Joel Colwill brilla en Cardiff con un gol clave
Joel Colwill necesitaba una noche así. Primera titularidad en Championship, Cardiff contra las cuerdas, dos derrotas ligueras seguidas pesando en las piernas… y un cabezazo que cambia el guion. El joven de 21 años apareció en el área para firmar el 1-1 ante Stoke City y evitar una tercera caída consecutiva que habría encendido todas las alarmas.
El técnico Brian Barry-Murphy no se quedó solo con el gol. Ve mucho más ahí.
“Fue una gran definición y muy importante para nosotros; aporta una gran amenaza de gol”, subrayó el irlandés, satisfecho con la respuesta del equipo tras el descanso.
Porque el partido de Colwill tuvo dos caras. En la primera parte, demasiado lejos de donde hace daño. En la segunda, justo donde Cardiff lo necesitaba.
Cambio de posición, cambio de partido
Barry-Murphy reconoció que el ajuste táctico en el descanso fue clave. Colwill dejó de jugar tan hundido y empezó a pisar el área con más frecuencia, casi en paralelo a Yousef Salech.
“Joel jugó un poco demasiado profundo en la primera parte, pero en la segunda estuvo muy bien, muy cerca de Yousef”, explicó el entrenador. A partir de ahí, Cardiff se enchufó.
La presión acabó encontrando premio. Colwill, que ya firmó siete goles la temporada pasada, se convirtió en el faro ofensivo tras el descanso. Marcó el empate con un gran cabezazo y estuvo a centímetros de completar la remontada: otro remate, esta vez repelido por el poste, que habría cambiado por completo la noche y quizá el arranque de curso de los Bluebirds.
“En muchos de nuestros mejores momentos en el área, él estaba ahí, en el sitio. Eso es una parte muy importante de su papel en el equipo”, remarcó Barry-Murphy, dejando claro que quiere a Colwill viviendo cerca del gol.
A la espera de Rubin Colwill
Mientras Joel se gana protagonismo, Cardiff echa de menos a su hermano mayor. Rubin Colwill no estuvo disponible ante Stoke por problemas en el tobillo, una ausencia que se nota en la sala de máquinas.
“El tobillo de Rubin no estaba bien ayer. No se entrenó”, explicó Barry-Murphy. Hubo dudas hasta última hora sobre incluirlo en el banquillo, pero el técnico decidió no forzar.
“Se habló de ponerlo en el banquillo, pero no estaba seguro de que fuera a estar completamente en forma si tenía que salir. Fue lo mismo el sábado y no quería arriesgarle por todo lo que ha pasado con ese tobillo”, añadió.
Cardiff sigue sin conocer la victoria en esta campaña de Championship y mira ya al próximo compromiso, una salida exigente a Bolton. Barry-Murphy confía en recuperar a Rubin para ese duelo. Si el mayor de los Colwill vuelve y el pequeño mantiene este instinto goleador, la búsqueda del primer triunfo puede dejar de ser una preocupación y convertirse en el punto de partida de algo mucho más ambicioso.






