Mbappé y la oportunidad perdida con Liverpool
Kylian Mbappé tiene 27 años y una carrera que ya parece escrita en letras mayúsculas en la historia del fútbol europeo. Se dio a conocer en AS Monaco, explotó en Paris Saint-Germain y hace dos años cumplió el sueño que llevaba persiguiendo desde niño: firmar por Real Madrid. El camino parece lineal, inevitable. Pero no lo fue.
En una entrevista con The Athletic, el campeón del mundo en 2018 destapó una versión alternativa de su historia. Una en la que el destino no le llevaba al Parque de los Príncipes, sino a Anfield. Y todo, empujado por la familia.
La tentación de Anfield
“Mi destino favorito era Liverpool; ella quería que fuera allí”, contó Mbappé sobre su madre. No fue un simple guiño. Durante su etapa en AS Monaco, cuando el mercado hervía y media Europa llamaba a su puerta, el delantero tuvo que tomar una decisión. Y estuvo muy cerca de elegir a Liverpool FC.
Su madre, confesó, era una gran admiradora de Jürgen Klopp. El técnico alemán, ya convertido en figura icónica del club red, también dejó huella en el propio Mbappé. “Es un entrenador increíble. Le conocí y tengo una relación maravillosa con él. Le tengo un gran respeto”, explicó el francés.
Hubo reunión. Hubo conversación larga. Hubo proyecto. Anfield se abrió como una posibilidad real, no como un simple rumor de mercado. Por un momento, la carrera de Mbappé apuntó hacia la Premier League.
El peso de la ciudad
La historia cambió en un punto muy concreto: París. “No escuché a mi madre”, reconoció el delantero. “Quería ir a mi ciudad, París. Quería jugar en mi propio país. No quería dejar mi país”.
El corazón tiró más que cualquier argumento deportivo. Mbappé eligió PSG, eligió volver a casa, eligió convertirse en el rostro de un proyecto que buscaba dominar Francia y asaltar Europa. Liverpool quedó atrás como la gran oportunidad que no se concretó, una bifurcación que ahora solo vive en el terreno de la hipótesis.
Siete años para marcar una era
La apuesta por PSG fue tan descomunal como el traspaso: 180 millones de euros. El club de la capital le entregó el escenario y Mbappé se encargó del resto.
En siete temporadas con Les Rouge et Bleu, el delantero firmó cifras que hablan por sí solas: 256 goles y 110 asistencias en 308 partidos. Nadie ha marcado más en la historia del club. Se convirtió en máximo goleador histórico, en líder de un vestuario repleto de estrellas y en la cara visible de una hegemonía doméstica cimentada a base de títulos nacionales.
Mientras tanto, Anfield siguió su camino con Klopp, sus noches europeas y su propia revolución futbolística. Mbappé tomó otro rumbo. Hoy viste la camiseta de Real Madrid, pero la confesión deja una pregunta flotando en el aire: ¿cómo habría cambiado el mapa del fútbol europeo si, aquella vez en Monaco, hubiese hecho caso a su madre y elegido Liverpool?






