El fichaje de Rodri que se escapa al Madrid y se acerca al Barça
El verano de Real Madrid acaba de torcerse. El club blanco, que se veía por delante de todos en la carrera por Rodri, empieza a asumir que el ganador del Balón de Oro del Mundial 2026 puede terminar vestido de azulgrana.
Durante semanas, en los despachos del Bernabéu respiraban tranquilidad. Acuerdo cerrado en lo personal con el centrocampista, sensación de tener el “sí” del jugador y la convicción de que, si salía de Manchester City, solo sería para jugar en el Real Madrid. El escenario ideal para Florentino Pérez y para José Mourinho.
Ese escenario ha saltado por los aires.
El Barça entra en escena y cambia el tablero
Según The Athletic, Barcelona ya ha iniciado conversaciones con los representantes de Rodri. No se trata de un simple sondeo: el futbolista ve con buenos ojos integrarse en el proyecto de Hansi Flick este mismo verano. El interés es real y el movimiento, serio.
Paralelamente, el club catalán mantiene negociaciones con Manchester City. Si llega la luz verde desde Inglaterra, en Barcelona están preparados para acelerar y cerrar una operación que, hace solo unas semanas, parecía encaminada a Madrid.
La presión sobre el Real Madrid no viene solo desde la Ciudad Condal. De acuerdo con la información de ESPN, en el club blanco ya no hay confianza plena en poder firmar a Rodri. En el seno de la entidad se empieza a asumir que el mediocentro no llegará este verano. Y esa rendija de duda es justo la puerta que el Barça necesitaba abrir.
Un golpe directo al plan de Mourinho
Para José Mourinho, el fichaje de un mediocentro defensivo es una prioridad absoluta. No un capricho de mercado, sino una pieza estructural para su proyecto 2026-27.
A día de hoy, el técnico cuenta como fijos para esa zona con Aurelien Tchouameni, Federico Valverde y Arda Güler. Tres nombres de enorme talento, pero una rotación corta para el nivel de exigencia que maneja el club. Tras quedarse sin Enzo Fernández, Rodri encajaba como la pieza perfecta: jerarquía, experiencia de élite, lectura táctica y un Mundial 2026 que lo elevó definitivamente a la cima con el Balón de Oro del torneo.
Perderlo sería un golpe deportivo. Perderlo a manos del Barcelona, uno emocional.
Porque el posible fichaje de Rodri por el Barça no solo reforzaría a un rival directo en la zona más sensible del campo, también supondría un revés simbólico para Florentino Pérez y su equipo de trabajo, que habían logrado encarrilar la operación en su fase inicial.
Una carrera que se le complica al Madrid
La situación es clara: Real Madrid sigue en la puja, pero su posición ya no es la de favorito. El relato ha cambiado. Donde antes había seguridad, ahora hay dudas. Donde antes parecía una cuestión de tiempo, ahora asoma el riesgo real de perder a uno de los grandes objetivos del verano.
Barcelona, por su parte, huele la oportunidad. Si las conversaciones con Manchester City avanzan y las cifras encajan, el club catalán está en disposición de moverse rápido y cerrar un acuerdo que alteraría el equilibrio de poder en LaLiga para las próximas temporadas.
Si Rodri acaba en el Camp Nou, no será solo un fichaje. Será una declaración de intenciones. Y para el Real Madrid, la señal inequívoca de que su margen de error en este mercado se ha reducido al mínimo.






