Jeremy Doku renueva con el Manchester City hasta 2031
El Manchester City ha asegurado una de sus piezas más desequilibrantes para casi toda la década: Jeremy Doku ha acordado un nuevo contrato hasta 2031, el último gesto de compromiso de un vestuario que se rearma tras la marcha de Pep Guardiola.
El extremo belga, fichado en 2023 desde Rennes por 55,4 millones de libras, venía de una primera temporada intensa: 48 partidos, ocho goles y un papel clave en la conquista de la FA Cup y la Carabao Cup en la campaña final de Guardiola. Ahora, a los 24 años, ata su futuro al Etihad y se suma a la columna vertebral del nuevo City.
No es un movimiento aislado. Es una línea clara.
Phil Foden, Josko Gvardiol y Abdukodir Khusanov ya habían extendido sus contratos este verano. Doku se convierte en el cuarto en hacerlo, reforzando la sensación de que el club prefiere blindar lo que tiene antes que lanzarse a un mercado inflacionado sin un plan preciso.
Un verano de pocas caras nuevas, pero mensajes muy claros
A punto de entrar en la segunda semana de agosto, el City solo ha incorporado a un futbolista destinado a ser titular inmediato: Elliot Anderson. El internacional inglés llegó desde Nottingham Forest por 116 millones de libras, cifra récord para el club, y todo apunta a que ocupará el espacio que deja Bernardo Silva, ya presentado por Real Madrid tras acabar contrato.
El resto de movimientos han sido quirúrgicos. El joven Jeremy Monga, extremo procedente de Leicester, apunta inicialmente a minutos en la academia. El guardameta Pierce Charles y el atacante Mathys Detourbet han salido cedidos nada más aterrizar, operaciones de futuro más que de impacto inmediato.
Enzo Maresca, heredero del banquillo de Guardiola, no ha escondido la realidad. El técnico italiano reconoció que “hay que hacer algo” en materia de fichajes y confirmó que tanto el director de fútbol, Hugo Viana, como el director ejecutivo, Ferran Soriano, se han desplazado a Corea del Sur, donde el equipo realiza la pretemporada, para trabajar sobre el mercado.
El club admite puertas adentro que el ritmo de incorporaciones no es el deseado. Pero no hay señales de pánico. Desde la cúpula hablan de tranquilidad y de plena confianza en la estrategia, recordando que parte del trabajo ya se hizo en invierno.
Antoine Semenyo y Marc Guehi, objetivos a largo plazo, llegaron en enero en operaciones adelantadas que originalmente estaban previstas para este verano. Ambos han ofrecido un impacto inmediato, un argumento que el club esgrime para explicar la aparente calma actual.
Un bloque joven, dos copas y la sensación de estar a medio construir
La plantilla se percibe “joven” y “emocionante” dentro del club. No es un adjetivo vacío: el City viene de levantar las dos copas domésticas y de dar minutos importantes a jugadores con margen de crecimiento.
El brasileño Vitor Reis, de 20 años, regresa tras un año de cesión en Girona y se espera que forme parte del primer equipo. Otro indicio de que el club no solo mira a los grandes nombres del mercado, sino también a la progresión interna.
En paralelo, el caso de Nico Gonzalez ilustra bien la tensión entre ambición individual y proyecto colectivo.
El centrocampista, fichado desde Porto por 50 millones de libras el pasado enero, no ha terminado de consolidarse como titular indiscutible. Aun así, sus números no son menores: 41 partidos en todas las competiciones y, sobre todo, un golazo decisivo en la semifinal de la FA Cup ante Southampton.
Su temporada fue irregular, entrando y saliendo del once, pero sus minutos han llegado en escenarios de peso. Este verano, ha participado en los dos amistosos de pretemporada, ante Inter Milan y la selección K-League XI.
Se habló de una posible salida apenas 19 meses después de su llegada. Él mismo se ha encargado de apagar el ruido.
“Estoy feliz aquí. No quiero irme y creo que el club quiere que me quede. No he visto nada, pero estoy feliz aquí”, dejó claro al ser preguntado por su futuro. Recordó su actuación en la semifinal de la FA Cup como ejemplo de lo que puede aportar: “Cada oportunidad que tuve, di lo mejor de mí”.
No ocultó que su sueño pasa por los títulos, aunque le toque un rol secundario: si el City conquista la Champions la próxima temporada y él apenas juega, asegura que será “muy feliz”. Una declaración que encaja con el discurso de vestuario que Maresca intenta consolidar.
El tablero de salidas: Rodri en el escaparate y movimientos en la segunda línea
No todo son renovaciones y fichajes estratégicos. Hay frentes abiertos que pueden cambiar la fisonomía del equipo en cuestión de semanas.
Rodri, pieza absolutamente central en la era Guardiola, todavía no ha firmado un nuevo contrato. El interés de Real Madrid y Barcelona ya se ha activado, una amenaza seria para cualquier proyecto que pretenda seguir dominando en Inglaterra y competir en Europa.
Tijjani Reijnders, también en el centro del campo, apunta a salida. Nottingham Forest ha mostrado interés y su situación se percibe mucho más cercana a una despedida que a una renovación de rol.
En banda, el futuro de Savinho sigue en el aire. Según se informó el mes pasado, el extremo está abierto a dejar el club y Tottenham explora la posibilidad de un movimiento. De momento, nada se ha concretado, pero su caso es uno de los que puede desbloquear nuevas llegadas.
La hoja de ruta es clara: si hay salidas, habrá reemplazos. No se trata de acumular nombres, sino de mantener el nivel competitivo del bloque.
El City ya ha sondeado a Pedro Neto, actualmente en Chelsea, y mantiene conversaciones por el centrocampista marroquí Ayyoub Bouaddi, de Lille, y por el guardameta Geronimo Rulli, de Marseille. Tres perfiles distintos para tres necesidades potenciales, dependiendo de cómo se muevan las piezas en las próximas semanas.
Calma tensa en el Etihad
Desde fuera, el mercado del City puede parecer extraño: un solo fichaje de impacto, varios jóvenes de futuro, renovaciones importantes y rumores serios alrededor de figuras clave como Rodri. Dentro, el relato es distinto.
La dirección deportiva insiste en que el proyecto no se improvisa en agosto. Señala a Doku, Foden, Gvardiol, Khusanov, Vitor Reis y ahora Anderson como el núcleo de un equipo que debe sostener el relevo tras Guardiola y responder a la exigencia de pelear por todo cada año.
La renovación de Jeremy Doku, con contrato hasta 2031, encaja exactamente en esa idea: atar talento diferencial en edad de crecimiento, blindar el vestuario y elegir bien cuándo romper la hucha.
La pregunta ya no es si el City tiene plantilla para competir. La pregunta es cuántas piezas más se moverán antes del cierre de mercado y hasta qué punto Maresca podrá llamar suyo a este equipo cuando ruede el balón en otoño.






