Frosinone triunfa 2-0 ante Como en la Serie A 2026
En el calor amarillo del Stadio Benito Stirpe, el 4-2-3-1 de Massimiliano Alvini volvió a sonar como una orquesta afinada. Frosinone firmó un 2-0 autoritario ante Como que no solo certifica su buen arranque en la Serie A 2026, sino que explica por qué llega a la quinta jornada instalado en una identidad muy clara: presión agresiva, talento joven entre líneas y una eficacia notable en las dos áreas.
En la clasificación, el conjunto gialloazzurro aparece 6.º con 10 puntos y una diferencia de goles total de +5, fruto de 9 tantos a favor y solo 4 en contra. El dato encaja con la sensación que deja este partido: un equipo que, en total esta campaña, anota 1.8 goles por encuentro y encaja apenas 0.8, con una versión en casa especialmente fiable. En el Stirpe, Frosinone suma 2 victorias y 1 derrota, con 5 goles a favor y 3 en contra; números que se reflejaron en los 90 minutos ante un Como que llegaba igualmente con 10 puntos, 9 goles marcados y 6 recibidos (diferencia de +3), pero que en Frosinone se encontró con un muro táctico.
La ausencia de F. Grillitsch por lesión en el muslo era, sobre el papel, un vacío importante para Alvini: un mediocentro capaz de dar pausa y altura de pase. Sin embargo, el doble pivote formado por G. Calo y P. Masini sostuvo el plan con sobriedad. Calo, como metrónomo, se incrustó muchas veces entre los centrales G. Calvani e I. Monterisi para iniciar limpio, mientras Masini saltaba a morder a los mediocentros rivales. La estructura defensiva se vio reforzada por la pareja de centrales: Calvani, que ya acumula 11 entradas y 6 despejes bloqueados en la temporada, y G. Bracaglia, un defensor de impacto que ha bloqueado 7 disparos y suma 3 amarillas en 5 apariciones, encarnan una zaga joven pero feroz.
En los costados, A. Oyono y Bracaglia ofrecieron amplitud y agresividad en la marca. No es casual que Frosinone haya mantenido la portería a cero en 2 partidos en total esta campaña: el bloque se cierra bien y concede poco en zonas interiores. El dato de 4 goles encajados en 5 partidos, con solo 1 recibido fuera de casa, subraya una solidez que ante Como se tradujo en control territorial y pocas situaciones claras para el rival.
La Línea de Mediocampistas
Más arriba, la línea de tres mediapuntas es el verdadero sello de este Frosinone. G. Kvernadze, R. Schmid y F. Ghedjemis se movieron constantemente entre líneas, atacando la espalda de los mediocentros de Como, L. Milla y L. Da Cunha. Kvernadze llega a este duelo como uno de los jugadores más influyentes de la Serie A: en total esta temporada suma 3 goles y 1 asistencia, con 12 pases clave y 30 regates intentados, 16 de ellos exitosos. Su capacidad para recibir de espaldas, girar y conducir fue un problema continuo para la estructura de Cesc Fabregas.
Schmid, por su parte, es el “enganche silencioso”: 3 asistencias en 5 partidos y 130 pases completados con un 70% de acierto le convierten en el canalizador principal del último pase. Aunque su perfil disciplinario es áspero —2 amarillas y 8 faltas cometidas—, su lectura entre líneas fue clave para activar a A. Raimondo. El austríaco se situó muchas veces en la media luna, arrastrando a los centrales de Como y abriendo pasillos para las diagonales de Kvernadze desde izquierda y las llegadas de Ghedjemis desde derecha.
Y en punta, el “cazador” de este Frosinone: Antonio Raimondo. Con 4 goles en 5 apariciones, 10 disparos totales y 6 a puerta, es uno de los delanteros más productivos del campeonato. Su duelo directo con la defensa de Como —J. Ramon, T. Chalobah, A. Valle y Y. Couto— era el gran enfrentamiento de la tarde. Como, en total esta campaña, encaja 1.2 goles por partido, con 5 de esos 6 tantos recibidos “en sus viajes”, donde su media de goles en contra sube a 1.3. Ese ligero desajuste lejos de casa se vio expuesto por el juego de espaldas de Raimondo y su agresividad atacando el primer palo.
El Juego de Como
El Como de Fabregas mantuvo su 4-2-3-1 habitual, con M. Baturina como cerebro y A. Diao como amenaza vertical. Baturina, que acumula 2 goles, 1 asistencia y 140 pases con un 89% de acierto, intentó dar sentido a las posesiones visitantes cayendo a ambos perfiles. Sin embargo, el trabajo sin balón de Masini y las ayudas de Kvernadze le obligaron a recibir demasiado lejos del área. Diao, que llega con 2 goles, 1 asistencia y 22 regates intentados (11 exitosos), encontró menos metros para correr de lo que acostumbra, porque Frosinone defendió con la línea muy junta y las coberturas de Calvani sobre el costado izquierdo fueron constantes.
En la zona ancha, el “motor” del Como, formado por Milla y Da Cunha, se vio superado por la densidad interior de Frosinone. Los locales, que muestran un patrón de amonestaciones muy repartido —con picos del 25.00% de sus amarillas entre el 46’-60’ y otro 16.67% en varios tramos—, aceptaron un partido intenso, con presión tras pérdida y muchas disputas. Bracaglia, líder de la liga en tarjetas amarillas, marcó el tono físico, mientras que Schmid y Raimondo no dudaron en ir al choque, como demuestran sus 8 y 9 faltas cometidas en el global del curso.
Del lado visitante, los datos disciplinarios de Como reflejan un equipo que suele ver amarillas en fases intermedias y finales: un 25.00% entre el 31’-45’, otro 25.00% entre el 46’-60’, y un 25.00% más tanto en el 76’-90’ como en el 91’-105’. Esa tendencia a sufrir en los tramos calientes se cruzó con la intensidad de Frosinone tras el descanso, un “cruce crítico” que inclinó el partido. Sin penaltis señalados ni para uno ni para otro —ambos equipos llevan 0 penas máximas tiradas y 0 falladas en toda la temporada—, el duelo se decidió en el juego abierto y en las áreas.
El veredicto estadístico respalda la narrativa: Frosinone es, ahora mismo, un equipo más equilibrado. Su media total de 1.8 goles a favor y 0.8 en contra, con 2 porterías a cero y solo 1 partido sin marcar, describe a un bloque fiable y con colmillo. Como comparte la misma producción ofensiva total (1.8 goles por partido), pero su fragilidad defensiva, especialmente fuera de casa, le penaliza: 6 goles encajados en 5 jornadas y ninguna portería a cero en total.
Siguiendo esta línea, el pronóstico táctico para lo que viene es claro: mientras Raimondo y Kvernadze mantengan su nivel —el primero como ejecutor, el segundo como desequilibrio y socio de Schmid—, Frosinone seguirá siendo un aspirante sólido a la zona alta. Como, por su parte, necesitará ajustar su bloque medio y proteger mejor a Baturina y Diao si quiere que su talento ofensivo pese tanto como sus números prometen. Porque en noches como esta en el Benito Stirpe, la diferencia entre un proyecto ilusionante y uno consolidado se mide, sobre todo, en la solidez sin balón. Y ahí, Frosinone fue claramente superior.






