Hibs marca primero y sufre un susto en la grada
El descanso llega a Easter Road con Hibernian por delante 1-0 ante Partick Thistle, en una primera parte que tuvo de todo: buen fútbol, desconexiones peligrosas y un susto serio en la grada.
El único gol hasta ahora lleva la firma de Owen Elding. El delantero no solo abrió el marcador, también rozó el segundo justo antes del descanso con un disparo que se estrelló con violencia en el larguero. Hibs parecía tener el duelo bajo control, pero tras el tanto aflojó el ritmo, perdió precisión y permitió que Thistle se metiera en el partido.
Dentro del área visitante, Kanayo Megwa dejó uno de los detalles técnicos del encuentro: un giro elegante y un pase filtrado que dejó a Elding con una buena opción de disparo, aunque su remate fue bloqueado. Poco después, Adam Mayor reventó la red… pero por fuera, mientras Nathan Lowe le pedía el pase a gritos en el área pequeña.
El fútbol quedó en segundo plano durante unos minutos por un incidente en la grada. Un aficionado necesitó atención médica urgente y fue atendido durante un largo periodo por los paramédicos y el personal sanitario de Hibs, antes de ser retirado de la tribuna. El público fue solicitado a no congregarse en esa zona durante el descanso. La imagen dejó helado al estadio.
Sobre el césped, la sensación es clara: Hibs ha hecho lo suficiente para ir ganando, pero ha dejado vivo a Thistle. La segunda parte promete tensión.
Hearts manda, pero perdona ante Inverness CT
En Tynecastle, Hearts se marcha al descanso con un 1-0 sobre Inverness CT que se queda corto para lo visto. El equipo local ha controlado amplios tramos del primer tiempo, pero ha coqueteado con el susto y ha desperdiciado ocasiones claras para ampliar la ventaja.
Inverness avisó muy pronto. Alfie Bavidge empalmó una volea tras un centro de Alfie Stewart y silenció por un instante el estadio, aunque la bandera por fuera de juego anuló la acción del cedido por Aberdeen.
El partido se agitó de inmediato. Hearts creyó tener un penalti cuando Amadou Ba-Sy cayó derribado en el área, pero el VAR corrigió al árbitro y determinó que el contacto se produjo fuera del área. De la decepción al alivio en segundos: en la ejecución de la falta, el balón se estrelló en la barrera y Christian Borchgrevink apareció para cabecear el rebote y firmar el 1-0.
El guion parecía perfecto para los locales, que dispusieron de oportunidades claras para sentenciar. Primero, un córner ensayado dejó a Calvin Miller solo en el punto de penalti, con tiempo y espacio. Su disparo, sin embargo, fue un remate fallido que se marchó muy lejos de lo que pedía la jugada. Más tarde, Ba-Sy realizó un desmarque brillante, controló dentro del área, aguantó la presión y cedió atrás para Sabah Kerjota, que desde apenas seis metros solo alcanzó a rozar el larguero.
Inverness también dejó su aviso serio. Adam MacKinnon cazó un rechace tras un córner, casi tuvo que frenar su carrera para esquivar al árbitro Calum Scott, y aun así conectó un disparo que se fue por poco por encima del travesaño.
Hearts domina, pero no remata. Si sigue perdonando, puede pagarlo caro.
Stenhousemuir incomoda a un Motherwell espeso
En Ochilview, el 0-0 al descanso entre Stenhousemuir y Motherwell no cuenta toda la historia. El equipo de Championship ha sido el que ha mandado en el primer periodo, mientras el conjunto de Premiership no encuentra ni ritmo ni precisión.
Stenhousemuir arrancó con decisión y se adueñó de las mejores sensaciones. Matty Connelly, portero visitante, tuvo bastante más trabajo que su homólogo Darrien Jamieson, prácticamente inédito en el primer tiempo. Motherwell, con varios jugadores de rotación buscando minutos, se mostró impreciso, lento con el balón y sin ideas en campo contrario.
El aviso más claro de los locales llegó cuando Motherwell se complicó en su propia área. La defensa se durmió, Andrew Shinnie metió un pase atrás y Lewis Hodgkiss se coló entre todos, a punto de empujar el balón a la red antes de que el árbitro señalara una falta en el inicio de la jugada. La sensación es nítida: solo hay un equipo que parece cerca del gol.
Motherwell intentó responder a balón parado, con una serie de tres saques de esquina consecutivos. Jamieson dudó en el primero, pero los visitantes desaprovecharon todas las jugadas, entre córners en corto y balones rasos mal ejecutados que no generaron peligro real.
El comentario en la banda es casi unánime: los futbolistas que hoy tenían la oportunidad de convencer a Alfred Johansson la están dejando pasar. No extrañaría ver cambios de peso en el descanso para intentar cambiar un partido que, por ahora, se juega al ritmo que marca Stenhousemuir.
Rangers, bajo presión antes de recibir a St Mirren
En Ibrox, el contexto es mucho más pesado que cualquier marcador parcial. Derek McInnes afronta una tarde que puede marcar su etapa en Rangers. “Nos vendría bien ganar un partido”, admitió esta semana. La frase suena casi irónica viendo el panorama: cuatro encuentros seguidos sin victoria y el peor inicio de un técnico permanente en el banquillo de Ibrox.
La eliminación en la fase previa de la Europa League, acompañada de abucheos sonoros en Govan, ha encendido todas las alarmas. Ahora llega el vigente campeón de la League Cup, St Mirren, y el margen de error se reduce a cero. El torneo de copa es, de hecho, el único gran título que McInnes ha levantado en su carrera, hace más de una década con Aberdeen.
La grada quiere señales claras, no promesas. El técnico necesita mucho más que un discurso convincente: necesita resultados. Y hoy, frente a St Mirren, un tropiezo no solo complicaría la defensa del título. Abriría un debate mucho más incómodo sobre el futuro inmediato del proyecto en Ibrox.






