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Inglaterra y Thomas Tuchel buscan dar el siguiente paso ante Costa Rica

A una semana del debut mundialista frente a Croacia, Inglaterra entra en la fase en la que ya no hay espacio para excusas. El calor es asfixiante en Florida, el margen de error, mínimo. Y Thomas Tuchel lo sabe.

La selección inglesa, finalista de las dos últimas Eurocopas, lleva instalada desde el lunes pasado en West Palm Beach, donde ha combinado sesiones de alta exigencia con amistosos en condiciones casi extremas. El primero, el sábado en Tampa, dejó poco brillo: 1-0 a Nueva Zelanda, partido plano, dos onces distintos y la sensación de que el resultado importaba bastante menos que el estado físico.

Ahora llega Costa Rica, fuera de este Mundial pero clave en el plan de vuelo hacia el estreno del Grupo L ante Croacia, el próximo miércoles en Dallas. Es el último ensayo “oficial” antes de que la preparación se cierre en Kansas City, base inglesa durante el torneo.

Tuchel sube la carga: de 45 a 70 minutos

Tuchel fue claro al dibujar el siguiente escalón del plan. “Nadie necesita descanso, todos están disponibles. Esa es la muy buena noticia”, explicó el seleccionador, satisfecho porque el primer amistoso no dejó lesionados ni molestias reseñables.

La traducción práctica es sencilla: se acabaron las probaturas de 45 minutos por cabeza. “Un día de recuperación, dos buenos entrenamientos y listos para darle un empujón mañana. Empujón significa más de 45 minutos: los jugadores jugarán 60, quizá algunos 70. Ese es el plan”.

El amistoso frente a Costa Rica, en la sofocante humedad de Orlando, servirá para acercar a los titulares a ritmos de competición real. Y también para afinar la idea de juego que Tuchel reclama: más intensidad, más ritmo de balón, más personalidad con y sin pelota. “Esperamos un empujón físico, de intensidad y también de estilo de juego, de velocidad de balón y de todo. Queremos dar el siguiente paso, y sentimos que estamos listos para ello”, remató.

Saka, con cuidado pero dentro del plan

En medio de ese aumento de carga, el cuerpo técnico maneja con especial atención el caso de Bukayo Saka. El atacante arrastra un problema en el tendón de Aquiles y Tuchel admitió que su condición se está gestionando con mimo. No está fuera del grupo, pero cada minuto se mide.

La prioridad es llegar al 17 de junio con Saka disponible para Croacia. No se trata de forzar ahora, sino de dosificar sin frenar el crecimiento del equipo. El resto del plantel, por ahora, responde sin sobresaltos a la exigencia del calor y las dobles sesiones.

Partido a puerta cerrada para igualar piernas

El amistoso ante Costa Rica no será el último examen antes de aterrizar en Kansas City. Inglaterra ha programado para el jueves un encuentro a puerta cerrada frente a Miami FC, pensado más como laboratorio físico que como cita táctica.

Tuchel lo detalló sin rodeos: servirá para completar minutos a quienes se queden cortos ante Costa Rica. “Básicamente, si jugaste solo 20 minutos, tengo la oportunidad de darte otros 50 o 60 al día siguiente”, explicó. La gran ventaja: la selección controlará sustituciones, duración y condiciones del partido.

“Estamos a cargo de los cambios. Estamos a cargo de la duración de los partidos y podemos dictar totalmente quién está disponible para darle al final del pre-camp la misma carga a todos. Entonces podemos empezar en Kansas al mismo nivel para todos”. El objetivo es evidente: llegar al debut sin desajustes físicos, sin jugadores con media marcha menos.

De Florida a Kansas con Dallas en el horizonte

El calendario aprieta. El Mundial arrancará el jueves con el duelo entre las coanfitrionas Mexico y South Africa, pero Inglaterra tendrá que esperar hasta el miércoles siguiente para entrar en escena. Hasta entonces, el plan está trazado al milímetro.

Tras el choque con Costa Rica, la selección regresará a su base de West Palm Beach y el sábado volará a Kansas City, donde quedará instalada para la fase de grupos. Allí terminará oficialmente el pre-camp y comenzará lo que Tuchel llama “la aventura”.

El primer capítulo llegará el 17 de junio ante Croacia en Dallas, un examen inmediato de carácter y jerarquía. Después llegarán Ghana y Panama para completar el Grupo L. Pero el mensaje del técnico es claro: antes de pensar en rivales, Inglaterra debe perfeccionarse a sí misma.

Florida ha puesto calor, humedad y desgaste. Ahora le toca a Inglaterra demostrar si de verdad está lista para dar ese “siguiente paso” del que habla su entrenador o si el Mundial la encontrará todavía a medio camino.