Logotipo completo Cancha Firme

Fichaje de Rodri por el Real Madrid se enfría: dinero y condiciones

El gran movimiento que el Real Madrid había activado para este verano se ha quedado en punto muerto. La llegada de Rodri al Santiago Bernabéu, una operación que había ganado fuerza tras el Mundial y su nombramiento como mejor jugador del torneo, está hoy congelada por un choque frontal en las condiciones personales, según informa Fichajes.

El centrocampista de 30 años veía con buenos ojos regresar a España y ponerse a las órdenes de José Mourinho. El plan estaba claro: cerrar un contrato largo, iniciar una nueva etapa lejos de Inglaterra y encabezar el nuevo proyecto blanco desde la sala de máquinas. Pero el primer borrador de contrato que presentó el Madrid cayó muy lejos de las expectativas del jugador. Demasiado lejos.

Un contrato que no cuadra

Rodri había puesto sobre la mesa una idea sencilla: un acuerdo de cuatro años para sellar su regreso a LaLiga, convencido de que su ciclo en Inglaterra tocaba a su fin. El Madrid, sin embargo, no alcanzó las cifras económicas que el internacional español consideraba acordes a su estatus actual, recién coronado como futbolista más determinante del último Mundial.

Las conversaciones de las últimas horas no han hecho sino tensar más la cuerda. El mediocentro ha quedado insatisfecho con el paquete salarial ofrecido y las negociaciones se han congelado. No hay ruptura definitiva, pero sí una distancia evidente. Y el reloj del mercado no se detiene.

Distancia también entre clubes

El problema no es solo el sueldo. También el traspaso está atascado.

Manchester City fija el precio de Rodri entre 65 y 75 millones de euros. El Real Madrid, por su parte, confiaba en cerrar el acuerdo en una cifra más cercana a los 60 millones. Una diferencia que, por sí sola, no parece insalvable, pero que se vuelve más pesada cuando el jugador tampoco se siente satisfecho con las condiciones personales.

Para la directiva blanca, el reto inmediato ya no es solo acercarse a la valoración del City. Antes de eso, necesita algo más básico: convencer al futbolista de que vuelva a sentarse a negociar tras este primer desencuentro.

Mourinho aprieta por su ‘cerebro’

La llegada de José Mourinho al banquillo del Real Madrid ha marcado la hoja de ruta del mercado. El técnico portugués pidió expresamente un mediocentro capaz de ordenar la salida de balón, sostener al equipo y dar equilibrio en cualquier dibujo: como pivote único o en un doble pivote.

En esa lista corta, Rodri aparecía subrayado. Perfil perfecto, experiencia al máximo nivel, liderazgo silencioso y contrato vigente con el City hasta el 30 de junio de 2027. Justo por eso, este verano se presenta como una de las últimas ventanas en las que el club inglés puede exigir una cifra importante antes de que el jugador entre en su último año de contrato.

Pero el City no tiene prisa. Ni necesidad.

City, sin urgencias y con la sartén por el mango

En el Etihad no hay sensación de obligación por vender. El club inglés está cómodo manteniendo a su mediocentro titular, pieza estructural del equipo, salvo que se den dos condiciones muy claras: que Rodri pida formalmente salir y que llegue una oferta que cumpla sus exigencias económicas.

De momento, ninguna de las dos cosas ha sucedido.

El escenario actual deja al Real Madrid ante un dilema incómodo. Para reactivar la operación, el club deberá subir su propuesta salarial hasta un punto que convenza al jugador y, al mismo tiempo, elevar su oferta de traspaso hasta acercarse a los números que maneja el City. Todo antes del cierre del mercado a finales de agosto.

El desenlace, en manos del Madrid

El próximo movimiento depende casi por completo del club blanco. Si decide no mejorar de forma significativa ni el salario ni la oferta al City, el camino está trazado: Rodri seguirá en Inglaterra, cumpliendo su contrato en el Etihad, o valorará las pocas alternativas reales que puedan aparecer en LaLiga.

Si el Madrid aprieta el acelerador, el culebrón puede reactivarse en cuestión de horas.

Hoy, la operación que parecía destinada a marcar el verano se encuentra en pausa. No por falta de interés deportivo, sino por la vieja ley del mercado: cuando sueldo, traspaso y ambición no se alinean, hasta el fichaje más deseado se queda a un paso de hacerse realidad. La cuestión es si el Real Madrid está dispuesto a dar ese último paso antes de que la ventana se cierre.