Ian Wright exige respeto para Martinelli en el Arsenal
Ian Wright no se anduvo con rodeos. El exdelantero del Arsenal puso el foco directamente sobre el club y la forma en que está gestionando el posible adiós de Gabriel Martinelli, uno de los rostros del proyecto de Mikel Arteta en los últimos años.
El brasileño, de 25 años, viene de una temporada de 53 partidos en todas las competiciones, con 11 goles, en la campaña en la que el Arsenal conquistó la Premier League. Pese a ese peso en el curso del título, ha desaparecido de escena justo cuando el equipo arranca la defensa del campeonato.
Un campeón que se queda fuera
Martinelli no estuvo ni siquiera en el banquillo en el debut liguero ante el Coventry, un 3-0 cómodo para los de Arteta el viernes. Ya se había quedado fuera también de la convocatoria en la victoria en la Community Shield frente al Manchester City.
En paralelo, el club ha abierto la puerta a escuchar ofertas por él. Ese contraste —pieza importante el año pasado, prescindible en agosto— es lo que ha encendido a Wright.
“La forma en que están tratando a Martinelli ahora mismo me hace sentir muy incómodo”, dijo en Sky Sports.
“Sé que quizá lo quieran fuera, y muchos dirán: ‘sí, es momento de que se marche’. Pero hay formas de hacerlo y también debe adaptarse a él, a cómo quiere salir”.
Wright fue aún más lejos al describir el desconcierto del jugador: “No estar en la convocatoria, que no hablen con él, que no sepa qué está pasando. Y sí, lo sé: él no sabe lo que está ocurriendo. Ha hecho lo suficiente con esta plantilla como para que le traten con un poco más de respeto del que está recibiendo ahora mismo”.
Arteta, la profundidad de plantilla y un lugar que se esfuma
Martinelli llegó al Arsenal en 2019 desde Ituano y ha vivido todo el ciclo de Arteta como técnico. Se ganó un sitio estable en el primer equipo y un lugar especial en el vestuario. Hoy, sin embargo, parece ser uno de los primeros sacrificados en la búsqueda del siguiente escalón competitivo.
Desde el club niegan que esté siendo “congelado”. La versión oficial apunta a la enorme competencia en los extremos. El nuevo fichaje Christos Tzolis brilló en el estreno liguero ocupando precisamente la banda izquierda, la zona natural de Martinelli.
El plan deportivo del Arsenal fue todavía más agresivo: el club intentó incorporar a Vinicius Jr, otro especialista en la izquierda, antes de que el brasileño renovara su contrato con el Real Madrid. El mensaje era claro: la jerarquía en ese costado podía cambiar radicalmente.
Wright lo explicó desde la óptica del jugador: “Si traes a Vini, Martinelli puede decirse: ‘vale, han traído a este, han traído a Tzolis, quizá soy el tercero en el orden’. Pero si traes a Tzolis y tienes a [Noni] Madueke en el otro lado, piensas: ‘todavía puedo competir con estos dos, tengo algo que ofrecer’. Que ahora esté tan lejos de todo… me pone un poco triste por él”.
Un activo en venta y un futuro que apunta alto
En los despachos, la postura es fría. El Arsenal quiere realizar al menos una venta importante antes del cierre del mercado y ha dejado claro que Martinelli está disponible. Lo consideran uno de sus activos con mayor valor de mercado, junto al delantero Gabriel Jesus y al centrocampista Fabio Vieira.
Martinelli ya rechazó una propuesta del Galatasaray. Su idea, si abandona el Emirates Stadium, es dar un salto a un club de la élite europea, acorde a su edad, su rendimiento reciente y su estatus de internacional con Brasil.
Arteta pide honestidad en las despedidas
Antes del duelo ante el Coventry, Arteta fue preguntado por la posibilidad de que salgan jugadores asentados en el once en estos años. Su respuesta, sin nombres, sonó a declaración de principios sobre casos como el de Martinelli.
“Es un momento realmente duro, pero tienes que afrontar esa realidad”, admitió. “Tienes que afrontarla con verdadera honestidad y transparencia, porque cuando estás al otro lado, eso es exactamente lo que necesitas. Puede que no te guste lo que te dicen, pero si es la verdad, si es la realidad, si es honesto y va a ayudarte a tomar mejores decisiones y a tener más claridad sobre los siguientes pasos en tu carrera, tienes que hacerlo”.
Arteta remató con una frase que resuena en todos los procesos de reconstrucción: “Todo tiene un inicio y un final. Y cuando llega el final, nuestro deber y nuestra responsabilidad es hacerlo de la mejor manera posible, manteniendo el respeto y la admiración por el jugador y la relación, pero entendiendo que al final tenemos que tomar decisiones de fútbol”.
Entre ese discurso de respeto y la sensación de vacío que describe Wright se abre un espacio incómodo. En él está hoy Gabriel Martinelli, un campeón de la Premier que mira al banquillo —o directamente a la grada— mientras su futuro se decide lejos del césped.






