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Liverpool busca a Francisco Trincão como nuevo extremo derecho

El verano en Anfield no huele a retoque, huele a reconstrucción. La lista de objetivos es larga, el margen de error corto y la exigencia, la de siempre: montar un equipo capaz de pelear la Premier League desde ya, no dentro de dos años.

Un vacío en la banda de Salah

El adiós de Mohamed Salah ya no se vive como un susto posible, sino como un escenario asumido. Algunos aficionados se aferraban a la idea de un giro inesperado, de una marcha atrás del egipcio. Hoy, esa esperanza se sostiene con alfileres.

Ahora mismo, las únicas alternativas naturales para la banda derecha son Federico Chiesa y Jeremie Frimpong. Dos nombres de peso, sí, pero con matices importantes: Chiesa podría estar de salida y Frimpong es, por perfil, un carrilero/extremo más que un heredero directo del rol de Salah. Victor Muñoz puede ocupar esa zona, pero rinde claramente mejor partiendo desde la izquierda.

La conclusión es sencilla: el Liverpool necesita un extremo derecho titular. Y lo necesita ya.

Trincão, entre Lisboa y Arabia

Ahí entra en escena Francisco Trincão, objetivo de largo recorrido del club de Anfield. El problema es que ya no están solos en la carrera.

Según la información de A Bola, Al Ahli ha intensificado su ofensiva por el jugador de Sporting. La negociación está encallada en una diferencia concreta: apenas 5 millones de euros separan las posturas.

Sporting mantiene un precio bien definido: vender a Trincão por una cifra entre 50 y 60 millones de euros. El club lisboeta ya rechazó un primer acercamiento saudí, que sin llegar a oferta formal puso 45 millones sobre la mesa. Al Ahli, con Rui Pedro Braz como director deportivo, intenta rebajar esa exigencia. El interés es firme, incluso después de haber incorporado al mediapunta Spertsyan desde Krasnodar por 22 millones.

Las conversaciones siguen, pero a un ritmo más lento que las que Atlético de Madrid mantiene por Morten Hjulmand. Nadie en Lisboa espera un acuerdo sencillo. Sporting no tiene intención de moverse de su tasación. Al Ahli no quiere llegar a ella.

En medio de ese pulso, al Liverpool se le abre una ventana. Y se le cierra casi al mismo tiempo: el informe apunta a que los ingleses tendrían, como mucho, hasta final de semana para entrar de verdad en la puja si quieren tener opciones reales.

El encaje en el Liverpool de Iraola

Andoni Iraola, recién aterrizado, aún debe mirar a los ojos a toda su plantilla antes de tomar decisiones definitivas. Pero el tiempo de las evaluaciones de pretemporada tiene fecha de caducidad. Al final del verano necesitará una idea nítida: quién se queda, quién sale y qué perfiles faltan.

Su libreto tiene puntos de contacto con el de Jürgen Klopp y Arne Slot, pero no es una copia. Iraola quiere delanteros capaces de atacar la última línea, romper al espacio y caer a banda con naturalidad, como hizo Eli Junior Kroupi durante la temporada 2025-26. Nombres como Hugo Ekitike encajan en esa idea. Alexander Isak, aún más.

En los extremos, el técnico exige algo doble: gol y último pase. No le basta con un regateador eléctrico o un mero finalizador. Quiere futbolistas que creen y definan.

Ahí Trincão encaja como un guante. La última temporada firmó 13 goles y 18 asistencias con Sporting, números de atacante total, no de complemento. Además, es zurdo, un detalle clave para un Liverpool que lleva años viviendo del impacto de un extremo zurdo a pierna cambiada en la derecha. Como sustituto de Salah, pocas combinaciones de perfil y producción se acercan tanto a lo ideal.

Decisión inaplazable

El mercado se infla, los rivales de la Premier buscan exactamente el mismo tipo de talento y la competencia por cada fichaje se endurece por días. Liverpool no puede permitirse contemplar el escaparate mientras otros compran.

Con Al Ahli ya sentado en la mesa y Sporting firme en su precio, el margen de maniobra es mínimo. Si en Anfield consideran que Francisco Trincão es el siguiente eslabón de su ataque, no basta con tenerlo en la lista. Toca moverse, y rápido.

Porque esta vez, más que nunca, la forma que tome la delantera del Liverpool esta temporada puede marcar hasta dónde llega su ambición en la Premier. Y la pregunta ya no es si necesitan un nuevo extremo derecho.

La pregunta es si se atreven a dejar que otro se lleve al que encaja casi a la perfección.