Dos onces sin contrato: el mercado se llena de estrellas en sus 20 y 30
En un verano en el que los clubes cuentan cada euro, hay dos equipos imaginarios que cualquier director deportivo firmaría sin pestañear: un XI de jugadores libres en sus 20 y otro en sus 30. Nombres consagrados, talentos a punto de explotar y veteranos con más medallas que espacio en la vitrina. Todos, ahora mismo, sin contrato.
El XI de los 20: talento en plenitud, disponible gratis
En la portería, la imagen que queda de Illan Meslier lo dice todo. El francés de 26 años, solo en el césped de Elland Road, mirando a la grada vacía de Leeds United, parece despedirse de una etapa que se le ha quedado pequeña. No juega con el primer equipo desde marzo de 2025 y, a esa edad, necesita minutos, no recuerdos. Un guardameta aún con margen para crecer, suelto en el mercado.
En el lateral derecho aparece Óscar Mingueza, 26 años, internacional con España y un perfil cada vez más cotizado. No entró en la lista de Luis de la Fuente para el Mundial, pero su nombre circula en las oficinas de Newcastle, Aston Villa y Juventus. Criado en la escuela de Barcelona, puede actuar también de central y, según se ha filtrado, ve con buenos ojos probarse en la Premier League. Polivalencia, experiencia europea y coste cero: combinación peligrosa.
El primer central de este once es de los que cambian jerarquías. Ibrahima Konaté, 27 años, ha negociado largo y tendido con Liverpool, pero todo apunta a que su próxima camiseta será la de Real Madrid. Florentino Pérez, recién reelegido, lo ha señalado como objetivo prioritario. Un defensor en su pico físico, acostumbrado a escenarios de máxima exigencia, a punto de cruzar de Anfield al Bernabéu sin traspaso de por medio.
A su lado, Marco Senesi, 29 años, llega tras una temporada que le ha colocado en el escaparate. No fue al Mundial, pero su curso en Bournemouth fue brillante: cinco asistencias y, sobre todo, una estadística que habla de su estilo, más que de su posición. Ningún jugador de la Premier League completó más pases progresivos por 90 minutos (9,3) que el argentino. Bournemouth se salvó del descenso y Tottenham ya tiene prácticamente cerrada su llegada. Un central que inicia ataques como un mediocentro.
Por la izquierda, un nombre menos mediático, pero con números que obligan a mirar dos veces. Souffian El Karouani, 25 años, internacional marroquí nacido en Países Bajos, firmó 18 asistencias en todas las competiciones con Utrecht en la 2025-26. Dieciocho. Desde el lateral. Esa producción ofensiva le ha abierto la puerta de Al-Qadsiah, en Arabia Saudí, donde le espera un viejo conocido del fútbol europeo: Brendan Rodgers.
En la banda derecha del ataque, el caos controlado de Allan Saint-Maximin. A sus 29 años, el extremo de Lens vuelve a Europa tras una etapa turbulenta. Salió de Club América denunciando que sus hijos habían sufrido abusos racistas en México y aceptó un contrato de seis meses en enero con el club del norte de Francia. Su respuesta en el campo fue inmediata: un golazo en solitario en su debut liguero y un papel destacado en un Lens que terminó subcampeón de Ligue 1, solo por detrás de PSG. Desborde, carisma y una sensación constante de peligro cada vez que toca la pelota.
En el centro del campo, el músculo y la jerarquía de Franck Kessié, 29 años. Después de pasar por Milan y Barcelona, el marfileño ha pasado las últimas tres temporadas en Al-Ahli, en Arabia Saudí. Allí ha encontrado dinero y continuidad, pero si quiere volver a la élite europea tendrá que aceptar un salario muy inferior. Italia le llama: Inter, Juventus y Roma ya han mostrado interés. Un mediocentro que conoce la Serie A, con experiencia en grandes noches y todavía gasolina en las piernas.
A su lado, la frescura de Arthur Avom, 21 años, la gran promesa de este XI. El mediocampista de Lorient fue clave junto a Eli Junior Kroupi en el ascenso del club a Ligue 1 en la 2024-25 y ha confirmado su nivel en la élite francesa. Dinámico, con llegada y personalidad para pedir la pelota, se ha ganado miradas desde la Premier. No se descarta un reencuentro con Kroupi en Bournemouth. Para un proyecto que quiera correr y crecer, es una oportunidad de mercado.
Por la izquierda, Jadon Sancho, 26 años, resume mejor que nadie lo imprevisible que puede ser una carrera. Campeón de la Europa League en su cesión a Aston Villa, pero con cifras muy pobres: un solo gol en 39 partidos con Unai Emery. Manchester United, en lugar de activar la opción de ampliar un año su contrato millonario, ha decidido dejarle marchar libre. Un gesto contundente. Aun así, el talento sigue ahí: uno de los extremos más técnicos de su generación, disponible sin traspaso, pero con muchas preguntas alrededor.
En la mediapunta aparece Harry Wilson, 29 años, que viene de la mejor temporada de su vida. Con Fulham firmó 10 goles y 7 asistencias en la Premier League, dejó tres tantos candidatos a gol del mes —incluido un exquisito trivela ante Crystal Palace— y completó el año con un hat-trick con la selección de Gales. Su nombre ya suena con fuerza en Aston Villa. Un zurdo fino, en plena madurez, que ha aprendido a decidir partidos.
Arriba, el nueve que todos quieren, aunque ninguno haya tenido que pagar traspaso todavía: Dusan Vlahovic, 26 años. Juventus desembolsó 58 millones de libras a Fiorentina hace cuatro años y se va de Turín con una sola Coppa Italia. Ha jugado solo la mitad de los partidos de liga en la última temporada, pero el mercado no olvida su instinto en el área. Bayern Munich, Chelsea y Newcastle vigilan de cerca. Un goleador de élite, en plena edad dorada, que busca el contexto adecuado para volver a intimidar defensas.
El XI de los 30: leyendas, oficio y últimas grandes decisiones
En la portería del equipo de veteranos se coloca Yann Sommer, 37 años, que ha respondido con nota al reto de sustituir a André Onana en Inter. Dos Scudetti en tres temporadas y una fiabilidad que ha convencido al club para ofrecerle una renovación como suplente, con salario recortado. Sin embargo, Ajax ha entrado en escena y le tienta con un rol más protagonista. A esta edad, la elección ya no es solo económica: también pesa seguir compitiendo cada fin de semana.
El lateral derecho tiene dueño desde hace más de dos décadas en el Santiago Bernabéu: Dani Carvajal. A los 34 años, y tras 23 temporadas en la estructura de Real Madrid, más de 450 partidos y 27 títulos importantes, el ciclo se cierra. La llegada de Trent Alexander-Arnold y Denzel Dumfries le ha dejado sin espacio. Florentino Pérez lo ha definido como “una leyenda y un símbolo de Real Madrid y su academia”. Palabras mayores para un futbolista que se va con la sensación de haberlo ganado todo.
En el eje de la zaga, otro madridista que encara un punto de inflexión: Antonio Rüdiger, 33 años. Su contrato expira este mes y el club mantiene su política: para mayores de 30, solo renovaciones de un año. José Mourinho, que siempre ha valorado su carácter competitivo, aprueba su continuidad. La decisión está en el aire, pero el mercado sabe lo que ofrece: un defensor duro, con experiencia en Bundesliga, Premier y La Liga, preparado para otra batalla.
A su lado, John Stones, 32 años, ve cómo el calendario le ofrece un escaparate perfecto: el Mundial. Después de una década de títulos en Manchester City y algunos problemas físicos, el torneo puede servirle para demostrar que sigue a la altura de la élite. Un regreso romántico a Everton está sobre la mesa, aunque el interés de Bayern y de su excompañero Vincent Kompany complica la nostalgia. Pocos centrales combinan salida de balón y lectura defensiva como él.
En el lateral izquierdo, el único de toda esta lista que ya ha hecho oficial su próximo destino: Andy Robertson, 32 años. El escocés deja Liverpool y aterriza en Tottenham, donde Roberto De Zerbi no ha ocultado su entusiasmo. Le ha descrito como “un ganador probado al máximo nivel y alguien que puede ser un jugador importante para nosotros, dentro y fuera del campo”. Un fichaje que da un mensaje claro: Spurs quiere carácter y experiencia para su nuevo proyecto.
En el centro del campo, Casemiro, 34 años, se despide de Manchester United con una última temporada de alto nivel. Su salario, cercano a las 365.000 libras semanales, ha sido tan comentado como sus actuaciones, pero el cierre de su etapa fue emotivo: homenaje de Old Trafford en el último partido en casa y sensación de misión cumplida tras cuatro cursos. Su próximo paso apunta a Arabia Saudí o la MLS. Aún le queda fútbol, pero ahora el equilibrio entre competitividad y contrato será clave.
Junto a él, Julian Brandt, 30 años recién cumplidos, representa al futbolista brillante e irregular que divide opiniones. En Borussia Dortmund ha alternado picos altísimos —a veces el mejor del equipo— con desapariciones en momentos clave. No ha entrado en la convocatoria de Alemania para este verano, pero dentro del club le guardan cariño. El director general, Lars Ricken, lo resumió así: “A veces fue criticado, pero me encantaba su estilo”. Atlético de Madrid sigue sus pasos, atraído por su calidad entre líneas.
Más arriba, en la mediapunta, se abre paso Bernardo Silva, 31 años. El portugués ha sido el jugador fetiche de Pep Guardiola, quien llegó a decir que era “su debilidad”. Ahora, con la salida del técnico de Manchester City, también él prepara la maleta tras otra temporada sobresaliente. Su agente, Jorge Mendes, ha dejado claro que esperarán al final del Mundial para decidir destino. Barcelona y Benfica, su antiguo club, parten como favoritos. Un cerebro creativo que todavía marca diferencias en cualquier contexto.
A su lado, otro zurdo con magia, Paulo Dybala, 32 años. Roma ha movido ficha: el nuevo director deportivo, Tony D’Amico, ha elevado la oferta para renovar y todo indica que el argentino seguirá en el Olímpico. Hasta que firme, el mercado sueña. La propuesta más llamativa ha llegado de Palermo, el club que lo lanzó a la fama en Sicilia. Una oferta audaz, según informó La Gazzetta dello Sport, pero rechazada. El corazón tira, aunque la ambición deportiva y el salario pesan más.
En punta, un símbolo de la última década: Robert Lewandowski, 37 años. Tres títulos de La Liga en cuatro años con Barcelona y 14 goles ligueros en la última campaña demuestran que, en su día bueno, sigue siendo un delantero de clase mundial. La edad, sin embargo, condiciona. Sus exigencias salariales siguen siendo elevadas, lo que empuja su futuro hacia Arabia Saudí o la MLS. Un goleador que aún no ha dicho su última palabra, pero que se acerca a la última gran decisión de su carrera.
Dos onces completos, casi todos en plenitud competitiva o con experiencia para liderar vestuarios, y ni un euro de traspaso a pagar. En un mercado que se encarece cada verano, la pregunta es inevitable: ¿quién se atreverá a construir su próximo proyecto a partir de este tesoro de jugadores libres?






