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El Madrid de Mourinho enfrenta La Liga con defensa debilitada

El nuevo curso de La Liga aún no ha comenzado y José Mourinho ya tiene un quebradero de cabeza en el centro de la zaga. Real Madrid se plantará en el estreno liguero ante Espanyol con solo tres centrales senior disponibles: Antonio Rüdiger, Dean Huijsen y el fichaje veraniego Ibrahima Konaté.

Demasiado poco para un equipo que aspira a todo. Y demasiado pronto para vivir una situación límite.

Militao y Asencio, dos ausencias que pesan

Según informa AS, Eder Militao sigue atrapado en el túnel de la recuperación. Las secuelas de los problemas de larga duración de la pasada temporada todavía le impiden competir. No hay riesgo, no hay prisas: no estará listo para el primer partido.

A su lado, otro nombre tachado en rojo: Raúl Asencio. El central estará alrededor de seis semanas fuera tras sufrir una lesión en el muslo durante la pretemporada. Un contratiempo que ha reducido de golpe la nómina de centrales de Mourinho.

Sobre el papel, el técnico contaba con cinco defensas centrales en la primera plantilla. Para el duelo ante Espanyol, solo tres están en pie. Sin margen real para rotar en el arranque del campeonato y con la sensación de que cualquier contratiempo más puede desatar una emergencia.

Konaté bajo el foco, Huijsen al mando

Todas las miradas apuntan ahora a Ibrahima Konaté. El francés llega como gran refuerzo para el centro de la defensa, pero aún necesita afinar su puesta a punto. Quedan dos semanas de trabajo y un amistoso ante Schalke para ajustar piernas, automatismos y jerarquías antes del debut liguero.

El otro gran pilar es Dean Huijsen. Un pequeño problema muscular le dejó fuera del primer partido oficial de la temporada, pero el contexto le empuja de nuevo al frente de la escena. La pasada campaña fue el central más utilizado del equipo y todo apunta a que Mourinho le pedirá que vuelva a sostener la zaga desde el primer día.

Cierra el trío Antonio Rüdiger. El alemán también arrastró molestias en la rodilla el curso pasado, aunque ya ha regresado al césped: jugó 45 minutos ante Ferencváros y fue titular frente a Deportivo. Es el veterano del grupo, el que debe dar orden, colmillo y experiencia a una línea defensiva corta de efectivos y alta de responsabilidad.

Con solo tres centrales senior sanos, cualquier tarjeta o sobrecarga puede convertirse en un problema estructural. Y la temporada ni siquiera ha comenzado.

Cantera en alerta: Martínez y Rivas se ganan un sitio

La escasez de recursos atrás ha abierto una puerta que Mourinho no suele dejar entreabierta: la de la cantera. Joan Martínez y Mario Rivas han aprovechado la pretemporada para hacerse notar. Ambos fueron titulares en los dos primeros amistosos del verano y han convencido al técnico portugués de que pueden ser algo más que simples recursos de entrenamiento.

Con el panorama actual, uno de los dos podría arrancar el curso como cuarto central de facto. No por planificación ideal, sino por necesidad competitiva. La realidad obliga y el banquillo del primer equipo puede llenarse de acento de Valdebebas antes de lo previsto.

Un verano histórico en la academia: ventas por más de 200 millones

Mientras el primer equipo busca soluciones internas, la fábrica de talentos vive un verano de salidas masivas. El club ha decidido hacer caja con varios de sus proyectos de futuro y la lista de jugadores rumbo a otros destinos no deja de crecer.

El siguiente en salir, según AS, será Jacobo Ortega, que se encamina a Strasbourg. Su traspaso le convertiría en la venta más cara de un canterano del Real Madrid que aún no ha debutado con el primer equipo. Un símbolo del cambio de ciclo en la gestión de la academia.

Y no será el último. El club también prevé dar salida a otros dos nombres de peso en Castilla: Manuel Ángel y David Jiménez.

Manuel Ángel y David Jiménez, al borde de un nuevo salto

Ambos han llegado prácticamente al final de su etapa en el filial. Hay interés por ellos en Primera, en Segunda e incluso fuera de España. Nada cerrado todavía, pero suficientes llamadas como para que el club haya tomado una decisión clara: proteger el activo.

Los dos llevan tiempo entrenando al margen y se han quedado fuera de los amistosos y de las convocatorias de pretemporada de Castilla. No es castigo, es prevención. Cualquier lesión ahora podría complicar seriamente sus traspasos.

Cuando se cierren las operaciones de Ortega y del resto de canteranos en salida, los ingresos de la academia este verano superarán los 200 millones de euros. Dentro del club ya se habla de una ventana histórica en términos económicos.

Dos talentos de una generación dorada

Manuel Ángel y David Jiménez no son dos nombres cualquiera en Valdebebas. Forman parte de la generación de Álvaro Arbeloa que conquistó un triplete en categorías inferiores, junto a talentos como Nico Paz o Gonzalo García.

Manuel Ángel, centrocampista de 22 años, llegó a La Fábrica en 2014 y desde hace tiempo se le considera uno de los jugadores más finos del vivero blanco. Ambidiestro, sereno con el balón, con lectura de juego. El curso pasado incluso dio el salto al primer equipo: siete apariciones que confirmaron su techo competitivo. Ahora la prioridad es encontrar un club que le garantice minutos y continuidad.

David Jiménez, lateral de perfil ofensivo, se ha ganado fama de tener una de las mejores piernas derechas de la academia. Liderazgo, agresividad hacia adelante, comparaciones constantes con Dani Carvajal. También él se dejó ver con el primer equipo la temporada pasada, dejando buenas sensaciones tanto bajo las órdenes de Xabi Alonso como con Arbeloa.

Los tres actores —club, jugadores y entornos— esperan la oferta adecuada. No se trata solo de vender, sino de colocar a dos futbolistas muy valorados en un contexto que acelere su desarrollo.

Mientras tanto, Mourinho mira al vestuario y ve una defensa corta, una cantera en ebullición y un calendario que no va a esperar a nadie. La pregunta ya no es si el Madrid tiene talento, sino cuánta resistencia tiene su estructura para aguantar un maratón que apenas está por empezar.