Lewandowski sobre Yamal: ‘Su mejor versión fue hace dos temporadas’
Robert Lewandowski conoce a Lamine Yamal desde dentro del vestuario del Barcelona. Lo ha visto irrumpir, deslumbrar y también sufrir. Por eso, cuando le preguntan si el joven extremo mostró su techo en el Mundial disputado en Estados Unidos, el polaco no duda. Y responde con frialdad de veterano.
“Honestamente, no, no vimos su mejor nivel en este torneo”, admitió en ESPN.
Para Lewandowski, el pico futbolístico de Yamal no está en el último curso, ni siquiera en esta Copa del Mundo. “La mejor actuación, el mejor Lamine para mí, por supuesto, no fue la última temporada, sino hace dos temporadas. Esa fue para mí la mejor versión de Lamine Yamal”, explicó.
No es una crítica. Es contexto. Y es también una defensa.
Un Mundial a contrapié
Yamal llegó al Mundial con el freno echado. Venía de una lesión y, según detalló Lewandowski, estuvo casi dos meses sin competir. “No jugó como durante ocho semanas, así que es duro si no juegas ocho semanas y tienes que empezar a jugar en el Mundial”, razonó el delantero.
Sin ritmo, sin tiempo para una pretemporada real, el extremo se vio obligado a encontrar sensaciones sobre la marcha. “No tienes tiempo para entrenar, vas de partido en partido”, añadió el polaco, subrayando el peaje físico y mental que eso implica para un futbolista de apenas 17 años.
Aun así, Yamal dejó destellos. “Mostró una calidad realmente buena”, valoró Lewandowski. El delantero destacó, además, el arropo del vestuario de España: “Los jugadores de España y el equipo ayudaron a Lamine y Lamine también ayudó a todo el equipo. Creo que esa cooperación fue perfecta”.
La frase resume bien la fotografía del torneo: un talento que aún no ha tocado techo, protegido por un bloque que ya se comporta como una selección grande.
Un polaco con alma de español
Polonia se quedó fuera del Mundial. Lewandowski lo vivió desde casa, pero no como un espectador neutral. Tenía claro con quién iba en la final frente a Argentina.
“Conozco a muchos jugadores de España y pasé mucho tiempo en Barcelona con ellos, así que los apoyé mucho”, confesó.
Su vínculo con el vestuario del Camp Nou inclinó la balanza. “Por supuesto, de Argentina conozco personalmente solo a Leo, pero sé que ya ganó el último Mundial. Por eso apoyo a la selección española, porque si juegas con ellos, pasas mucho tiempo juntos y es más fácil apoyar a ese equipo”.
No lo ocultó: se alegró por ellos. “Estaba feliz porque sé que estaban preparados para ganar el Mundial. Son muy jóvenes y el futuro está delante de ellos”, remató. Una frase que suena tanto a diagnóstico como a advertencia para el resto del planeta fútbol.
Yamal, a reconstruirse en Barcelona
Ahora, el reto para Lamine Yamal cambia de escenario. Tras la exigencia de la selección y un necesario descanso veraniego, el foco vuelve a Barcelona. El objetivo es claro: recuperar su mejor condición física y acercarse a esa versión de hace dos temporadas que Lewandowski señala como referencia.
El club lo necesita fresco, punzante, desequilibrante. Y él necesita continuidad, entrenamientos de calidad y una temporada sin sobresaltos físicos para confirmar que lo visto en el Mundial fue solo un aperitivo, no el plato principal.
Nuevo capítulo en Chicago
Mientras Yamal mira al futuro con la camiseta del Barcelona, Lewandowski ya ha cruzado el Atlántico para abrir una nueva etapa en la MLS. El delantero se ha estrenado con Chicago Fire, nada menos que ante Inter Miami CF, en un desembarco que no quiere que sea testimonial.
Su mensaje es directo, sin rodeos: llega para competir. “Estoy listo para hacer esto y tratar de ayudar a mis compañeros y a mi nuevo club a dar el siguiente paso, y también a ganar algunos títulos”, afirmó.
Un veterano que todavía se ve capaz de marcar diferencias en un nuevo continente. Un adolescente que aún no ha mostrado su techo en el escenario más grande. Dos trayectorias que se separan, pero que siguen conectadas por una misma idea: lo mejor, para ambos, todavía pretende escribirse.






