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Mensaje de la estrella del Barça sobre su lesión

La figura del Barcelona atraviesa uno de los momentos más duros de su carrera. Lesionado, lejos del césped y con la vista puesta en una recuperación que no admite atajos, el jugador ha abierto una ventana honesta a lo que está viviendo estos días.

“Estoy trabajando con los fisioterapeutas. Hemos hecho un plan que todo el mundo conoce y con el que todos están de acuerdo”, explicó a los medios del club, marcando de entrada una idea clara: hay una hoja de ruta y nadie se sale de ella.

Su vida ahora gira alrededor de un único objetivo. “Solo quiero centrarme en mi recuperación. Estoy haciendo todo lo posible para estar en buena condición física: cuido mi alimentación, mi descanso y todo lo que está en mis manos. Ahora mismo hago todo lo necesario para volver en buena forma y lo antes posible”.

No hay resignación en su voz. Hay rabia. Y la suelta sin filtros.

“Estoy realmente cabreado con esto. Me frustra mucho porque lo que más me gusta es jugar al fútbol, especialmente con el Barcelona y con la selección. Así que cuando estoy lesionado, me molesta muchísimo”, confesó, dejando claro que el dolor va mucho más allá de lo físico.

Una lesión marcada por la mala suerte

El jugador no esconde que siente que el destino le jugó una mala pasada. “Además, creo que he tenido muy mala suerte con esta lesión porque fue un accidente: alguien cayó encima de mí y tuve un pequeño problema en la rodilla. Tuve algunas molestias durante el Mundial. También quiero explicar esto para que la gente sepa lo que pasó”.

A partir de ahí, todo se convirtió en una carrera contra el reloj y contra la incertidumbre. “Nos hicimos pruebas y todo, y mostraron que había un pequeño problema. Todo el mundo lo sabía. Dijeron que podía seguir jugando, que estaría incómodo y tendría algo de dolor, pero que podía continuar”.

Él no dudó. Preguntó, escuchó la respuesta… y eligió jugar. “Yo también pregunté por ello, y me aseguraron que no podía ir a peor. Así que seguí jugando porque me encanta jugar al fútbol. El Mundial es un sueño. Siempre haría todo lo posible por jugar. Lo he hecho muchas veces en el Barça también, y eso fue lo que hice”.

El golpe más duro llegó después

El regreso tras el torneo no trajo alivio, sino la confirmación de sus peores temores. “Volví e hice pruebas porque quería saber. Nos hicimos una resonancia y mostró que la lesión ahora era más grave que cuando hicimos las pruebas en Estados Unidos”.

Ahí se rompió algo más que la rodilla. “Fue muy duro porque no me lo esperaba, y nadie se lo esperaba”, reconoció.

Ahora le toca convivir con la frustración, seguir el plan al milímetro y esperar el momento en que vuelva a pisar el césped con la camiseta del Barcelona y de su selección. La pregunta ya no es si volverá, sino cuánto tardará en desquitarse de esta lesión que le ha robado lo que más ama.