Guirassy y su futuro incierto en Borussia Dortmund
Serhou Guirassy ya habría tomado una decisión sobre su futuro inmediato: quiere irse de Borussia Dortmund este verano. Según Sky Sport, el delantero centro, a sus 30 años, no se siente cómodo con la propuesta futbolística de Niko Kovac, pese a mantener una buena relación personal con el técnico. La química en el vestuario existe; la conexión con el estilo de juego, no.
Guirassy, que llegó en 2024 procedente de VfB Stuttgart, ha cumplido con creces en el área: 21 goles y seis asistencias en 45 partidos con la camiseta amarilla y negra. Números de ariete fiable, de referencia ofensiva. Pero el guineano quiere un “nuevo reto” y, esta vez, la motivación pesa más que las estadísticas.
Sobre el papel, el mercado le sonríe. Siete grandes clubes europeos tendrían la posibilidad de activar su cláusula de rescisión de 40 millones de euros. Entre ellos, gigantes como Real Madrid y Manchester City. Ninguno ha dado el paso. De momento, los movimientos más concretos llegan desde otro escalón de la élite: AC Milan, Fenerbahce y Tottenham Hotspur han mostrado interés y estudian la opción de lanzarse a por el internacional guineano.
Para ellos, el camino no es tan sencillo. La cláusula está ahí, pero no se ha ejecutado. Eso implica sentarse a negociar con Borussia Dortmund, con un contrato que ata al delantero hasta 2028 y una directiva que, lejos de rendirse, pelea por retenerlo.
En los despachos del club nadie quiere perder a un goleador probado y, sobre todo, nadie quiere asumir el coste de encontrar un sustituto de nivel similar. El director deportivo Ole Book ya se ha reunido con Guirassy. En los próximos días se espera que Lars Ricken y el propio Niko Kovac se sumen a la ofensiva interna para convencerle de que siga en el Signal Iduna Park. El mensaje es claro: el proyecto se construye con él, no sin él.
La pelota, ahora, está en los pies del delantero. ¿Nuevo desafío o continuidad en un equipo que le considera pieza central?
Ramaj pierde el arco en Heidenheim y regresa a Dortmund entre interrogantes
Mientras el futuro de Guirassy ocupa titulares, otro jugador de Borussia Dortmund vive un giro silencioso pero significativo. Hasta el pasado fin de semana, Diant Ramaj era el portero titular de 1. FC Heidenheim. En la visita a Colonia, con un 3-1 vital para seguir soñando con la salvación, el que apareció bajo palos fue otro nombre: Frank Feller.
La decisión no fue improvisada. Frank Schmidt, técnico de Heidenheim, explicó antes del encuentro el cambio en la portería: Feller arrancó la pretemporada como posible número uno, pero una lesión le apartó durante meses. En las últimas semanas, su nivel en los entrenamientos convenció al cuerpo técnico. Tocaba premiarlo, buscar un impulso distinto lejos de casa, donde el equipo apenas había sumado victorias.
Ramaj, cedido por Dortmund, no se sorprendió. Asumió la decisión, consciente de la claridad con la que Schmidt gestiona el vestuario. El entrenador insistió en esa franqueza interna: en Heidenheim no se edulcoran las malas noticias, se dicen las cosas de frente. Esa cultura, sostiene, sostiene el espíritu de equipo que aún alimenta la esperanza de evitar el descenso tras el triunfo en Colonia.
Todo indica que Ramaj verá el último partido de la temporada, ante Mainz 05, desde el banquillo. Después, fin de cesión y regreso a Dortmund. BVB lo incorporó desde Ajax Amsterdam en febrero de 2025, con un contrato que se extiende hasta 2029. Un compromiso largo sobre el papel, pero con un matiz importante: su futuro en el club está en el aire.
Según informó WAZ, el subcampeón de la Bundesliga contempla incluso la opción de vender al guardameta de 24 años. Un escenario que convierte cada decisión actual en un mensaje velado sobre su rol en el proyecto. ¿Portero de futuro o activo de mercado?
La cantera de Dortmund busca título europeo ante el Real Madrid
Mientras el primer equipo gestiona dudas y decisiones de mercado, la base de Borussia Dortmund se prepara para una noche grande. Una selección combinada de los U19 y U23 disputará el martes, a las 20:00, la final de la Premier League International Cup ante un conjunto del Real Madrid.
El torneo, extendido durante varios meses, enfrenta a los mejores equipos U21 de Inglaterra con academias de élite de toda Europa. Dortmund ha firmado un recorrido sólido y muy reconocible: en la fase de grupos, entre diciembre y enero, se impuso a Leeds United, West Ham United y AFC Sunderland, y avanzó pese a una derrota ante Manchester United. En los cruces directos, eliminó a Everton en cuartos y superó a Real Sociedad en semifinales a finales de abril.
El último obstáculo tiene un nombre pesado. Real Madrid, con el sello clásico del fútbol formativo español: posesión, dominio territorial y presión alta. Así lo definió Felix Hirschnagl, técnico del U19 de Dortmund, en la previa. Daniel Rios, entrenador del U23, dejó claro que el plan no pasa por replegarse ni renunciar a la identidad del equipo. Confían en que su estilo, con y sin balón, les ofrezca la mejor opción para doblegar a un rival de máximo nivel.
En la convocatoria destacan nombres que empiezan a sonar con fuerza en el entorno del club. Filippo Mane, Almugera Kabar y, sobre todo, Mathis Albert, el prometedor talento de 16 años que ya debutó en la Bundesliga en el 4-0 ante Freiburg a finales de abril. Para ellos, la final no es solo un título en juego: es un escaparate perfecto en un escenario internacional.
Entre un goleador que duda, un portero que busca su sitio y una generación joven que llama a la puerta, el verano de Borussia Dortmund se perfila agitado. La pregunta ya no es solo quién llega o quién se va, sino qué identidad quiere abrazar el club en los próximos años.






