Liverpool acelera por Yan Diomande y deja a PSG en la lucha
Liverpool ha olido sangre en el mercado y ha decidido lanzarse con todo a por Yan Diomande. No es una operación menor: hablamos del jugador que en Anfield ven como el heredero natural de Mohamed Salah. Y el plan es claro: si hay que ganar este pulso a PSG, se hará con dinero, proyecto y presión constante.
El extremo de RB Leipzig, internacional con Costa de Marfil, solo tiene 19 años, pero ya se ha instalado en la conversación de los grandes como uno de los mejores del mundo en el uno contra uno. Su carta de presentación reciente fue ruidosa: en el debut mundialista de Costa de Marfil ante Ecuador, convirtió el duelo con Piero Hincapié en un calvario para el defensor del Arsenal. Desborde, cambio de ritmo, descaro. Una actuación que confirmó lo que los grandes clubes ya sospechaban.
En Liverpool, la decisión está tomada desde hace semanas. El club, según reveló el siempre bien informado David Ornstein, ya abrió conversaciones directas con RB Leipzig. El mensaje desde la Bundesliga es contundente: no quieren vender. Pero a partir de unos 130 millones de euros, la puerta, aunque a regañadientes, podría abrirse.
La competencia tiene nombre y apellido: PSG. El campeón francés también ha puesto a Diomande en lo más alto de su lista. Sin embargo, el escenario no es simétrico. El propio futbolista, según las informaciones publicadas este martes, se inclina por vestirse de rojo. Le seduce la Premier, le seduce Anfield y le seduce trabajar a las órdenes de Andoni Iraola.
Ahí entra la segunda parte del plan de Liverpool: el músculo económico. Fabrizio Romano ya había adelantado que los ingleses están poniendo “dinero importante” sobre la mesa para convencer al jugador. Ahora, en su canal de YouTube, ha ido un paso más allá y ha detallado por qué los de Merseyside parten por delante de PSG.
Dos ventajas claras para Liverpool
El primer punto es simple y demoledor: Liverpool está dispuesto a ofrecer a Diomande un contrato superior al que propone PSG. No es solo una cuestión de fichaje, también de salario, de primas, de estatus dentro del vestuario. El club inglés sabe que compite con un gigante respaldado por un poder económico casi ilimitado y ha decidido no especular.
La segunda ventaja tiene que ver con el encaje deportivo… y con Bradley Barcola. PSG, explica Romano, no tiene hueco real para Diomande mientras Barcola siga en la plantilla. El club parisino necesita una salida importante en ataque para lanzarse definitivamente a por el marfileño. Y, por ahora, no hay urgencia por vender.
El escenario en París es de espera. La dirección deportiva aguarda “la propuesta adecuada” por Barcola. Si llega una oferta que encaje con sus expectativas, el movimiento se desbloquearía y PSG podría ir con más fuerza a por Diomande. Si no, el fichaje se complica. No hay sensación de necesidad, no hay prisa por hacer caja.
Liverpool, en cambio, se mueve sin ese freno. Trabaja “entre bastidores”, como describe Romano, consciente de que PSG sigue muy interesado, pero también de que su rival ofrece menos al jugador en estos momentos. El club inglés presiona, afina números y refuerza la idea de que Diomande llegaría para ocupar un rol central en la reconstrucción del ataque post-Salah.
PSG no se ha bajado de la carrera. Sigue “muy atento” al extremo de RB Leipzig, preparado para reaccionar si el mercado abre la puerta con Barcola. Pero mientras en París miran el tablero y esperan la jugada adecuada, en Liverpool ya han movido ficha.
La pregunta ahora es sencilla y brutal: ¿quién parpadea primero, el club que no quiere vender, el que no quiere desprenderse de Barcola… o el que está dispuesto a pagar como si Diomande ya fuera una estrella consagrada?






