Gio Reyna y su noche mágica en el torneo
La coanfitriona del torneo no pudo arrancar mejor: 4-1 ante rival sudamericano, goleada, mensaje y un nombre propio iluminando el cierre. Christian Pulisic encendió el partido antes del descanso, Folarin Balogun firmó un doblete de ‘9’ de área… y luego apareció Gio Reyna para poner la firma artística sobre el marcador.
El equipo de Mauricio Pochettino no solo ganó, arrasó. Dominio, pegada y una sensación clara: este grupo quiere reescribir la historia en casa. El último trazo de esa exhibición llegó desde el banquillo, cuando Reyna saltó al campo para dejar la jugada que se queda en la memoria.
Minuto 98. El reloj ya jugaba a favor del rival, al menos en el orgullo. El 23, elegante, recibe al borde del área. Dos pasos hacia adelante, mirada rápida y un gesto técnico que separa a los buenos de los especiales: trivela con el exterior de la derecha, el balón se abre y supera el vuelo desesperado de Orlando Gill. Golazo. De los que se ven en repeticiones durante años.
Nadie discute que Reyna tiene ese fútbol en las botas. El problema ha sido otro: sostenerlo. Las lesiones, los altibajos de forma, los cambios de equipo. Todo eso le ha robado continuidad a un talento que, a sus 23 años, aún parece estar en la antesala de lo que puede llegar a ser.
Kasey Keller, exguardameta de la USMNT y voz autorizada, lo explicó sin rodeos en declaraciones a GOAL al ser preguntado por el impacto de Reyna y lo que puede venir: “Creo que eso es lo que estamos esperando. Estamos esperando ver cómo puede hacer eso semana tras semana. Luego la otra pregunta es por qué todavía no puede ser semana tras semana”.
Keller conoce bien el contexto. Exjugador de Borussia Mönchengladbach, celebró el movimiento de Reyna a la Bundesliga: “Estaba muy ilusionado de que fuera a Gladbach, obviamente como exjugador de Gladbach, pero pensé que tenía algo que realmente ayudaría a Gladbach. Estaba jugando bastante más y luego tuvo una pequeña lesión y luego le llevó algo de tiempo, y después, al final de la temporada, empezó a tener un poco más de minutos”.
Hay algo más que análisis táctico. Hay cercanía personal. “Estoy seguro de que nadie está más frustrado que Gio. La familia se queda en nuestra casa para el partido en Seattle. Conozco a Gio desde que nació, obviamente por lo cerca que estoy de Claudio. En cuanto a talento, el cielo es el límite y ahora solo falta esa pequeña pieza de encontrar la consistencia, encontrar eso que te asegure estar en el campo”.
Mientras el país se pregunta quién llega como favorito al Mundial 2026, la selección de Estados Unidos viaja al estado de Washington para medirse a Australia este viernes. Para Reyna, la parada tiene un matiz especial: reencontrarse con los Keller en Seattle y, sobre todo, consolidarse en los planes de Pochettino.
La gran incógnita gira alrededor de su rol. ¿Revulsivo de lujo o titular indiscutible en un centro del campo que ya tiene a Weston McKennie, Tyler Adams y Malik Tillman marcando el ritmo con energía y agresividad? Keller ve el cuadro con realismo, pero sin dramatismos: “Estoy seguro de que él también entiende que simplemente no ha tenido los minutos, por la razón que sea, como para pensar que estás listo para la noche completa”.
La frase clave llega después, con el tono de quien ha vivido vestuarios de élite: “Mira, si alguien cae, no creo que vaya a haber problema. Fue un trío bastante dinámico en el mediocampo. No creo en absoluto que Gio no pudiera entrar ahí cómodamente, si, digamos, Tillman se lesiona o algo así”.
Ahí está el punto. No es una cuestión de talento, sino de jerarquías momentáneas. “Todos hemos estado en esas situaciones en las que estás listo, te sientes listo, pero los que están delante de ti están jugando realmente, realmente bien. Solo tienes que esperar tu momento”.
Mientras espera, Reyna ya suma 39 internacionalidades absolutas y ha llevado su cuenta goleadora a doble dígito. Él mismo sabe que ambas cifras podrían, y quizá deberían, ser más altas a estas alturas. El plan es claro: acelerarlas a partir de ahora.
Con un Mundial en casa y un vestuario decidido a llegar lejos, el escenario está montado para que tenga minutos de peso en lo que queda de torneo. Después, la temporada 2026-27 se presenta como posible punto de inflexión en Borussia Mönchengladbach, el lugar donde ese talento desbordante puede, por fin, encontrarse con la regularidad.
La pregunta ya no es si Gio Reyna es capaz de un momento de magia. Eso quedó resuelto con esa trivela en el minuto 98. La verdadera cuestión, para él y para una selección que sueña en grande, es cuántas noches como esa le quedan por escribir. Y cuántas veces más estará dispuesto a esperar su momento.






