Inglaterra pierde a Declan Rice y cuatro más en parón internacional
El plan de Thomas Tuchel para este parón internacional ha sufrido un golpe serio. Declan Rice, una de las piezas intocables de Inglaterra, se ha caído de la convocatoria junto a otros cuatro nombres de peso.
El centrocampista del Arsenal encabeza una lista de bajas que completan Tino Livramento (Newcastle), Cole Palmer (Chelsea) y el dúo del Manchester United, Kobbie Mainoo y Marcus Rashford. Todos, según el diario inglés “The Sun”, han abandonado la concentración por problemas físicos.
Cinco bajas, dos caras nuevas
La respuesta de la federación ha sido inmediata. James Garner y Morgan Gibbs-White han sido llamados a última hora y se incorporarán mañana martes al resto del grupo en St George’s Park, con el calendario apretando y sin margen para demasiadas pruebas.
La agenda no da tregua: Inglaterra recibe a España en Wembley este sábado, antes de viajar a Praga para medirse a la República Checa el martes. Después llega un desplazamiento a Rijeka el 3 de octubre para enfrentarse a Croacia, y un nuevo cruce ante los checos en Londres el 6 de octubre, todo dentro de la UEFA Nations League.
El peso de Rice en la nueva Inglaterra
La ausencia de Rice no es una más. El mediocentro del Arsenal fue un pilar en la campaña de clasificación para el Mundial 2026, que dejó a Inglaterra en un meritorio tercer puesto, su mejor actuación desde el título de 1966.
El centrocampista lo jugó prácticamente todo el pasado verano: fue titular en todos los partidos salvo el último de la fase de grupos, ante Panamá. Con ese despliegue, elevó su cifra hasta los 80 partidos internacionales. No es solo experiencia; es jerarquía en el centro del campo.
Según la información del rotativo británico, su salida de la lista responde a una cuestión de gestión de carga. Demasiados minutos, demasiada responsabilidad, y un calendario que no afloja.
Un calendario que no perdona
Con Rice, Rashford, Palmer, Mainoo y Livramento fuera, Tuchel se ve obligado a ajustar su plan sobre la marcha en una ventana clave para medir el nivel real de su Inglaterra ante rivales de primer orden.
Garner y Gibbs-White llegan como oportunidad y como interrogante. La Nations League no espera. Inglaterra tampoco puede permitirse hacerlo.





