Mauricio Pochettino y la próxima generación del USMNT: Lo que busca antes de dar oportunidad a los jóvenes
El talento existe, pero Pochettino observa más allá del balón
Para los adolescentes que sueñan con un llamado al equipo nacional masculino de Estados Unidos (USMNT) este mes, Mauricio Pochettino tiene un mensaje claro: está observando cada detalle.
Nombres como Cavan Sullivan, Zavier Gozo, Julian Hall, Adri Mehmeti, Mathis Albert y Diego Kochen llaman la atención en el fútbol estadounidense. Pochettino también los tiene en la mira y, en general, valora lo que ve.
“Estamos atentos a todo,” dice el entrenador. “Vemos cada detalle. Estamos ahí, ya sea mediante nuestro equipo de scouting o a veces nosotros mismos.”
Él decidirá quién está listo para dar el siguiente paso. Los jóvenes tocan fuerte la puerta del USMNT, pero el momento para abrirla no es sencillo. Apresurar a un jugador puede perjudicarlo; esperar demasiado podría negarles minutos cruciales y confianza.
¿Cómo demostrar que están listos?
Es complejo. Pochettino, conocido por su éxito con jóvenes, identifica ciertas cualidades en quienes llegan a la cima.
“Hay que ser cuidadosos,” explicó el lunes. “Cuando eres joven necesitas confianza, creer en ti mismo para rendir y mejorar día a día. Pero también hay un límite. El equilibrio es clave y nuestra responsabilidad es proteger a estos chicos.”
“Hay que usar esa confianza para marcar goles, rendir y superarse continuamente.”
Las próximas amistosas contra Perú, Chile, México y Canadá serán la última oportunidad del año para que jóvenes talentos den el salto.
“Estamos felices de tener tantos jugadores jóvenes con potencial para rendir y jugar,” agregó Pochettino.
Conoce a la nueva generación
Cavan Sullivan es el emblema de esta camada. Con 16 años, lleva tres goles en sus últimos tres partidos frente a adultos, lo que ha generado muchas expectativas.
Tim Howard lo respalda:
“En los próximos cuatro años habrá 115 jugadores en la selección. ¿Quién es mejor que este chico? No digo que juegue siempre, pero merece estar en la conversación para jugar,” dijo en el podcast Unfiltered.
“No estamos al nivel de Brasil, Argentina o España para producir jugadores así.”
Sullivan cree estar preparado y admite que no siempre será fácil, pero mantiene la fe en poder aportar al equipo.
“Pensando en el partido contra Bélgica, creo que podría entrar por la derecha y hacer la diferencia,” comentó en el podcast State of the Union. “Hay que creer en uno mismo, pensar que puedes ayudar a ganar.”
Zavier Gozo comparte esa confianza. Cerca de integrar la lista del Mundial, fue descartado por Pochettino por considerarlo aún inmaduro para ese momento. Ahora en Crystal Palace, aguarda su oportunidad.
“Creo que merecía estar allí, pero es decisión del entrenador. Eso solo me motivó para llegar al próximo Mundial y demostrar por qué debería estar,” confesó en The Late Run.
Lo que Pochettino busca
El técnico no se preocupa por la carga física de los jóvenes, considera que están preparados para competir intensamente.
“Si tienes 17 años y necesitas descansar, hay un problema,” afirmó.
Su foco principal está en la madurez mental y profesional. No basta con talento, sino en cómo viven y demuestran ese talento día a día.
“El respeto es fundamental. Queremos jugadores talentosos y valientes, pero sin arrogancia injustificada,” dijo.
“Solo alguien como Messi, con ocho Balones de Oro, puede permitirse cierta arrogancia. Los jóvenes deben evitar hablar demasiado sin respaldar sus palabras.”
También evalúa la oportunidad en cada posición, pues algunas son más competitivas que otras. Por ejemplo, en portería hay varios candidatos para un solo puesto.
“Daremos chances a nuevos jugadores en distintas posiciones. Pensamos no solo en el presente, sino en el futuro, incluso en 2030,” explicó.
Además del Mundial 2030, piensa en Juegos Olímpicos, Copa Oro y posiblemente Copa América. La coordinación con Steve Cherundolo, encargado del sub-23, será clave para preparar a los jóvenes.
Un equipo equilibrado
No se trata de lanzar a todos los jóvenes de golpe. La transición debe ser progresiva y ordenada.
Tras el Mundial 2018, la selección renovó a fondo, lo que trajo resultados pero también dudas sobre la falta de experiencia.
En la reciente Copa Oro 2025, la ausencia de figuras como Christian Pulisic y Yunus Musah por descanso generó críticas sobre su compromiso. Esto alimenta el debate sobre el valor de mantener veteranos cerca.
Chris Richards, una pieza clave, lo resume así:
“No es cuestión de descartar completamente al equipo que estuvo en el Mundial. La continuidad es parte del proceso,” dijo a GOAL.
La convivencia entre veteranos y jóvenes es positiva, ofrece perspectivas diferentes y ayuda a los novatos a manejar la presión.
“No podemos traer solo jóvenes; necesitamos experiencia para guiar,” afirmó Pochettino. “Queremos un equipo mixto donde los veteranos y los jóvenes trabajen juntos y aprendan a manejar la presión.”
Observando cada detalle
Pochettino enfatiza que vigila desde el rendimiento en partidos hasta el comportamiento diario en entrenamientos.
“No solo vemos partidos, también cómo hablan en medios, cómo se comportan con rivales y compañeros. Eso es clave,” explicó.
El respeto hacia entrenadores, la puntualidad y la dedicación fuera del campo revelan si cumplen con los estándares que exige.
Este seguimiento constante es un desafío. En clubes puede observarlos día a día, pero en la selección las oportunidades de entrenar juntos son limitadas.
Un jugador que no impresiona en un campamento puede brillar meses después. Pochettino lo sabe y ajusta sus decisiones en consecuencia.
Las próximas convocatorias definirán el ciclo rumbo a 2030. Jóvenes empujan, veteranos aún aportan y el técnico buscará ese equilibrio justo para avanzar.
“Queremos formar un grupo profesional que compita como esperamos, con talento joven y experimentado,” concluyó.






