Lucca Brughmans: El futuro portero del Liverpool que sigue en Genk
Lucca Brughmans, el guardián del futuro de Liverpool que aún vive en Genk
Lucca Brughmans llevaba apenas unas horas de haber firmado el contrato de su vida cuando tuvo que hacer algo muy poco glamuroso para un fichaje de hasta 41 millones de dólares: hacer la maleta y volver a casa. Nada de presentación ante Anfield, ni fotos con la grada de fondo. De Liverpool a Bélgica en un suspiro, de “vivir en un sueño” a “volver a la realidad” en tres días.
El nuevo portero del Liverpool, 18 años, ha hablado por primera vez tras el traspaso que lo ha colocado de golpe en el radar europeo. El club inglés cerró su incorporación sobre la bocina del mercado, en un acuerdo que puede alcanzar los 30 millones de libras, y lo dejó cedido inmediatamente en Genk durante toda la temporada.
El sábado, apenas unos días después de pasar reconocimiento médico en Merseyside, Brughmans ya estaba de nuevo bajo palos con Genk. Portería a cero y un punto en el campo de Anderlecht. Nada mal para alguien que acaba de atravesar uno de los fines de semana más frenéticos de su vida.
“Me mantuve muy sereno con todo esto”, explicó ante los medios, citado por el diario belga Het Laatste Nieuws. “Tuvimos un fin de semana libre y después viví en un sueño durante tres días. Por falta de tiempo solo pude visitar el complejo de entrenamiento”.
Tres días en otro mundo. Vuelos, firmas, médicos, fotos. Y de repente, el corte brusco.
“Sí, fue agitado, pero el lunes cambié de marcha. Volé de vuelta a Bélgica y me uní inmediatamente a los entrenamientos. Rápido de vuelta a la realidad, me alegro de que haya salido así”.
No lo dice un veterano de 30 años. Lo dice un chico al que ya han sondeado clubes de toda Europa, incluido Real Madrid, y que de pronto se ha convertido en uno de los proyectos de portero más caros del continente.
El precio, como era de esperar, ya ha levantado cejas entre parte de la afición del Liverpool. A Brughmans, sin embargo, el tema le resbala.
“Eso es algo de lo que no tengo ni idea”, respondió con naturalidad. “No es mi trabajo, así que lo dejo en manos de los profesionales”.
No hay rastro de euforia desmedida ni de discurso prefabricado. Sí hay consciencia de que ha entrado en otra dimensión.
“Es otro mundo. Por suerte tengo gente a mi alrededor que está ahí para mantenerme con los pies en el suelo”.
Ahí aparece el núcleo duro que lo sostiene: los suyos.
“Mi familia lo es todo. Somos una familia muy unida. Por supuesto, estuvimos todos juntos en Liverpool, y mi hermano pequeño Beau también estuvo aquí esta noche. Intentamos ir a tantos partidos del otro como podemos”.
Mientras en Inglaterra ya se hacen cábalas sobre el futuro de la portería del Liverpool, en Genk el mensaje es claro: Brughmans será el nuevo número 1 esta temporada. El club belga, que ha asegurado a los ‘Reds’ que cuidará a su nuevo activo, le dará los minutos que necesita antes de cruzar definitivamente el canal el próximo verano.
Para entonces, el paisaje en Anfield puede haber cambiado. Alisson Becker entra en el último año de su contrato y su futuro está abierto. Giorgi Mamardashvili también ha sido vinculado con una posible salida. El tablero se mueve, pero el joven belga no suelta prenda.
“Por supuesto que no puedo revelar completamente aquí el plan de Liverpool para mí”, dijo entre risas. Lo que sí desliza es el objetivo, sin rodeos: “La intención es convertirme en su portero titular a largo plazo”.
Ambición sin estridencias. Sueño sin humo.
“Voy a hacer todo lo que pueda para lograrlo. Todavía tengo que dar pasos, y estoy contento de poder hacerlo en Genk”.
De momento, Brughmans sigue donde empezó: en la portería del Genk, defendiendo un punto en Anderlecht y apagando el ruido que llega desde Inglaterra. Pero el contrato ya está firmado, la ruta ya está trazada y el listón, altísimo.
La pregunta ya no es si el chico está preparado para soñar. Es cuánto tardará en hacer de ese sueño la rutina de cada fin de semana en Anfield.






