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Fenway Sports Group reafirma su compromiso con Liverpool: Anfield no está en venta

Fenway Sports Group no se baja del barco. Pese a las conversaciones con potenciales inversores y a los rumores recurrentes sobre un posible cambio de manos, las fuentes consultadas insisten en lo mismo: los dueños de Liverpool no tienen intención alguna de vender el club ni a corto ni a medio plazo.

La palabra clave en Boston es otra: “inversión estratégica”. No venta. No cesión de control. Refuerzo.

Un pilar del imperio FSG, no una pieza en venta

Las fuentes cercanas a la situación son claras: John W. Henry y Tom Werner siguen “tan comprometidos como siempre con Liverpool” y continúan viendo al club como una “piedra angular a largo plazo” dentro del portfolio de Fenway Sports Group.

No se trata de buscar la puerta de salida, sino de blindar la posición del club en la élite europea. Cualquier nuevo socio, insisten desde el entorno de la propiedad, debe llegar para fortalecer la capacidad competitiva de Liverpool dentro y fuera del césped, no para abrir un proceso de relevo en la cúpula.

El mensaje interno es inequívoco: Liverpool no está en el escaparate.

De Hicks y Gillett a un gigante modernizado

Desde que FSG compró el club a George Gillett y Tom Hicks en 2010 por 300 millones de libras, el paisaje en Anfield ha cambiado de forma radical. La propiedad presume, con argumentos, de haber transformado la estructura del club.

La remodelación de Anfield, la construcción del AXA Training Centre y la modernización de las operaciones futbolísticas han sido los grandes pilares de esa metamorfosis. Dentro del grupo inversor se considera que Liverpool está hoy entre los clubes mejor equipados del mundo, tanto en instalaciones como en estructura deportiva.

Por eso, la sensación en la cúpula es que ahora no es momento de vender, sino de capitalizar lo construido.

Reuniones, llamadas y un objetivo: el socio adecuado

Eso no significa que no haya movimiento en los despachos. Lo hay, y mucho. TEAMtalk entiende que FSG ha mantenido conversaciones con varios inversores de alto perfil mientras evalúa posibles socios estratégicos.

El nombre de Amit Bhatia, ex copropietario de Queens Park Rangers, está sobre la mesa. Fuentes consultadas confirman que ha habido contactos. Pero los describen como exploratorios, parte de un proceso amplio de análisis de oportunidades, no como el inicio de una negociación formal para una venta.

Lo mismo ocurre con otros grandes nombres del mundo empresarial, entre ellos Jeff Bezos, fundador de Amazon, también vinculado a un posible desembarco en el accionariado de Liverpool. Hay diálogo, hay sondeos, hay interés. Lo que no hay es una operación de traspaso de control en marcha.

Desde el entorno de FSG son tajantes: esas conversaciones no deben interpretarse como una señal de que el grupo se prepara para irse.

El modelo LeBron, la hoja de ruta

Para entender la estrategia de Fenway Sports Group hay que mirar atrás. En 2011, LeBron James y su socio Maverick Carter se convirtieron en inversores minoritarios al adquirir un pequeño paquete accionarial de Liverpool. No fue una operación cualquiera: FSG vio en esa entrada un valor estratégico para el perfil global del club.

Años después, en 2021, LeBron aumentó su participación y pasó a ser un socio importante dentro de la estructura. Ese movimiento consolidó un modelo: abrir la puerta a minoritarios que aporten músculo financiero, visibilidad y conexiones, sin poner en riesgo el control deportivo y de gestión.

Ese sigue siendo el plan. FSG está dispuesto a incorporar nuevos inversores minoritarios que impulsen el crecimiento del club, siempre que el encaje sea claro y beneficioso para Liverpool. Lo que no está sobre la mesa es ceder el mando.

Las fuentes lo remarcan: dentro del grupo no hay apetito alguno por renunciar al control. Están convencidos de que Liverpool está bien posicionado para seguir ganando y decididos a mantener al club entre la élite europea durante muchos años.

Mercado, Iraola y la próxima pieza del puzzle

Mientras en los despachos se filtra ese mensaje de continuidad, el foco deportivo apunta a la plantilla. Toda la atención se centra en respaldar a Andoni Iraola en la construcción de un equipo capaz de competir con los mejores de Europa y volver a pelear por títulos tras una temporada de estancamiento bajo el mando de Arne Slot.

En la lista de prioridades, un nombre propio: un nuevo extremo. La necesidad es clara y el mercado lo sabe.

Este jueves trascendió que Bradley Barcola podría forzar a PSG a vender y así desbloquear un traspaso calificado en Inglaterra como “absolutamente escandaloso” rumbo a Anfield. Un movimiento de ese calibre encajaría con la idea de dar a Iraola un golpe de efecto en banda para elevar el techo ofensivo del equipo.

También se ha hablado de un supuesto intento de Liverpool por irrumpir en la carrera por Maghnes Akliouche. Sin embargo, las fuentes consultadas descartan esa opción y aclaran que el futuro del jugador de Monaco apunta en otra dirección.

FSG, mientras tanto, mantiene firme el timón: socios sí, venta no. La siguiente gran decisión no será quién compra Liverpool, sino qué fichajes colocan de nuevo al club en el centro de la conversación europea.