Los Kroenke y su ambición por el Arsenal: Un mensaje a la afición
Stan Kroenke y Josh Kroenke han elegido la previa del estreno liguero para lanzar un aviso: el Arsenal no piensa vivir de recuerdos. En el programa oficial del partido de este viernes por la noche ante el Coventry City, los copresidentes han firmado un mensaje que mezcla agradecimiento, emoción y una declaración de intenciones muy clara: quieren más títulos.
“Una temporada que quedará grabada para siempre en nuestros corazones”. Así definen la 2025/26, el curso que rompió una espera de 22 años para volver a levantar la Premier League y que vio al equipo femenino coronarse como campeonas del mundo bajo el paraguas de la FIFA.
Un doble éxito que, según los propietarios, ha cambiado el pulso del club.
La imagen que ellos mismos subrayan como símbolo de todo eso es nítida: el trofeo de la Premier en Selhurst Park. No solo por la copa en sí, sino por lo que la rodeó. Para los Kroenke, el verdadero peso de ese momento estuvo en compartirlo con la grada, con una afición que desbordó Londres y se extendió por el planeta.
“Desde el norte de Londres hacia el mundo”, recuerdan, aludiendo a las celebraciones globales tras el título.
Hablan de escenas que cruzaron fronteras, culturas y generaciones, de gente reuniéndose solo para celebrar la felicidad de pertenecer al Arsenal. Para los dueños, esa es la prueba de una conexión única con sus seguidores y del poder del club para generar orgullo, inspiración y sentido de pertenencia.
La fiesta no se quedó en el césped. El desfile por el norte de Londres, tras la conquista de la Premier, también ocupa un lugar central en el mensaje. Los Kroenke lo describen como un momento de unión total entre equipo y afición, especialmente significativo después del golpe que supuso perder la final de la Champions League. El título liguero actuó como bálsamo y el desfile, como reafirmación de que el proyecto sigue creciendo.
Pero la mirada sentimental dura poco. El tono cambia rápido hacia la exigencia. “Aunque atesoraremos los recuerdos de la temporada pasada, nuestro enfoque está ahora en construir sobre ese éxito esta campaña y las que vengan. Los campeones no se quedan quietos, evolucionan y siguen avanzando”, remarcan.
Ese “seguir avanzando” viene respaldado por hechos. En su mensaje, los Kroenke señalan con orgullo la contribución de Mikel Merino, Martin Zubimendi y David Raya al título mundial de España, un guiño al peso que han tenido jugadores vinculados al Arsenal en la reciente Copa del Mundo. También mencionan la conquista de la Community Shield frente al Manchester City como otro síntoma del impulso competitivo con el que el club entra en la nueva temporada.
El texto no esquiva los cambios de plantilla. Los propietarios se detienen para reconocer las salidas de Leandro Trossard, Christian Norgaard, Jakub Kiwior, Karl Hein, Rosa Kafaji, Jenna Nighswonger y Laila Harbert. Una pequeña lista que refleja que el campeón también se renueva.
En paralelo, dan la bienvenida a Pascal De Maesschalck, nuevo director de la Academia, pieza clave en la estructura formativa del club. Y ponen el foco en un mercado de fichajes intenso: Bruno Guimaraes, Christos Tzolis, Illan Meslier, Piero Hincapie, Georgia Stanway, Ona Batlle, Selina Cerci, Geraldine Reuteler, Lisa Baum, Isabella Damm y Misa Rodriguez aparecen destacados como las caras nuevas que deben reforzar tanto al primer equipo masculino como al femenino.
Todo ello dibuja un mensaje de fondo: el Arsenal no se conforma con haber roto su sequía en la Premier. Quiere sostenerse en la cima. Quiere más.
Con el equipo a punto de iniciar la defensa del título liguero, los Kroenke cierran su carta con un agradecimiento directo y una promesa implícita. Agradecen la lealtad de la “familia Arsenal”, tanto a quienes llenarán las gradas esta noche como a quienes seguirán el partido desde cualquier rincón del mundo. Y se atreven a mirar ya al final del curso.
Desean, literalmente, que al término de la temporada todos estén “celebrando de forma desenfrenada otra vez” y que el club haya ido “un paso (o más) más allá” con todos sus equipos.
El balón está a punto de rodar. El mensaje desde la cúpula es claro: el listón ya no baja. Solo se empuja hacia arriba.






