Liverpool ficha a Jikiemi: el capitán que deja Celtic
Liverpool ha vuelto a pescar donde más duele. Dara Jikiemi, una de las grandes joyas de la cantera escocesa, ha dicho no a Celtic y sí a Anfield. Un movimiento que en el club inglés no ven como un simple fichaje de academia, sino como una apuesta estratégica de largo recorrido.
El acuerdo está cerrado: el capitán de la selección sub-16 de Escocia llegará este verano a Liverpool con un convenio de beca formativa y firmará su primer contrato profesional en enero, cuando cumpla 17 años. Hasta ahí, lo habitual. Lo verdaderamente revelador está en lo que viene después.
En los despachos de Anfield ya tienen trazado el siguiente paso: existe un acuerdo para que Jikiemi rubrique un contrato profesional de larga duración cuando alcance los 18 años, en enero de 2028. No se trata solo de blindar a un talento precoz; es una declaración de fe en un futbolista al que dentro del club sitúan entre los proyectos más brillantes de Gran Bretaña.
Un golpe directo al corazón de Celtic
La decisión de Jikiemi no es menor. En Celtic se había consolidado como una de las figuras más destacadas de toda la estructura de formación. Tenía opciones reales de continuar, de ser la cara visible de la próxima generación del club de Glasgow. Aun así, eligió el camino más exigente: competir por hacerse un hueco en uno de los proyectos más ambiciosos de Europa.
En Liverpool están convencidos de que el movimiento puede ahorrar millones en fichajes futuros. Si el desarrollo del escocés se ajusta a las expectativas internas, el club podría encontrar en casa a un futuro jugador de primer equipo sin tener que acudir al mercado por una estrella ya hecha.
Dentro de la academia, las opiniones son contundentes: creen que han asegurado a un futbolista con potencial para convertirse en pieza importante del primer equipo. No quieren improvisar con él. Su ruta está planificada a años vista, con una progresión medida y una estructura pensada para que cada paso tenga sentido.
Liderazgo y talento de “generación”
Jikiemi no llega solo con talento técnico. Llega con galones. Es el capitán de la sub-16 de Escocia y en el entorno del fútbol británico muchos lo describen como un talento “generacional”: liderazgo natural, personalidad fuerte, calidad con balón y una madurez impropia de su edad.
Su fichaje encaja en una tendencia que empieza a incomodar a Celtic: los jóvenes más prometedores miran hacia Anfield. El precedente es claro. Ben Doak también cambió Glasgow por Liverpool siendo adolescente y ya ha asomado la cabeza en el primer equipo. Jikiemi pretende seguir esa misma senda, pero con su propia firma.
Los responsables de captación del club inglés llevan tiempo afinando la red sobre Reino Unido e Irlanda. Invierten fuerte y seleccionan aún más. Dentro de ese filtro, fuentes internas señalan a Jikiemi como una de las incorporaciones estrella de este ciclo de reclutamiento.
Un proyecto que mira al hoy… y al mañana
Mientras el primer equipo se reconstruye bajo la batuta de Andoni Iraola tras una defensa del título complicada con Arne Slot, la dirección deportiva no se limita a reforzar el presente. El fichaje de Jikiemi es la prueba de que el club quiere un vivero de élite capaz de alimentar de forma constante al primer equipo.
En el corto plazo, el foco estará en su adaptación a la academia: entorno nuevo, exigencia máxima, ritmo de entrenamiento distinto. Pero dentro de Liverpool no se esconden: creen que tiene condiciones para pelear por un sitio arriba cuando llegue su momento.
El mensaje que lanza el club con la doble estructura de acuerdos —beca ahora, compromiso profesional prolongado ya pactado— es claro: confían tanto en él que se adelantan a cualquier intento futuro de seducción desde otros gigantes europeos.
Y Jikiemi no será el último nombre propio. El club también sigue muy de cerca a Gilberto Mora, una de las grandes irrupciones juveniles del último Mundial con México, mientras otros como Manchester United se replantean entrar en una puja multiclub por el coste y la complejidad de la operación. Ayyoud Bouaddi, internacional con Marruecos y propiedad de Lille, también figura en la agenda, aunque el club francés se prepara para exigir una cifra desorbitada.
Liverpool, en definitiva, ha cambiado el discurso: ya no solo compra estrellas, intenta fabricarlas. La pregunta es cuántas de estas apuestas, empezando por Dara Jikiemi, acabarán escuchando “You’ll Never Walk Alone” desde el césped y no desde la grada.






