Iraola y las dudas de Gakpo antes del Fulham
Andoni Iraola llega al duelo ante el Fulham con una duda mayúscula en ataque y una buena noticia en banda. Cody Gakpo sigue entre interrogantes. Bradley Barcola, en cambio, apunta a estar listo tras el susto de mitad de semana.
El atacante neerlandés se perdió el choque del miércoles contra el Atletico Madrid en Anfield por unos “problemas en el aductor”, tal y como explicó el propio Iraola. Su presencia frente al equipo de Álvaro Arbeloa sigue en el aire.
“Todavía tenemos que entrenar el viernes”, advirtió el técnico en la rueda de prensa previa. “Entrenamos esta tarde, noche. Pero, sí, lo de Barcola fueron solo calambres”.
El francés, sustituido por obligación en la segunda parte de su primer partido como titular, terminó el encuentro muy cargado, pero sin lesión estructural. Esa es la clave.
“Obviamente acabó muy tenso el partido y tenemos que evaluar cómo está hoy, pero no hay lesión. Debería estar disponible si todo va normal”, añadió Iraola, aliviado por recuperar a un futbolista que le dio ritmo y profundidad ante el Atletico Madrid.
Con Gakpo el escenario es distinto, mucho más incierto.
“Con Cody, ya veremos. Ayer no se entrenó. Hoy vamos a probar con él y veremos si está listo para mañana o tenemos que esperar al siguiente”, reconoció el entrenador, asumiendo que la decisión se tomará a última hora.
Regresos que se acercan y ausencias que se alargan
Entre las buenas noticias, Joe Gomez podría entrar en la convocatoria. El defensor se aproxima al final de su recuperación tras el problema muscular que arrastra desde la pretemporada y ya asoma como opción real para reforzar la zaga.
Federico Chiesa, por su parte, continúa su propio proceso de vuelta tras lesión, sin plazos públicos pero avanzando en la dirección correcta.
El parte más crudo se mantiene sin cambios: Conor Bradley, Hugo Ekitike y Giovanni Leoni siguen fuera por lesiones de larga duración. Y sobre Ekitike, Iraola fue claro. Realista, pero con una ventana abierta.
“Con este tipo de lesiones de larga duración es difícil, creo que todavía está lejos”, admitió. La rotura del tendón de Aquiles marca los tiempos, no el calendario competitivo.
Sin embargo, el cuerpo técnico y el departamento médico no cierran la puerta a verle en acción en la fase final de la liguilla europea.
“Tuvimos una reunión con el departamento médico para analizar cuando completamos la lista para los partidos europeos. Hay una posibilidad razonable de que pueda ayudarnos en los dos últimos partidos de la fase de grupos”, explicó el técnico.
No es una promesa, es una opción. Una esperanza meditada.
“Es muy pronto para decirlo. Es muy pronto porque es una lesión de larga duración y todavía le queda una gran parte de la rehabilitación. Pero si decidimos ponerlo en la lista es porque hay esperanza y porque hay una posibilidad realista de que pueda ayudarnos en enero”.
Arbeloa vuelve a Anfield… buscando sus primeros puntos
En el otro banquillo, Álvaro Arbeloa afronta un regreso especial. Emocional y exigente a la vez. El técnico del Fulham pisa de nuevo Anfield, un estadio que conoce bien tras sus 98 partidos con el Liverpool entre 2007 y 2009, pero lo hace ahora con otra piel y bajo otra presión: la de estrenar su casillero de puntos en la Premier League como entrenador de los Cottagers.
En lo deportivo, el panorama del Fulham es mucho más despejado que el de su rival. Salvo contratiempo de última hora, solo Tom Cairney se perderá el viaje a Merseyside por una lesión de rodilla.
“Tenemos que esperar hasta el último entrenamiento”, avisó Arbeloa. “Pero solo Tom está fuera ahora mismo y veremos después de la sesión si todos están listos”.
El técnico español no oculta lo que significa para él este partido.
“Será muy especial”, reconoció. “Volví cuando era jugador del Real Madrid, pero ahora es mi primera vez como entrenador. Anfield siempre será un lugar especial para mí”.
Sentimiento aparte, Arbeloa sabe que no hay margen para la nostalgia. Su Fulham necesita reaccionar ya.
“Tenemos un partido enorme para nosotros y hemos trabajado muy duro esta semana. Sabemos que tenemos que mejorar y ajustar algunas partes de nuestro juego”, subrayó, consciente de que otro tropiezo complicaría todavía más su arranque en el banquillo londinense.
Dos equipos con cuentas pendientes
El contexto reciente marca el pulso del duelo. El Liverpool de Iraola llega reforzado por la victoria por 2-1 ante el Atletico Madrid el 9 de septiembre, con un once en el que aparecieron Alisson, Araujo, Jacquet, Van Dijk, Kerkez, Szoboszlai, Mac Allister, Barcola, Wirtz, Ngumoha e Isak. Un equipo con energía, velocidad y un Barcola que se ganó un sitio… siempre que el físico le acompañe.
El Fulham, en cambio, aterriza en Anfield con la herida fresca del 2-3 encajado ante el Crystal Palace el 5 de septiembre, en un partido que arrancó con Leno, Castagne, Andersen, Bassey, Robinson, Charles, Iwobi, Bobb, King, Palacios y Garcia. Buen tramo ofensivo, demasiadas concesiones atrás.
Entre dudas físicas, regresos emocionales y urgencias clasificatorias, el choque en Anfield se presenta como algo más que un simple partido de septiembre. Para Iraola, puede ser la confirmación de una línea ascendente. Para Arbeloa, quizá el punto de inflexión que necesita su proyecto. ¿Quién se lo permitirá al otro?






