha convertido en parte del juego. Hay que defender bien y marcar en esas acciones. Necesitas ser perfecto en tu juego”.

El peso del escudo y la nueva Champions

Ser el Manchester City implica vivir con la etiqueta de favorito pegada al pecho. Maresca no la rehúye, pero tampoco la alimenta con discursos grandilocuentes.

“Estamos aquí para hacer nuestro mejor trabajo. El partido dictará quién es el favorito. Es un lugar duro, un sitio difícil. Vamos a intentar hacer lo mejor posible y ganar el partido”, resumió el técnico, que prefiere centrarse en el día a día pese al ruido sobre el gasto en fichajes y la presión externa: “Cuando eres City, la expectativa es más alta. Me gusta estar centrado en el día a día. Lo más importante para mí es ver que estamos mejorando”.

La Champions League estrena formato, pero el objetivo interno no se toca. Nunes fue directo: “Cada año es diferente. La Champions es el torneo más difícil, especialmente en las eliminatorias. Si no juegas bien, estás fuera. En la Premier League puedes remontar. Queremos ganarla cada temporada. Este año no será diferente”. Maresca, por su parte, la definió como “una competición especial” que exige adaptación, pero con la misma ambición de siempre.

Fichajes, energía nueva y un vestuario con DJ

El City llega a este estreno europeo con una plantilla retocada y, según sus protagonistas, mejorada. Nunes elogió el trabajo del club en el mercado: “Es increíble lo que han traído. Eran los mejores jugadores en sus otros equipos. Es así, jugadores se van y jugadores llegan. Tenemos que ayudarles a adaptarse. Están muy felices de estar aquí”. Entre ellos, Enzo Fernández, de quien el portugués dijo que en el vestuario solo quieren “tener a los mejores jugadores” y que todos celebraron su llegada.

En lo táctico y en lo emocional, Maresca ya ha dejado su sello. “Ha traído mucha energía, se siente como una energía nueva alrededor. Es una energía muy buena. Marca el estándar”, explicó Nunes sobre el impacto del italiano en el día a día.

Esa “nueva energía” también suena. Literalmente. Maresca ha introducido música en los entrenamientos y en el calentamiento, una costumbre que ya aplicó en Leicester y Chelsea. “Cuando suena, están felices. Ellos eligen la música”, comentó el técnico. Nunes lo ve con buenos ojos: “Me gusta, por qué no. Todos quieren ser DJs”. Un detalle menor, quizá, pero que ilustra el clima de confianza que quiere construir el entrenador.

Cherki entre líneas y el plan de Maresca

En el plano más fino del juego, Maresca se detuvo en el rol de Rayan Cherki, otra de las piezas creativas del equipo. El italiano explicó que siempre hay “un plan de partido” para él: cuando el City está en campo propio, el francés baja unos metros para manejar el ritmo; cuando el equipo se instala en campo rival, debe aparecer más arriba, donde su último pase se vuelve letal.

Puso ejemplos concretos: ante el Coventry, su capacidad para descender y dar pausa fue clave; en el segundo gol contra el Bournemouth, apareció exactamente en la zona que el cuerpo técnico le pide. “Nos da calidad”, resumió el entrenador, que también señaló a Phil Foden como otro futbolista capaz de filtrar ese último pase entre líneas. “Somos muy afortunados”, remató.

Una noche que medirá el pulso del campeón

Entre dudas físicas, música en los rondos, un Haaland convertido en líder total y un Nunes dispuesto a ser lateral, interior o lo que toque, el City aterriza en Oporto con la sensación de que la era Maresca empieza a tomar forma.

El escenario es hostil, el rival se siente más cómodo con el balón que en años anteriores y el formato de la Champions cambia. Lo que no se mueve es la exigencia: ¿será este City capaz de volver a dominar Europa con una partitura nueva, pero la misma ambición desmedida?