Julian Brandt brilla con volea en goleada del Ajax
Ajax necesitaba una reacción y la encontró con contundencia. Un 5-1 en casa de Fortuna Sittard en la Eredivisie, con fútbol, pegada y un protagonista tan brillante con el balón como discreto en la celebración: Julian Brandt.
El alemán abrió el marcador con una volea espectacular en el minuto 35, justo después de que Marc ter Stegen mantuviera vivo al equipo con una parada clave ante Ole Romeny. De un posible 1-0 en contra a un 0-1 de postal en cuestión de segundos. Gol de jugador grande, en momento grande.
Ajax mandaba, pero no mató el partido de inmediato. Tras el descanso, Anthony Descotte encontró el empate y encendió a la grada local. El encuentro se agitó, el ritmo se rompió y durante unos minutos Fortuna Sittard olió sangre.
La respuesta de Ajax fue la de un equipo herido en el orgullo. Thilo Kehrer devolvió la ventaja, Davy Klaassen amplió la brecha, Kasper Dolberg se sumó a la fiesta y Youri Baas cerró la goleada. Cuatro nombres distintos para completar una victoria que sonó a mensaje: la derrota doméstica de la semana anterior no iba a dejar cicatriz.
Un golazo, una celebración mínima
Lo llamativo llegó tras el primer tanto. Brandt, autor de una volea de esas que suelen desatar avalanchas de abrazos y gritos, apenas levantó los brazos. Nada de correr hacia la esquina, nada de gestos desmedidos.
Después del partido, en declaraciones a ESPN NL, el centrocampista de 30 años lo explicó sin rodeos: no estaba contento con su propia actuación en el tramo inicial.
“No estaba realmente feliz con mi rendimiento en la primera parte”, admitió. Había tenido “balones descuidados” y “pases fáciles” mal ejecutados antes de encontrar el gol. Para él, ese derechazo no fue tanto un motivo de euforia como una forma de soltar frustración. Y dejó claro que nunca ha sido “ese típico tipo de grandes celebraciones”.
Aviso a los jóvenes: las pérdidas se pagan
Brandt no se quedó solo en el análisis personal. Su lectura del partido apuntó directamente a los momentos en los que Ajax permitió que Fortuna Sittard creciera por errores propios con el balón.
Reconoció que el equipo regaló posesiones innecesarias y que, en esas fases, el rival ganó metros y confianza. Lo ve como un síntoma de un grupo con muchos jugadores nuevos y jóvenes: “Tenemos momentos con errores descuidados en la posesión, un poco ingenuos a veces”, señaló.
Para hoy, con Fortuna Sittard enfrente, alcanzó con reaccionar y castigar. Pero Brandt fue claro con el mensaje interno: ante rivales de mayor calibre, esas pérdidas pueden costar caro. “Si concedes goles en futuros partidos, todo se hace más difícil”, advirtió, subrayando la necesidad de afinar la conservación del balón si Ajax quiere sostener su ambición esta temporada.
Eso sí, también elogió la capacidad del equipo para oler el peligro cerca del área propia y, sobre todo, para ejecutar ese “gol que abre la puerta” en el momento preciso. El 0-1 fue exactamente eso: un golpe que cambió el guion.
Brandt, al 100% y con hambre
En lo físico, el alemán lanzó otra señal positiva para Ajax. Confirmó que, tras perderse parte de la pretemporada, siente que por fin ha alcanzado su pico de forma.
Apuntó a los datos de rendimiento de los últimos encuentros, incluido el duelo ante PEC Zwolle, como prueba de que sus métricas de sprint y velocidad han vuelto al nivel esperado. “Estoy al 100% ahora”, remarcó. “Mis datos físicos, como sprints y velocidad, fueron realmente buenos. Estoy listo para la semana cargada que tenemos delante y con hambre de más”.
Un golazo, una goleada y un líder que se exige incluso en las noches redondas. Si este es el Brandt “insatisfecho”, ¿hasta dónde puede llegar Ajax cuando todo encaje de verdad?






