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Messi anota tras la muerte de su padre en un partido emotivo

Lionel Messi volvió a celebrar un gol. Esta vez, el festejo pesó mucho más que el 2-2 final entre Inter Miami y Philadelphia Union en Subaru Park. Fue su primer tanto desde la muerte de su padre, Jorge Messi, y llegó en la madrugada del jueves, en un partido que mezcló competencia, dolor y resistencia.

Jorge Messi, padre del ex capitán de la selección argentina y su representante durante años, falleció el 8 de agosto a los 68 años, en Rosario. Desde entonces, cada paso de Messi hacia el área rival lleva un contexto distinto. Y en Chester, esa carga emocional se transformó en un zurdazo.

Un zurdazo con historia

Messi no tardó en dejar su huella. Minuto 26. Desmarque hacia el corazón del área, control orientado y definición seca, de zurda, al fondo de la red. Un gesto que ha repetido cientos de veces, pero que esta noche tuvo otro significado.

El gol puso el 2-1 parcial para Inter Miami, pero no alcanzó para cortar de raíz las dudas del equipo. El encuentro terminó empatado 2-2 y el argentino, pese a su influencia, no pudo arrastrar a los suyos de vuelta al triunfo.

Su impacto, sin embargo, había empezado antes de ese disparo.

Asociaciones que aún pesan

En el primer gol de Inter Miami, Messi volvió a ser el cerebro. Recibió, levantó la cabeza y filtró un pase preciso hacia Luis Suárez. El uruguayo, de espaldas y en el área, optó por el recurso que mejor domina: un centro de cabeza hacia un compañero mejor ubicado. Benter apareció para empujarla y abrir el marcador.

La jugada condensó lo que todavía sostiene al vigente campeón de la Leagues Cup: la sociedad de los veteranos, la lectura de juego, la calidad en el último pase. No fue una noche brillante en lo colectivo, pero sí un recordatorio de que, con Messi y Suárez en el campo, siempre puede pasar algo.

Inter Miami frena la caída

El empate no sabe a gloria, pero corta la hemorragia. Inter Miami venía de tres derrotas consecutivas y el 2-2 ante Philadelphia Union funciona al menos como un freno en seco a la mala racha mientras el campeón intenta reencontrar su equilibrio competitivo.

El equipo aún no recupera la solidez de otros tramos de la temporada, pero ya no se cae en picada. Y en un calendario largo, a veces detener la caída es el primer paso para volver a mirar hacia arriba.

La carrera por la Bota de Oro

En lo individual, Messi sigue sumando. A los 39 años, alcanzó los 13 goles en la temporada y se acercó un poco más a la cima de la tabla de artilleros de la liga estadounidense. Está a solo un tanto del delantero de Dallas, Petar Musa, actual líder de la carrera por la Bota de Oro.

La temporada pasada ya se había coronado máximo goleador del campeonato. Ahora, en medio de un contexto personal durísimo y con el paso del tiempo marcando el reloj, se mantiene en la pelea, golpe a golpe, gol a gol.

La pregunta ya no es si puede seguir compitiendo al máximo nivel. La verdadera incógnita es hasta dónde puede llevar a este Inter Miami, entre el peso de la historia, el duelo íntimo y una liga que, cada semana, le exige una respuesta nueva.